La pulseada entre Alejandra Monteoliva y Diego Valenzuela embarra la doctrina Bullrich
La ministra recela del futuro titular de la Agencia de Migraciones, que pretendía ocupar su sillón. Uso de operativos y la vista puesta en la ICE de Trump.
En público, en Seguridad todos se hace los desentendidos, pero en privado las diferencias políticas y de gestión entre la ministra Alejandra Monteoliva y el futuro director de la Agencia Federal de Migraciones, Diego Valenzuela, son indisimulables. De momento, la principal perjudicada es Patricia Bullrich, por ser quien propuso a ambos antes de mudarse al Senado, y quien continúa monitoreando el Ministerio a la distancia.
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Las versiones que explican la interna entre Monteoliva y Valenzuela son múltiples, sin embargo, las fuentes oficiales con las que dialogó Letra P coinciden en tres. La más reciente tuvo que ver el diseño del nuevo organismo encargado del control fronterizo y parte de la seguridad nacional.
Mientras la titular de la cartera pretendía un diseño sobrio, con poca estructura y sin demasiadas competencias en seguridad nacional, el intendente de Tres de Febrero en uso de licencia pretendía todo lo contrario: es decir, una agencia que incluyera no sólo un organigrama con peso político propio, sino, también una nueva Policía de Migraciones, similar a la que tiene el gobierno federal de Estados Unidos con su Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés).
En esa misma línea, esta semana, Iñaki Gutiérrez, influencer libertario con acceso a la Quinta de Olivos, afirmó en un reel de Instagram -sin estadísticas oficiales que lo avalen- que el “70% de los habitantes de las villas son extranjeros” y que “hay que echarlos”.
La decisión de Alejandra Monteoliva
La postura de Monteoliva esconde una realidad que pocos se animan a mencionar. Su cargo, su equipo, y la doctrina que aplica en Seguridad tienen la autoría completa de Bullrich, por lo que uno de sus principales desafíos es evitar que cualquier otro funcionario le haga sombra, y más aún si se trata de un futuro subordinado.
No por nada, reconocieron fuentes al tanto de la disputa con Valenzuela, la ministra levantó el perfil en medios de comunicación y redes sociales para hablar de la política migratoria. Incluso, por esta razón, adelantó el domingo pasado un operativo conjunto entre la Agencia Federal de Migraciones y la Policía Federal en el barrio Villa Celina, en La Matanza, con la idea de evitar la presencia de Valenzuela, quien todavía no fue designado formalmente en el cargo.
Los que vienen a refugiarse acá, están perdidos: los buscamos, los encontramos y los echamos. Como hicieron el @DFI_Arg y @Migraciones_AR con este brasilero que tenía pedido de captura internacional por abuso sexual.
Se suponía que el nombramiento de Valenzuela ya tendría que haber sido publicado en el boletín oficial, pero ni siquiera fue comunicado de manera oficial. En la administración violeta aseguran que es la propia ministra quien está pisando el documento, no con la idea de frenarlo por completo, sino, más bien, con la intención de darle menos relevancia al anuncio y al organigrama.
La postura de Diego Valenzuela
Los movimientos de Valenzuela van de la mano con sus intenciones de levantar aún más el perfil político y de gestión para meterse de lleno en la carrera electoral por la gobernación bonaerense en 2027, que disputan, principalmente, el ministro de Interior, Diego Santilli y el presidente de La Libertad Avanza en Buenos Aires, Sebastián Pareja.
De hecho, fuentes encumbradas del Gobierno al tanto de las diferencias aseguran que llegó a oídos de la ministra que su futuro director se habría encargado de filtrar su designación para evitar que lo reemplacen. En el ecosistema bullrichista sostienen que esta jugada habría sido el detonante de una relación distante desde el inicio, cuando el nombre de Valenzuela sonaba para quedarse con el principal despacho ubicado en Gelly y Obes.
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Diego Valenzuela con Patricia Bullrich.
Quienes conocen a Bullrich aseguran que está al tanto de la interna en la cartera, pero que todavía no decidió si tomará, o no, una postura. "Patricia los puso a ambos donde están, así que lo que tendría que hacer es arreglárselas y no generarle problemas", precisó una fuente cercana a la dama de hierro libertaria. Lo cierto es que Valenzuela tiene línea directa con Javier Milei, a quien conoce de sus épocas universitarias.
Si bien Bullrich continúa monitoreando lo que sucede en el Ministerio de Seguridad, sus días están ocupados, principalmente, en buscar respaldos a la reforma laboral y el resto de los proyectos que envió el Ejecutivo al Congreso. Por eso, es probable que la exministra no quiera ruidos entre su tropa, y menos en un área tan sensible, ya que a quien le llamarán la atención desde la Casa Rosada será a ella, y no a Monteoliva o Valenzuela.
La incomodidad de Patricia Bullrich
La jefa del bloque libertario en la cámara alta ya tiene algunas dificultades para caminar con completa libertad, pese a ser una de las pocas integrantes del oficialismo valorada por el el Presidente, la secretaria general Karina Milei y el asesor Caputo, el triángulo de hierro que varias veces tienen miradas distintas sobre el rumbo de la política.
Esta incomodidad quedó explícita este jueves en un evento que armó Bullrich en Piso Once, un moderno salón ubicado en Parque Patricios. Bajo el título "Conversatorio sobre la reforma laboral", los únicos oradores iban a ser la senadora, el economista Claudio Zuchvicki y el diputado Guillermo Montenegro; sin embargo, a último momento se anunció una presencia estelar: la de El Jefe.
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Historia de Pilar Ramírez con Manuel Adorni.
La hermana del Presidente llegó a la actividad acompañada de Manuel Adorni y Pilar Ramírez, el jefe de Gabinete y la legisladora porteña que, junto al armador Lule Menem, conforman el otro triángulo de hierro, el karinista. Quienes conocen bien el funcionamiento de este ecosistema libertario interpretaron la irrupción de Karina y sus escoltas como un mensaje interno para Bullrich, a quien cada tanto le miden sus pasos.
Quizá por esta razón es que Bullrich quiere, más que nunca, ver el Ministerio de Seguridad lo más ordenado posible. "Patricia sigue controlando todo lo que pasa", precisó una persona de su extrema confianza. Por ahora, no tomará partido en la interna por Migraciones, pero no se sabe hasta cuándo.