Claudio Vidal, el pingüino líbero que bañó en oro dos votos clave en la noche de los empates
¿A qué juega Claudio Vidal? Letra P se formuló esta pregunta en los primeros días del año, cuando el gobernador de Santa Cruz, que venía de destronar al kirchnerismo en su cuna después de 30 años, zigzagueaba entre un apoyo apático a los reclamos de sus pares de la región y una pose de alumno aplicado en su relación con la Casa Rosada. "Patrón de voluntades que pueden resultar determinantes en el Congreso para la aprobación de las leyes que quiere Javier Milei, prefiere exponerse en los conflictos domésticos antes que en el debate nacional contra el Presidente", definía, premonitoria, aquella nota de Juan Suárez.
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¿Cuál fue el acuerdo? Cual tero patagónico, la dupla santacruceña que integran José María Carambia y Natalia Gadano avisó que no daría cuórum y que rechazaría el proyecto Bases por no considerarlo prioritario. Tras la aprobación de la norma, dejó sus bancas vacías y le permitió a Victoria Villarruel desempatar a favor en los dos artículos que importaban a la Casa Rosada. Según supo este medio, Rolandi logró acordar con Carambia y Gadano ese favor a cambio de sostener el artículo 112 de la reforma fiscal, que aumenta de 3% a 5% las regalías mineras.
Vidal sonrió en Río Gallegos.
Claudio Vidal, el líbero austral
En estos seis meses de gobierno, el mandatario santacruceño midió sus palabras en medio de todas las batallas de los gobernadores con el Presidente. Vidal no posó para las fotos que se sacaron los mandatarios de la región en Villa La Angostura. Tampoco lo hizo en el encuentro de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) realizado en la sede del CFI de Buenos Aires para presionar a Milei por la reforma pesquera, los hidrocarburos, las regalías de las represas que generan energía y el impuesto a las Ganancias, entre otros puntos que también atraviesan la economía santacruceña.
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Claudio Vidal, gobernador de Santa Cruz.
Manso con la Casa Rosada, fue implacable con sus antecesores: abonó siempre la grieta local y castigó la herencia K, a la que responsabiliza de todos los males en su provincia. El asunto es que la solución a sus problemas depende en buena parte de Buenos Aires. Paradojas del gobernador sindicalista petrolero, la motosierra puso 9.000 empleos en riesgo al paralizar la construcción de las represas y con la decisión de YPF de levantar campamento en sus pozos maduros para poner todas las fichas en el shale.
En medio del toma y daca que coronó en la noche de este miércoles en el Senado, Vidal ya había logrado sacar a Yacimiento Carboníferos Río Turbio de la lista de empresas a privatizar, a través del atajo de permitir un Programa de Propiedad Participada (PPP) y colocar una clase de acciones para este fin en la compañía. ¿Un guiño a los gremios?
La Santa Cruz de Vidal
Vidal nació en 1980 en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, pero su suerte sindical y política quedó atada a la zona norte de Santa Cruz, sobre el Golfo San Jorge, donde prima la actividad petrolera.
Su primer trabajo fue en la empresa Quintana WellPro, una proveedora de servicios de YPF. En 2011, se hizo conocido públicamente cuando lideró la toma de una de las plantas de la petrolera de bandera en la localidad de Las Heras, en una protesta por despidos. Por entonces, ya era delegado de Quintana.
Dos años después, jugó fuerte para capitanear el Sindicato de Petroleros Privados. Con tan solo 35 años y por 99 votos de diferencia, logró ganarle la interna a Juan Carbajal, alias “Toja”. En 2017 volvió a revalidar su peso dentro del gremio. En 2021 creó el partido SER y ganó una banca en Diputados, relegando al aún gobernante Frente de Todos al tercer lugar.
Les cuento algo que para mí representa un cambio de época: hoy recibimos junto a @pabloquirno a Claudio Vidal, gobernador de Santa Cruz, y a su equipo de gobierno. Vino a pedir plata? No, vino a CANCELAR deuda de la provincia con la Nación por 23 mil millones de pesos. Se… pic.twitter.com/XoHzbFjVy4
Vidal jugó solo. Fue construyendo vínculos con otras figuras territoriales por fuera del peronismo K. Un caso fue, justamente, José María Carambia, intendente de Las Heras entre 2015 y 2023, quien llegó a ese cargo por Juntos por el Cambio. "Qué buena decisión que tomó el partido SER al desprenderse del Frente de Todos, teniendo en cuenta la propia identidad de partido provincial”, sostuvo Carambia en aquella campaña legislativa.
En esa línea, Vidal logró juntarse también con el exintendente radical de Río Gallegos Roberto Guibetich y con su par boinablanca de Caleta Olivia, Facundo Prades. A todos los unió la aversión hacia la conducción que supo ejercer el cambiemista Eduardo Costa, corrido de la escena política local tras perder en las urnas en 2019.
A esa argamasa de provincialismo y furia anti-K, Vidal le sumó al hoy diputado por su partido Sergio Acevedo, exgobernador kirchnerista caído en desgracia que tuvo que renunciar en 2007.
¡CUMPLIMOS CON NUESTRA PALABRA, AFUERA LA LEY DE LEMAS!
Hoy es un día especial para los santacruceños, daremos un paso crucial en mejorar el sistema democrático de Santa Cruz, al poner fin a la Ley de Lemas, un sistema electoral que resultó ser una estafa para nuestra comunidad.… pic.twitter.com/hMkBWLD8Ea
Mientras consolidaba un armado en torno de su figura que iba astillando a Juntos por el Cambio, Vidal esquivó las señales del espacio que comanda la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Para confirmar su postura, dejó plantado a Máximo Kirchner en una reunión donde el líder de La Cámpora esperaba tender un puente que llevara al petrolero a jugar dentro del peronismo en 2023.