NOVENA SECCIÓN

Buenos Aires: radiografía de las reelecciones, la pesadilla de los intendentes

Hay 80 inhabilitados para competir. El 65% del padrón no podrá votar a su actual mandatario. Será la renovación política más grande desde la vuelta democrática.

La ley que pone un tope de dos mandatos consecutivos a los intendentes de Buenos Aires, sancionada en 2016 durante el gobierno de María Eugenia Vidal con el impulso del Frente Renovador de Sergio Massa, se volvió la pesadilla de gran parte de las figuras que gobiernan los municipios bonaerenses y sus espacios políticos.

De no modificarse la norma, en 2027, cuando se aplique por primera vez, 80 jefes comunales quedarán inhabilitados para volver a competir y el 65% del padrón estará a su vez imposibilitado de optar por la continuidad de su actual mandatario municipal. La situación impacta tanto a oficialistas como a opositores, con excepción de La Libertad Avanza, que no tiene figuras propias que no puedan competir más allá de las incorporación de algún ex-PRO.

No obstante, la iniciativa para revertir ese impedimento impulsada por Axel Kicillof todavía no encuentra eco en la Legislatura bonaerense. El kirchnerismo no quiere discutirla de forma aislada, sino con el paquete electoral completo, y el massismo no cambia de opinión aunque -como les dijo Massa a los intendentes de La Liga-, tampoco será un “obstáculo” si hay acuerdo. Recién una vez cerrado el tema hacia adentro, podrían pensar en salir a buscar entre las filas opositoras los votos que les faltan, pero el final está abierto.

Mientras tanto se van alistando las figuras que quieren quedarse con la sucesión en cada municipio donde el intendente o intendenta no se puede presentar. También se preparan para competirles a esos sucesores otras figuras del mismo espacio que, ante la ausencia del jefe político, se les animan. En ese escenario, la oposición se envalentona con tener más chances.

Radiografía de las reelecciones en Buenos Aires

La consultora Eunomia hizo un detallado relevamiento sobre los 135 municipios y las posibilidades que tendrán, o no, sus intendentes de presentarse para competir por un nuevo mandato. Del estudio se desprende no solo que, como contó José Maldonado en Letra P, 80 intendentes no podrán volver a presentarse, sino que además solo 44 están habilitados y hay otros 11 casos que “permanecen en una zona jurídicamente discutible”.

Según el informe, el 59,3% de los municipios bonaerenses tiene a su titular de mandato impedido de competir nuevamente en 2027. Es decir, casi seis de cada diez jefes comunales quedan alcanzados por la restricción. Los 80 distritos considerados “rojos” reúnen además 9.160.989 electores, equivalentes al 65,2% del padrón provincial.

En el otro extremo, identificados como “verdes”, son 44 los municipios -32,6% del total- que tienen a su titular habilitado para buscar un nuevo mandato. Esos distritos concentran 3.823.011 electores, el 27,2% del padrón bonaerense. Entre ambos grupos, hay un 8,1% que está "en discusión": son 11 municipios identificados como "amarillos" que concentran 1.075.933 electores, el 7,7% del padrón.

Sección por sección

La Quinta Sección es la más afectada: 20 de sus 27 municipios están en rojo, uno en amarillo y seis en verde. Es, además, la sección donde el bloqueo alcanza el mayor porcentaje del padrón: 84,6%. En el otro extremo aparece la Sexta Sección, con nueve municipios en rojo y 13 habilitados, por lo que apenas el 25,5% de su padrón queda alcanzado por la restricción. La Primera tiene 17 municipios inhabilitados sobre 24 y un 74,1% del padrón bloqueado; la Tercera, 12 sobre 19 y un 70,4%; la Cuarta, 11 sobre 19 y un 56,3%; la Segunda, siete sobre 15 y un 43,2%; y la Séptima, cuatro sobre ocho y un 28,1%. La Octava tiene a su intendente habilitado.

