Río Cuarto: la interna por la sucesión de Juan Manuel Llamosas se embarra y expone a Martín Llaryora a jugar
La exdiputada Adriana Nazariono se baja, el intendente no la llama y aguarda que su delfín repunte en los sondeos. Por ahora, el gobernador mira de lejos.
Juan Manuel Llamosas, Martín Llaryora y Guillermo de Rivas en la última visita del gobernador a Río Cuarto.
Juan Manuel Llamosas y Martín Llaryora durante la visita del gobernador a Río Cuarto.
Adriana Nazario recorre Río Cuarto y ratifica su candidatura.
Sólo una gestión del gobernador Martín Llaryora podría resolver la interna del peronismo de Río Cuarto. A cuatro meses de la entrega del poder, el partido no tiene candidato oficial para suceder a Juan Manuel Llamosas. Su delfín, Guillermo de Rivas carretea en las encuestas. Adriana Nazario, la que mejor mide, no negocia y repite que no declinará intenciones.
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Hasta el momento, nadie admite públicamente la necesidad de una intervención del hombre fuerte de la provincia. Por el contrario, voceros de uno y otro lado consideran que se trataría de una opción inconveniente. Pero tampoco niegan la profundidad de las porfías, cada uno con sus argumentos.
Desde el Palacio de Mójica confirman que los comicios se realizarán en los últimos días de junio, al límite del plazo para la entrega de mando. Las fechas son dos: domingo 23 o domingo 30.
Martn Llaryora, Juan Manuel Llamosas, Guillermo De Rivas.jpg
Pese a ello, desde el llamosismo no dan indicios de timonazos en su estrategia. Con el sello y los atributos de poder en la mano, trasladan la carga de responsabilidad al bando nazarista.
“Nosotros seguimos abiertos a una conversación razonable. Es ella la que debe salir de su posición inflexible. Si quiere ser candidata del espacio que comanda el intendente, que ganó dos veces la ciudad, tiene que llamarlo y ponerse a disposición. Acá no hay alfombra roja para nadie”, enfatizan desde la intendencia.
Por el contrario, contrastan su firmeza con los vaivenes de una estrategia oficial que, aseguran, nunca los consideró una opción. “Nosotros estábamos dispuestos a acordar según las reglas que puso el intendente, quien en noviembre dijo que no habría internas y que la decisión se tomaría por encuestas. Adriana es la mejor posicionada, pero no es su candidata. Por el contrario, quieren más tiempo. Hacen cuentas para que Guillermo repunte, porque mide poco”, aseguran a este portal.
Las mismas fuentes recuerdan que la mesa de negociación, sugerida incluso desde la gobernación, sólo tuvo una edición, hace un mes. Por ende, consideran que el propio intendente ha cerrado la puerta a cualquier acuerdo. “No somos nosotros los que tenemos que bajarnos. Pero ellos no están dispuestos”, aseveran.
Ante la imposibilidad de un acuerdo, desde los sectores en pugna prestan atención a las cuitas de la oposición. Aunque Gonzalo Parodi sea el candidato ungido en las urnas, la institucionalidad de Juntos por el Cambio no termina de expresarle un apoyo monolítico.
El comodín de todas las especulaciones es Gabriel Abrile, a quien adjudican incapacidad de metabolizar su derrota en septiembre. Ajeno a ello, el médico asegura que trabaja para un triunfo cambiemista y señala el mismo punto que Parodi: hasta no tener fechas no hay necesidad de mostrar todas las cartas.