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SE VOTA EL 20 DE OCTUBRE

Martín Llaryora juega a varias puntas para ganar influencia en el Consejo de la Magistratura

El gobernador apuesta por la lista de Molea, pero conserva puentes con las de Angelici y Olmos. Cuatro nombres del PJ de Córdoba en la puja. Quién es quién.

La división del peronismo en tres listas para las elecciones para renovación de los cuatro representantes de la Abogacía en el Consejo de la Magistratura de la Nación brinda otra oportunidad para que Martín Llaryora ensaye su estrategia de diversificación de apuestas.

Nombres más o menos cercanos al gobernador, pero que de una u otra manera han estado vinculados proyecto de su gobierno en Córdoba, están presentes tres de las cuatro nóminas presentadas este lunes.

El mandatario cordobesista mantiene su sólida ligazón con Diego Molea, referente académico y de las universidades en el Consejo, a cuya lista aportó dos nombres de cuño propio.

Tal predilección, empero, no implica una cerrazón a la rosca con otras nóminas. Dirigentes a quienes conoce, con los que ha abrevado buen vínculo, más allá de distancias temporales, integran las nóminas que remiten a Daniel Angelici y Juan Manuel Olmos.

Sólo el improbable triunfo de la lista libertaria, que encabeza Luis Palomino, dejaría al exintendente capitalino sin interlocutores reconocibles.

Desde “El peronismo que viene”

Juan Manuel Aráoz es el segundo nombre destacado en la lista de la agrupación Abogacía Federal, que tiene a Diego Molea como factótum y a Fernando Levene como primer candidato titular.

Propuesto como primer suplente, muchos creen que tendrá su chance de revistar como consejero, considerando los mecanismos de reemplazo por licencias.

Hijo de Julio “Chiche” Aráoz, el actual secretario de Seguridad de la Provincia conoce a Llaryora desde hace más de 30 años. Ambos fueron parte de El Peronismo que Viene, corriente con la que los jóvenes dirigentes se animaron a desafiar, a inicios de la pasada década, a la conducción del PJ de Córdoba, por entonces un pasamanos entre José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.

Su nombre no formaba parte de las especulaciones. Muchos daban por sentada una postulación de Ignacio Segura, vocal en el Consejo y representante directo de los intereses de Llaryora en aquellas ligas. Sin embargo, el extitular del Colegio de Abogados de Córdoba sigue al aguardo de un premio mayor: la titularidad del Juzgado Federal N°1 de Córdoba.

La movida de Martín Llaryora y el viso de Daniel Passerini

La opción por Aráoz no debe leerse como mera alternativa. El también exfuncionario municipal es muy cercano al gobernador. Tan próximo que su nombre quedó en la antesala a la hora de elegir al fiscal general de la provincia tras la salida de Delgado. Las dudas sobre el desempeño de Carlos Lezcano acrecientan aquel recuerdo.

Además, su apellido tampoco amerita presentaciones en el sistema judicial, mucho menos en el político. Como el gobernador, conoce desde hace mucho tiempo al actual ministro del Interior, Diego Santilli. Los tres fueron pasajeros de aquel Tren de la Esperanza que condujo Ramón Palito Ortega bajo arenga de renovación del peronismo menemizado.

En el cuarto lugar de la lista denominada Abogacía Federal se ubica Miriam Beatriz Londero, otra abogada cordobesa, funcionaria de Daniel Passerini. Cercana a Segura, a quien acompañó en su gestión en el Colegio de Abogados, hoy se desempeña como subsecretaria de Derechos Humanos, Mujeres Géneros y Diversidades en la Municipalidad capitalina.

Su nombre tampoco figuraba en punteos previos. Su aparición responde, interpretan voces que recorren caminos entre la Gobernación y Tribunales, con el rumbo tomado por dos referencias que tomaron otros caminos.

“Perdimos algunas conexiones en Córdoba, pero mantenemos el respaldo de muchos sectores. Entre ellos el Consejo Interuniversitario Nacional, el núcleo de las universidades”, auguran las mismas fuentes.

