Gabriel Katopodis gobernador: de Massa a Randazzo y de Alberto a Kicillof, con rodaje y un triunfo adentro
El ministro de Infraestructura camina la provincia y habla con los intendentes. Armado orgánico sin estructura propia. Desconfianza e internas en el gabinete.
En las últimas semanas, la posibilidad de que la provincia tenga un calendario desdoblado en 2027, igual al que le permitió al peronismo ganar en septiembre de 2023, hizo aparecer candidatos de abajo de las piedras para suceder a Kicillof. El ministro de Infraestructura trabaja para convertirse en un posible candidato de unidad. En su mochila, carga con el peso de un pasado político con paradas en demasiadas estaciones -del kirchnerismo al Frente Renovador, de Florencio Randazzo a Alberto Fernández y ahora con Axel Kicillof- y las dudas sobre si tendrá el peso político para alinear sectores atrás del proyecto "GK2027".
Nombres en el peronismo
Entre ese pelotón de precandidatos en el peronismo, que va de Julio Alak a Mayra Mendoza y de Federico Otermín a Carlos Bianc, Katopodis saca pecho con el resultado de septiembre pasado. El ex intendente de San Martín durante ocho años y ex ministro nacional de Obras Públicas encabezó la boleta de Fuerza Patria en la Primera sección, donde el peronismo le sacó casi 11 puntos a Diego Valenzuela, un resultado que nadie esperaba en la sección más poblada de la provincia.
Ese triunfo lo instaló como uno de los nombres más mencionados dentro del axelismo para la carrera por la gobernación. Desde su rol en Infraestructura combina gestión con política: recorre los 135 municipios, llega a intendentes peronistas y opositores y confronta con el gobierno de Javier Milei. En las últimas semanas estuvo en La Plata, Tapalqué, Bahía Blanca, Azul y Campana. En Expoagro se reunió con representantes de CARBAP y la Federación Agraria, defendió a los intendentes frente a la ofensiva libertaria sobre las tasas y dejó una frase que lo define en clave 2027: "El desafío es que los argentinos elijan a Kicillof como presidente", dijo.
Los intendentes e intendentas están haciendo malabares en este contexto de ajuste, pero vamos a seguir trabajando y dialogando para llegar con las obras y proyectos que necesitan sus ciudades, que hacen a una Nación productiva y desarrollada.
Sus rivales en la política señalan su trayectoria zigzagueante en la selva de la interna peronista: CFK, Frente Renovador, kirchnerismo otra vez, Randazzo, Alberto Fernández y ahora Kicillof.
Dentro del axelismo también hay tensiones. Uno de los rivales más incómodos de Katopodis en esa carrera parece ser el intendente platense Julio Alak, que perfila como candidato. Con cinco mandatos como intendente de La Plata, donde logró recuperar la ciudad para el peronismo y un muy buen vínculo con Cristina, Alak es el dirigente que puede contraponerse a la figura de Katopodis en las filas del gabinete, donde también levanta la mano Carlos Bianco.
Tensión en la Primera sección
La tensión no es solo entre nombres. Esta semana quedó expuesta en el territorio más propio del ministro, la Primera sección electoral. En San Miguel, el hombre de Katopodis en el PJ local -un dirigente del Ministerio de Infraestructura- y el hombre de Andrés Larroque van a internas el 15 de marzo sin haber podido sintetizar una lista de unidad.
Ese desafío en la Primera abre interrogantes sobre el peso político y la capacidad de Katopodis para ordenar la interna en su sección cuando se ponga difícil. Por ahora, el ministro no parece tener una estructura territorial propia. El armado que describe su entorno es orgánico, sin estructura formal ni agrupación propia con presencia territorial. Su base en San Martín quedó en manos de Fernando Moreira cuando dejó la intendencia. "Caminar, caminar, caminar" es el método que describen los que lo rodean.
La sucesión de Axel Kicillof
La otra variable que Katopodis no controla es la decisión de Kicillof. El gobernador no tiene candidato apuntado. Si Axel apuesta a la presidencial, la gobernación se abre a una interna que puede favorecer al más moderado o al que tenga más músculo propio en el momento de la definición. Bianco puede reclamar ser el candidato del riñón del gobernador, aunque pocos crean que pueda llegar a ser el elegido. Alak puede presentarse como el de mayor experiencia institucional. Katopodis, mientras tanto, camina esperando que el proceso decante hacia un escenario donde pueda convertirse en el candidato de unidad.
La victoria en la Primera con 11 puntos en territorio históricamente adverso es el argumento más sólido que tiene para sentarse en cualquier mesa. En su entorno no le esquivan a la interna, pero la ponen al final de la lista de prioridades. Primero territorio, después política, la interna si es inevitable. "Si hay que saldarla, se salda", es la lectura que circula entre los suyos.
El campo de batalla peronista para 2027 tiene muchos nombres anotados: Katopodis, Bianco, Alak, Jorge Ferraresi, Mendoza y el comodín Sergio Massa, que el Frente Renovador nunca descartó del todo. Kicillof mira hacia la presidencial y todavía no instaló a ningún sucesor. En ese vacío, Katopodis recorre la provincia y espera que el tablero se ordene. La pregunta que nadie responde todavía es si puede ser el candidato que unifique al peronismo bonaerense o si su historia lo condena a ser el mejor preparado de una interna que todavía no tiene dueño.