El Banco de Córdoba se convierte en la palanca de Martín Llaryora y la oposición redirige sus cañones
El gobernador sumó créditos para pagar la luz en cuotas. La UCR dice que la tarifa está inflada y ve un negocio. La banca, una de las claves del modelo Córdoba.
Martín Llaryora durante el lanzamiento del Plan de Financiamiento de Energía Eléctrica.
Raúl Paolasso, el nuevo presidente del Banco de Córdoba.
En su desafío de intentar contener la crisis económica, Martín Llaryora se apalanca en una de las instituciones que resultó fundamental para el afianzamiento del "modelo de gestión" provincial: el Banco de Córdoba. A comienzos de esta semana, el gobernador volvió a llamar la atención de la agenda política nacional al anunciar el Plan de Financiamiento de Energía Eléctrica.
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Mientras, la oposición sale al cruce y afirma que el mandatario habilita “negocios” para entidad. Con Juntos por el Cambio a la cabeza, denuncia que el gobernador busca ocultar su propio ajuste.
El Banco y la EPEC, el yin y el yan del Modelo de Gestión Córdoba
La reforma del Estado que el peronismo llevó adelante en Córdoba, el Banco y la Empresa Provincial de Energía (EPEC) fueron objetivos que José Manuel de la Sota había apuntado como privatizables hasta que la resistencia política a esos cambios lo obligaron a recalcular.
Convertido en sociedad anónima desde el 2004, el Banco de Córdoba se transformó en una de las piezas claves para la política del Partido Cordobés que encontró la manera de ponerlo al servicio del proyecto y canalizar, a través de él, las políticas de créditos que apuntaron al crecimiento de los sectores productivos y la economía doméstica.
Eso se profundizó sobre todo durante las gestiones de Juan Schiaretti, que puso un especial énfasis a la necesidad de capitalizar a la banca para que sirviera como motor de la economía provincial.
Con el resultado electoral ya puesto, Daniel Tillard oficializó su decisión de abandonar el Banco de Córdoba con la finalización de la gestión de Schiaretti. Había llegado al cargo en el 2015, cuando el último candidato a Presidente del cordobesismo asumió su segundo mandato. Juntos trabajaron codo a codo poniendo la parte necesaria del Estado para que el desarrollo del mercado sea posible.
“Las financiaciones del Banco de Córdoba están indisolublemente unidas a lo que Córdoba es actualmente”, decía Tillard, cuando celebraba el 150° aniversario de entidad. En ese marco también destacó el rol del banco en la economía cotidiana de los cordobeses.
En Córdoba achicó el gabinete, redujo la planta pública, y revisaron los acuerdos salariales que ya no estarán atados a la inflación. Lo que no pudo fue hacer frente al corte total en materia de subsidios que, así como impacta en el boleto del Transporte, pega de lleno en la tarifa de energía.
Los cuestionamientos opositores
En la oposición repiten que el cordobés “sobreactúa” su enfrentamiento con Milei, que por otra parte le sirve para llevar adelante un recorte con él que también oculta las dificultades de la gestión que el peronismo comanda desde hace 25 años.
Vía legislativa, ingresaron dos propuestas de la UCR para aliviar la situación de quienes deben hacer frente a la que, a consideración de la oposición, es “una de las tarifas energéticas más caras del país”.
En paralelo, otro grupo exige a Llaryora que la ayuda para pagar las boletas que él mismo colaboró en inflar “sea un alivio para la gente y no un negocio de Bancor”.