"Todo lo que pueda hacer ella en este mes va a ser más fuerte que lo que haga cualquier otro después", argumentan en Casa Rosada. Por esa razón es que la funcionaria lanzó el viernes pasado una llamativa campaña para promover la carrera de investigación en la Policía Federal, repleta de guiños tanto al Tío Sam, un símbolo histórico del patriotismo norteamericano, como a Sherlock Holmes, un personaje de ficción británico, que levantaron numerosas críticas en la oposición y el mundo digital.
Pese a esto, Bullrich pretende continuar con esta campaña, replicando sus líneas centrales tanto en redes sociales, medios de comunicación o reuniones oficiales, siempre con el objetivo inmediato de aumentar la convocatoria de los aspirantes y allanarle el camino a Monteoliva, quien pese a tener trayectoria en el área, es una voz prácticamente desconocida en la denominada familia policial.
"Queremos profesionalizar la fuerza y poner en valor a los efectivos, y quién mejor para eso que Patricia. Vamos a aprovechar todo lo que podamos su perfil para lograrlo", comentó a Letra P una fuente al tanto del diseño de la nueva narrativa libertaria detrás de la ministra.
Una vez que Bullrich se mude por los próximos seis años a la cámara alta, pretende cortar de una la comunicación con el edificio ubicado en la avenida Gelly y Obes al 2200, donde todavía funciona su despacho ministerial. La decisión se debe a que no desea crear una suerte de doble comando en un área tan sensible, y mucho menos opacar la gestión de Monteoliva, a quien ella misma promovió como su sucesora.
De hecho, quienes estuvieron con Bullrich en las últimas semanas, escucharon menciones a este tema que ya ha traído problemas en otros lugares del Gobierno. Quizá el antecedente más visible haya sido el doble comando en el Ministerio de Salud en la primera etapa de gestión, cuando Mario Lugones manejaba en las sombras todas las decisiones y políticas sobre el tema, pese a que en ese momento estaba en el cargo Mario Russo, quien por esta misma razón luego terminó renunciando.
La problemática se puede ver también, aunque sin tanta tensión interna, en el Ministerio de Justicia. Mariano Cúneo Libarona es el titular en los papeles, pero tanto en los pasillos de Comodoro Py, como en los principales despachos de Balcarce 50, saben que quien maneja todo con un metódico bajo perfil es Sebastián Amerio, uno de los integrantes de la mesa chica de Santiago Caputo.
Aún así, está prácticamente definido que Monteoliva herede de Bullrich no sólo la impronta de la gestión, sino, también a buena parte de su equipo. Sobresalen nombres como el directo Ejecutivo de RENAR, Juan Pablo Allan, que se quedará al menos hasta marzo, para luego asumir su banca en el Concejo Deliberante de La Plata, desde donde el bullrichismo quiere construir su candidatura a intendente para 2027, o el subsecretario de Intervención Federal Federico Angelini, quien también busca hacer pie en Santa Fe.
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Alejandra Monteoliva, la sucesora de Patricia Bullrich.
Encabezada por la secretaria general Karina Milei, está integrada por Patricia Bullrich, quien será la voz del gobierno en el Senado, sobre todo por las peleas irreconciliables que todavía persisten con Victoria Villarruel; Martín Menem, el nexo principal con la Cámara de Diputados; y Santiago Caputo, con sus habituales terminales con líderes partidarios, sindicales y de la Justicia.
La mesa se completa con Manuel Adorni, el jefe de Gabinete quien todavía no encontró exactamente su lugar en la interlocución, más allá de la coordinación entre las distintas carteras, y Diego Santilli, el ministro de Interior que volverá a retomar el diálogo con los gobernadores.
Presupuesto 2026
Si bien se presume que Bullrich seguirá siendo una voz autorizada en materia de seguridad, sobre todo en esta mesa en la que muchas veces se sentará el jefe de Estado, cuando la senadora electa del oficialismo ocupe su banca se dedicará de lleno a reunir votos para avanzar con el Presupuesto 2026 y las reformas, como la laboral y tributaria, además del nuevo Código Penal.
Por eso, uno de los integrantes de esta mesa aseguró que los hermanos Milei le pidieron a Bullrich quedarse con la presidencia del bloque de La Libertad Avanza, que hoy ocupa Ezequiel Atauche.