EL JUEGO DE LA SILLA

Florentino Malaponte juró como juez federal de Rosario con apoyo pleno del arco político y judicial

Rosatti, Mahiques, la Corte provincial, Javkin y libertarios asistieron al acto. “Hay mucho que limpiar”, advirtió el supremo. La promesa de una nueva etapa.

Florentino Malaponte juró este viernes como nuevo vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario con una postal difícil de soslayar: un auditorio repleto y un respaldo prácticamente pleno del arco judicial y político. La ceremonia funcionó, además, como escenario para proclamar el comienzo de una nueva etapa después de años turbulentos para la Justicia Federal santafesina.

Una jura, muchas presencias

La jura se realizó este viernes al mediodía en la propia Cámara, apenas tres días después de que el gobierno de Javier Milei publicara el decreto que formalizó la designación de Malaponte como vocal de la Sala A. El cargo llevaba cerca de una década sin una resolución definitiva.

El volumen de las presencias terminó de darle al acto un significado que excedió la llegada de un nuevo camarista. El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti -que llegó al lugar junto a su hijo Emilio, nombrado en el Juzgado Federal de Juicio de Santa Fe-, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, encabezaron una lista que incluyó a cuatro integrantes de la Corte Suprema santafesina y buena parte del entramado judicial provincial del que Malaponte formó parte durante años. En la antesala, una suerte de festejo anticipado se había dado la noche del jueves en un reconocido bar de la ciudad con el supremo presente.

Daniel Erbetta y Jorge Baclini incluso rompieron parcialmente el protocolo -junto a dos jueces federales- para sumar discursos, invitados por Malaponte, antes de las intervenciones de Mahiques y Rosatti. También estuvieron presentes Roberto Falistocco y Margarita Zabalza, de la Corte provincial, además de los integrantes de la Cámara presidida por Aníbal Pineda; la fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich; la camarista de Ejecución Penal Valeria Haurigot; fiscales, jueces y funcionarios de distintas instancias y el presidente del Colegio de Magistrados, Gustavo Salvador, entre otros.

La política también acompañó

La otra pata de la foto fue política. El intendente Pablo Javkin estuvo entre los asistentes, pero la sorpresa pasó por un importante desembarco de La Libertad Avanza, encabezado por la diputada y jefa libertaria santafesina Romina Diez. El mandatario local y la legisladora mileísta compartieron primera fila y conversaron de buena manera mientras se desarrollaba la actividad.

La primera fila con integrantes de la Corte provincial, el intendente Javkin y Romina Diez junto a dirigentes libertarios.

La primera fila con integrantes de la Corte provincial, el intendente Javkin y Romina Diez junto a dirigentes libertarios.

Mahiques se encargó de ponerle nombre y apellido a ese protagonismo. Definió públicamente a Diez como su amiga y la destacó como una de las figuras que empujaron para acelerar la cobertura de las vacantes federales de Santa Fe. Según relató el ministro, la diputada le insistió una y otra vez con la necesidad de avanzar con los pliegos. “Y seis meses después, estamos acá”, celebró.

No fue un detalle menor. La llegada de Malaponte había logrado previamente algo poco habitual en tiempos de polarización: reunir respaldos provenientes de sectores de Unidos y de La Libertad Avanza durante el recorrido de su pliego por el Senado. La jura volvió a exhibir esa transversalidad. El mismo camino parecen correr la postulación de Franco Carbone, también presente, y de Emiliano Méndez Ortíz.

La firma tras la jura de Malaponte.

La firma tras la jura de Malaponte.

También participaron dirigentes como la diputada provincial socialista Lionella Cattalini, denunciante de los exmagistrados Gastón Salmain y Marcelo Bailaque, el funcionario del ministerio de Seguridad Germán Pugnaloni y los principales laderos de Diez: Guido Orlandi -jefe del PAMI local-, el diputado Agustín Pellegrini y el apoderado del partido en Santa Fe, Marcos Peyrano.

“Hay mucho que limpiar”, la sugestiva frase de Rosatti

Si la foto mostró respaldo, los discursos buscaron instalar otro concepto: un cambio de época.

Rosatti fue quien utilizó las palabras más fuertes. “Hay mucho que corregir, hay mucho que limpiar todavía y lo vamos a seguir haciendo”, planteó el presidente de la Corte Suprema, aunque inmediatamente destacó el “acompañamiento institucional” que hoy encuentra la Justicia para avanzar en ese proceso. Por los pasillos del fuero federal avizoran novedades en ese sentido para lo que viene.

La referencia sobrevoló todo el acto. No quedó demasiado lejos aquella Rosario de 2024, cuando la escalada de violencia narco, las balaceras y las amenazas habían llegado hasta las propias estructuras judiciales y obligaban a la Nación, la provincia y el Poder Judicial a discutir cómo recuperar capacidad de respuesta.

Ese contraste fue remarcado por Mahiques en diálogo con Letra P. “La diferencia de lo que fue esa reunión con cómo estamos hoy es abismal”, sostuvo sobre el encuentro también recordado por Rosatti. Para el ministro, detrás de ese cambio hubo una articulación entre los distintos niveles del Estado y entre las justicias federal y provincial.

Uno de los discursos que mejor interpretó ese clima fue el del juez federal Eduardo Rodrigues da Cruz. Su intervención cosechó una de las mayores aprobaciones entre los presentes y hasta dejó una humorada posterior: un importante dirigente rosarino le comentó que, si algún día decidía meterse en política, iba a terminar “limpiándolos a todos”.

"Pusieron el cuerpo ante la indiferencia de otros. Eran pocos y estaban solos porque parte del poder político les había dado la espalda. En el Gobierno nacional teníamos un ministro que decía que los narcos habían ganado en Rosario" dijo apuntando también a sectores de la justicia. "Que nunca más madres y padres sufran al ver a sus hijos reclutados por el narco y conducido al delito y a la muerte", sostuvo.

Vacantes, jueces investigados y una etapa que busca cerrarse

La estrategia del Gobierno es acompañar ese proceso con una aceleración en la cobertura de cargos. Según detalló el ministro, en los últimos seis meses fueron aprobados cuatro pliegos para jueces federales y otros cinco permanecen en el Senado a la espera de tratamiento.

Juan Bautista Mahiques confirmó que seguirá el envío de pliegos para cubrir vacantes en Santa Fe.

Juan Bautista Mahiques confirmó que seguirá el envío de pliegos para cubrir vacantes en Santa Fe.

El propio Malaponte también habló del momento que vive el federal. Antes de jurar, habló de un “compromiso absoluto de trabajo, honestidad y estudio” y reivindicó la experiencia acumulada durante sus años en la Justicia provincial y con el sistema acusatorio. También dijo haber observado una “reacción inmediata” de la Justicia Federal frente a las situaciones que la pusieron bajo cuestionamiento.

La ceremonia terminó siendo, entonces, bastante más que una jura. Malaponte llegó a la Cámara con un respaldo político y judicial inusualmente amplio, pero también en medio de una expectativa que los propios protagonistas se encargaron de elevar: que su desembarco forme parte de la reconstrucción de una Justicia Federal rosarina que durante años acumuló vacantes, cuestionamientos e investigaciones internas y que ahora busca mostrar otra cara.

El juez de Rosario, Florentino Malaponte.
Emiliano Méndez Ortíz puede recalar en uno de los juzgados federales más importantes de Santa Fe.

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