Eduardo Bittar con Daniel Angelici

El presidente del Colegio de Abogados de Córdoba ocupa el tercer lugar de la nómina presentada por Unidad en Defensa de la Abogacía, el colectivo que moldea el Tano y respalda Ricardo Gil Lavedra.

Anticipada a su entorno el fin de semana, la decisión de Bittar es la más comentada en corrillos. Hasta hace pocos días se descontaba que al menos una de las candidaturas que siguen a Alberto Biglieri iría a manos de la UCR de Córdoba, que ha trabajado intensamente su candidatura.

Rodrigo de Loredo, Alejandra Ferrero y otros dirigentes de la UCR Córdoba junto a Alberto Biglieri

La aparición del abogado laboralista amerita varias lecturas. Muchos la ubican como consecuencia de un desencuentro, rivales internos acusan deslealtad y vaticinan represalias. Un análisis desapasionado invita a la cautela: difícilmente Llaryora vaya a clausurar vías de construcción política con Angelici o Bittar. Con aquel sostiene un vínculo que excede la formalidad relacional; éste mantiene terminales en la gobernación y la intendencia.

Un dato objetivo aparece como cisma. Hace sólo un mes, más de 200 abogados de todo el país, y sus correspondientes colegios, se reunieron en Córdoba para el lanzamiento de Integración Federal, un espacio con declamada representación en todo el país. Bittar e Itatí Demarchi, candidata por la lista de Abogacía Unida y Dignidad Profesional, estuvieron en la primera fila del acto. Un mes después desafiarán al grupo más afín al cordobesismo.

Eduardo Bittar, presidente del Colegio de Abogados de Córdoba

Desde el entorno de Bittar prefieren hablar de las virtudes de la lista. “Es la más federal. Representa a la mayoría de los Colegios del país. El desafío para todos es fortalecer la participación de la Abogacía en la Justicia Federal”, dicen a Letra P.

Las mismas voces unen líneas sobre otras inquietudes comunes, desde la asignación de matrículas federales a través de los colegios de todo el país, no sólo para la Ciudad de Buenos Aires, hasta la congruente revisión de honorarios. Recuerdan también que Bittar, que ha cultivado la relación con la Corte Suprema de Justicia, puso en agenda la necesidad de transparencia en los concursos para magistrados.

Córdoba, pero de La Cámpora

También especialista en derecho laboral, docente universitaria, Itatí Demarchi Arballo es la presidenta del Colegio de Abogados de Villa María.

También durante el fin de semana se confirmó que encabezaría la nómina que es vista por todos sus competidores como “la lista de La Cámpora ”. O, más precisamente, como la amalgama pergeñada por Mariano Recalde y Juan Manuel Olmos.

La identificación K, por encima de la consigna federal, no amerita rechazos apriorísticos. Mucho menos en armados donde poco valen las lecturas lineales. Demarchi no cerró filas detrás del llaryorismo, pero tampoco es vista como una enemiga desde la gobernación.

Itatí Demarchi, presidenta del Colegio de Abogados de Villa María

“Demarchi tiene muchos colegios detrás. Eso es lo que capitalizan en la Ciudad de Buenos Aires, dándole a ella un importante respaldo. Llaryora amagó con un apoyo formal que nunca concretó, pero nunca salió del radar. Llegado el caso, retomarán el diálogo”, cuentan letrados de la región central.

Más rotundos, voceros que reniegan de la construcción cordobesista advierten sobre las consecuencias del juego a múltiples bandas del gobernador. “Los modos de Llaryora cansan, sobre todo en la Justicia”, explican voces radicales.

La advertencia excede los resultados de las elecciones en el Consejo, a realizarse el próximo mes. Tras sucesivos reveses en la selección de Camaristas y jueces federales, el gobernador de Córdoba necesita pisar firme en las instituciones realmente relevantes del Poder Judicial.

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