Opinión
Hay equipo para el cambio
Uno podría afirmar que las grandes transformaciones culturales surgen de profundas crisis sociales. Dichas crisis surgen de comportamientos nocivos que erosionan las reglas de convivencia más elementales: aquellas que procuran desde la seguridad de lo propio hasta el respeto de las señales de tránsito. Cuando todas y cada una de las reglas que tácitamente hemos asumido para vivir en sociedad son sistemáticamente violadas, la frustración y el hartazgo cobran relevancia. Esta podría ser una forma de describir los que hoy nos pasa en la Argentina.