Manuel Adorni Propiedades: cómo funciona el IVC, el organismo que se tironean libertarios y peronistas
El PRO apuesta al Instituto para financiar hipotecas, como la del jefe de Gabinete, pero lo desfinancia y queda bajo presión política. Quién manda puertas adentro.
Solo el 26 por ciento de los encuestados y encuestadas piensa que Manuel Adorni es honesto.
El crédito que le permitió a Manuel Adornicomprar su primera vivienda volvió a poner bajo la lupa al Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). Con poder territorial real pero presupuesto en retroceso, el organismo donde conviven distintos sectores políticos, quedó atrapado entre el plan libertario de cierre y las críticas del peronismo por subfinanciamiento.
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Qué es y cómo funciona el Instituto de Vivienda de la Ciudad
Aunque depende formalmente del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, el IVC conserva autonomía táctica y política para definir la ejecución de buena parte de la política habitacional porteña. Con un directorio colegiado en el que conviven distintos espacios, el organismo articula desde créditos hipotecarios hasta intervenciones directas en villas y barrios populares.
Al frente del instituto está Leonardo Coppola, responsable político de la conducción general del organismo. Bajo su órbita, la gestión habitacional se despliega en distintas áreas con fuerte anclaje territorial y capacidad de ejecución presupuestaria. Entre ellas se destaca la Secretaría de Hábitat e Integración Social que conduce Sergio Costantino, también presidente de San Lorenzo y con presencia en la zona sur porteña.
El directorio del instituto responde a una lógica colegiada que replica los equilibrios políticos de la administración porteña. Allí conviven dirigentes de distintos espacios, como el radical Diego Weck, exlegislador y excomunero cercano a Daniel Angelici, con foco en programas de crédito cooperativo, y Antolín Magallanes, presidente de Nuevo Encuentro en la Ciudad, exfuncionario de Acumar y con reconocida militancia en la zona ribereña.
El funcionamiento interno del organismo también genera cuestionamientos. De acuerdo con datos presupuestarios recientes, alrededor de un tercio de los recursos se concentra en la estructura administrativa, con más de $20.000 millones destinados a personal. Mientras tanto, los programas de crédito no superan el 4% del gasto y los préstamos de largo plazo -como el que recibió Adorni- representan cerca del 1%.
Presupuesto en caída y cambio de modelo habitacional
A pesar de su rol en barrios populares y programas sociales, el IVC perdió peso en las prioridades presupuestarias del gobierno porteño. En 2026 contará con el financiamiento más bajo en catorce años y apenas representará el 0,64% del gasto total, una reducción que contrasta con el crecimiento global del presupuesto de la Ciudad y que el peronismo ya había denunciado en diciembre.
El retroceso presupuestario también impactó en la ejecución. En 2024 el IVC utilizó alrededor del 70% de los recursos disponibles y en el primer semestre de 2025 apenas llegó al 30%. En ese contexto, la política en barrios populares viró hacia intervenciones de emergencia, desplazando proyectos de urbanización integral.
La reorientación dialoga con las críticas que el propio Jorge Macri formuló a la estrategia de urbanización de villas impulsada por su antecesor Horacio Rodríguez Larreta, al tiempo que presentó la nueva línea de créditos hipotecarios como una reparación histórica para la clase media.
El peronismo denuncia desfinanciamiento
El desfinanciamiento del IVC detonó críticas del peronismo en la Legislatura. Durante el debate del Presupuesto, la oposición advirtió que la puesta en valor del Autódromo Óscar yJuan Gálvez, proyecto prioritario del Ejecutivo, concentraría casi tres veces más recursos que el organismo destinado a atender la crisis habitacional.
En ese entonces, la voz más activa del cuestionamiento fue la del legislador peronista Juan Modarelli, con base política en la comuna 8. El dirigente alertó sobre la pérdida de centralidad de la política habitacional y la vinculó con las prioridades urbanas del gobierno porteño.
Más recientemente, a propósito del anuncio de Jorge Macri —que desató un choque político con los libertarios—, la presidenta del bloque peronista, Claudia Neira, cuestionó que las nuevas líneas de créditos hipotecarios se financien a través del IVC. Sin embargo, lejos de la propuesta de cerrarlo, reclamó una política habitacional integral.
Libertarios contra el IVC
Desde La Libertad Avanza, la crítica es más estructural y se inscribe en la política de “motosierra” que impulsa Javier Milei a nivel nacional. Dirigentes del espacio que conduce Karina Milei consideran que el IVC es un organismo con una estructura sobredimensionada, orientado más al sostenimiento de cargos políticos que a una política efectiva de acceso a la vivienda.
En ese marco, el legislador Nicolás Pakgojz presentó proyectos para cerrarlo o reconvertirlo en una subsecretaría dentro del área de Desarrollo Económico o Desarrollo Urbano. Entre sus argumentos cuestiona el peso del gasto administrativo, la baja incidencia de los créditos en el presupuesto y propone redireccionar los recursos hacia el financiamiento directo de la demanda habitacional a través del Banco Ciudad.
Jorge, qué bueno que se inspiren en nuestras ideas, pero con proyectos a medias tintas no alcanza: hay que eliminar el Instituto de Vivienda e ir a fondo con las reformas que necesitan los porteños.
Así, el episodio que involucró a Adorni puso en evidencia una disputa de fondo sobre el rumbo de la política habitacional en la Ciudad. Mientras el oficialismo ensaya un giro hacia el financiamiento hipotecario, libertarios y peronistas presionan desde posiciones opuestas sobre el futuro del instituto, convertido hoy en una pieza clave para entender las prioridades urbanas del poder porteño.