Según Eunomia, la diferencia entre las secciones responde menos a la región o al color político que a si los grandes municipios de cada zona mantuvieron o cambiaron a su intendente en 2023. El ejemplo más claro es la Quinta, donde General Pueyrredón concentra casi la mitad del padrón seccional y mantuvo al mismo titular, elevando el bloqueo al 84,6%; mientras que en la Sexta, Bahía Blanca cambió de conducción y el porcentaje cae al 25,5%.

No es solo un problema del peronismo

Aunque efectivamente el peronismo es el espacio más afectado por la ley que acota las reelecciones, no es el único. La diferencia porcentual de afectación entre el peronismo y los distritos que en 2023 compitieron como Juntos por el Cambio es de apenas 5,4 puntos porcentuales en cantidad de municipios afectados y de 2 puntos en padrón, por lo que ninguno puede presentar la restricción como un perjuicio exclusivamente ajeno. En el caso de los vecinalismos y otros espacios, la incidencia es incluso mayor: tres de cuatro municipios (75%) están en rojo, concentrando el 90,4% de su padrón.

El peronismo, nucleado en 2023 en Unión por la Patria tiene 51 municipios en rojo sobre 84, es decir, el 60,7% de sus distritos; mientras que Juntos por el Cambio tiene 26 municipios inhabilitados sobre 47, equivalente al 55,3%. En términos de padrón, la diferencia también es acotada: el bloqueo alcanza al 65,2% de los electores de los municipios ganados por Unión por la Patria y al 63,2% de los correspondientes a Juntos por el Cambio.

No obstante, tras la disolución de Juntos por el Cambio, varios de sus intendentes modificaron su alineamiento político. Entre los casos mencionados aparecen Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, que está inhabilitado y se acercó a La Libertad Avanza; Fernanda Astorino, de Capitán Sarmiento, habilitada, y Ramiro Egüen, de 25 de Mayo, también habilitado, quien luego rompió con LLA para competir con una lista propia. También se incluye a Javier Martínez (Pergamino), María José Gentile (Nueve de Julio) y Diego Reyes (Puan), que rompieron con el armado PRO-LLA y compitieron con estructuras propias.

Los 11 que Eunomia pone en discusión

El análisis de la consultora destaca 11 casos de intendentes que están en una zona “gris” de cara a la elección de 2027. Todos gobernaron durante el período 2019-2023 sin haber sido electos intendentes en 2019, pero luego ganaron la elección de 2023. En conjunto, esos municipios reúnen 1.075.933 electores, el 7,7% del padrón bonaerense.

La controversia surge con dos artículos de la legislación que utilizan criterios diferentes: mientras el artículo 7° toma como referencia los mandatos iniciados como resultado de una elección, el artículo 3° alcanza a quienes asumieron un cargo por un segundo período. Bajo el primer criterio, los 11 quedarían habilitados; bajo el segundo, podrían quedar alcanzados por la restricción. No existe todavía un pronunciamiento de la Suprema Corte bonaerense y la definición podría quedar en manos de la Junta Electoral al momento de oficializar las candidaturas de 2027 y, eventualmente, de la justicia.

A su vez, esos 11 casos se dividen en tres situaciones. Dos intendentes asumieron como titulares tras la salida definitiva del candidato electo en 2019: Román Bouvier, en Rojas, y Daniel Stadnik, en Carlos Casares. Otros siete ejercieron como interinos hasta el final del mandato 2019-2023, mientras el titular original conservaba formalmente el mandato: Fernando Moreira en General San Martín, Soledad Martínez en Vicente López, Miguel Gesualdi en San Andrés de Giles, Facundo Diz en Navarro, David Angueira en Punta Indio, Nahuel Mittelbach en Florentino Ameghino y Sebastián Walker en Pila. Los dos restantes ejercieron como interinos pero el titular original regresó para completar el período: Damián Selci en Hurlingham, donde Juan Zabaleta reasumió en octubre de 2022, y Gastón Granados en Ezeiza, donde Alejandro Granados volvió en enero de 2023. En general hay consenso sobre que estos jefes comunales podrán estar habilitados para presentarse en 2027, aunque será la junta electoral, o en su caso la justicia, quien deba definirlo.

Santacroce al frente de un acto reciente de RAIS, que se realizó en Santa Fe. 
Mario Ishii recargado contra Axel Kicillof

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