EL FIN DE UNA ERA

El MPN se aleja de las urnas: por primera vez en 60 años, no presentará candidaturas provinciales en 2027

La decisión se formalizará con la asunción de las nuevas autoridades. Razones para el cisma en el partido que marcó la vida política en Neuquén.


El Movimiento Popular Neuquino (MPN) no presentará candidaturas en ninguna categoría, ni provincial, ni municipal, para las elecciones de 2027. Sus referentes podrán competir, pero deberán buscar refugio en otro sello. El repliegue del partido fundado en 1961 por la familia Sapag marca una bisagra en la historia política de Neuquén.

La nueva conducción que asumirá este mes, con Gabriel Álamo y Jorge Lara al frente, será la encargada de formalizar una decisión que ya fue asumida en privado y trascendió por boca de sus propios referentes. Si bien el partido no había participado de las elecciones nacionales de 2025,

El MPN ganó todas las elecciones ejecutivas en Neuquén hasta 2023, cuando Rolando Figueroa, un dirigente de sus propias filas que optó por competir desde afuera, se convirtió en gobernador. Esto ocasionó un terremoto político, ya que por primera vez el partido que había gobernado durante 60 años la provincia tenía que sobrevivir sin dominar el aparato del Estado.

Todos para Rolando Figueroa

Desde que Figueroa asumió al frente del gobierno provincial, los cuadros del MPN se integraron sin sobresaltos a la gestión en segundas y terceras líneas. Los intendentes del interior aceptaron su liderazgo y el bloque de la Legislatura funcionó como aliado. Sin embargo, también hubo algunos pesos pesados que optaron por independizarse y armar sus propias franquicias.

Uno de ellos fue Mariano Gaido, el intendente capitalino que construyó Primero Neuquén, y Marcelo Rucci, el secretario general del sindicato petrolero que creó Fuerza Neuquina y Federal. Los dos funcionan como aliados centrales del frente del gobernador, La Neuquinidad, y sumarán sus espacios como colectoras que aportarán votos a la candidatura provincial de Figueroa. En la misma dirección, las autoridades electas del MPN ya anunciaron que trabajarán para la reelección del gobernador.

Gabriel Álamo, presidente electo del MPN, junto con Rolando Figueroa y Julieta Corroza. 

Gabriel Álamo, presidente electo del MPN, junto con Rolando Figueroa y Julieta Corroza.

El único que en estos días cuestionó ese acuerdo de unidad fue Jorge Sobisch, exgobernador y expresidente del partido. “El MPN nació para defender Neuquén, no para convertirse en una colectora del gobierno provincial”, manifestó en un posteo de Facebook. Su última aparición pública fue en 2023, cuando declaró en calidad de testigo en el juicio contra la cúpula policial que, bajo sus órdenes, desplegó el operativo represivo en el que fue asesinado el docente Carlos Fuentealba. Los imputados terminaron condenados por abuso de autoridad.

El MPN en espera

Gabriel Rafart es profesor de historia en la Universidad Nacional del Comahue y autor del libro “El MPN y los otros. Partidos y elecciones en Neuquén 1983 a 2019”. Consultado por Letra P sobre el repliegue, recordó que el partido nació como una “herramienta electoral para contener a los peronistas que no podían participar” de los comicios durante la proscripción, y desde entonces fue una máquina de ganar elecciones. Por esas dos razones, la decisión de correrse de la carrera electoral significa un quiebre de carcaterísticas históricas.

Sin embargo, Rafart ve una razón detrás de la decisión que también es señalada por los propios emepeneístas. “Figueroa de alguna manera los representa. Aunque no sea en un 100%, canaliza las aspiraciones del MPN de controlar el Estado”, dijo el especialista que también consideró que el MPN es un partido verticalista con respecto a los liderazgos y que lo que falló fue “una vieja conducción que no quiso abrirle el juego para contenerlo”.

La decisión del MPN se da en paralelo a la etapa de descomposición que también vive el Partido Justicialista, el otro sello histórico de la provincia que parece cada vez menos competitivo. De hecho, si bien el PJ participó de las elecciones del año pasado, no obtuvo ninguna de las bancas en juego. “¿El derrumbe del MPN no es el derrumbe de la familia peronista?", dijo Rafart para quién la situación es "por demás visible". "El peronismo local quedó reducido a la familia Parrilli. Yo creo que es parte de lo mismo. Es la familia peronista la que está en Neuquén en retirada. No sabemos si regresa, pero algo de esto está pasando”, aseguró.

Por el momento, el repliegue contiene una promesa de vuelta en 2031. “Figueroa no tiene más reelección y el partido puede considerar que el fenómeno Figueroa se agota con él, con ese momento", explicó Rafart que también advirtió que la apuesta esconde un riesgo. "Ellos tampoco saben si Figueroa tiene un hijo pródigo en todo esto. Por ahora no parece, pero ¿y si lo tiene?, ¿y si lo construye?”, se preguntó.

A pesar de todo, el autor planteó que la decisión de las nuevas autoridades del partido más representativo de la Patagonia no se trata de una capitulación, sino más bien de un “partido en espera”, con redes de sociabilidad activas y una infraestructura de 22 seccionales en toda la provincia. Es rigor, una fuerza que sabe de permanencia en el poder como casi ninguna otra en todo el país.

El escenario actual le permite al gobernador tutelar al MPN a través de autoridades partidarias afines. Él no se desafilió, como tampoco lo hizo Gaido. “Es como la membresía de un viejo club, que ofrece poco servicio, pero bueno, se mantiene sin costo”, afirmó Rafart.

El intendente Mariano Gaido trabaja por su sucesión en Neuquén capital. A su lado, dos postulantes posibles: Alejandro Nicola y La Tana Pasqualini.
Vaca Muerta. La joya petrolera impulsa la economía de Neuquén. 

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