Opinión
Deporte y política en la recta final del Mundial
El Mundial encara su “sprint final”, y si bien aún restan emociones intensas, lo vivido hasta aquí nos permite formular jugosas conclusiones. No quedan dudas que, desde una óptica exclusivamente organizacional, el torneo fue más exitoso de lo que se preveía. La amenaza del “não vai ter copa” (no habrá copa) tan repetida por manifestantes en los últimos doce meses se esfumó casi por arte de magia. El fútbol lo desplazó a todo y entusiasmó al pueblo brasileño. Las protestas, temidas por los organizadores, fueron de carácter marginal, nunca convocaron a más de un par de miles de personas y en ningún caso comprometieron el normal desarrollo del evento.