16|9|2022

Los gobernadores se preguntan si al Gobierno le da el gasoil

01 de junio de 2022

01 de junio de 2022

El reclamo de las provincias a la Casa Rosada trasciende las fronteras de la rosca y se instala en la agenda. Temor por la cosecha, el transporte y la política.

La escasez de gasoil en buena parte del país comienza a transformarse en un problema político para el Gobierno o, para ser más precisos, en otro atolladero que profundiza el deterioro de una relación cada vez más desgastada entre la Casa Rosada y las provincias. La falta de respuestas que las autoridades provinciales, desde hace tiempo, le endilgan a la gestión de Alberto Fernández, autopercibido el porteño más federal, empieza a manifestarse ahora en las rutas y al pie de los surtidores, lo que obliga a los gobernadores a pegar un grito más allá de la rosca y de las pertenencias partidarias.

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Tras la reunión de Gabinete de este miércoles, el ministro coordinador, Juan Manzur, debió salir otra vez a poner la cara y admitió que la escasez de combustible que afecta a unas ocho provincias del norte y centro del país es un problema a solucionar "en los próximos días". El gobernador tucumano en uso de licencia sostuvo, con palabras medidas, que “está la vocación de importar más gasoil" para que la Argentina cuente con ese recurso.

 

El jefe de Gabinete explicitó que el abastecimiento de combustible está en la agenda caliente con los distritos desde hace días al ratificar que, como contó Letra P, fue parte de la charla con los mandatarios norteños el jueves y viernes pasado en Tucumán. "Estuvimos reunidos en el último encuentro con los gobernadores del Norte Grande. Se tocaron múltiples temas que tienen que ver con las economías regionales, con infraestructura, y entre ellos se preveía una escasez, un faltante de combustible", sostuvo el funcionario en la puerta de la Casa Rosada.

 

Ni falta que hacía. El mandatario salteño, Gustavo Sáenz, había salido con los tapones de punta este martes: "¿Hay gasoil o no hay. Y si lo pagás más caro, ¿hay?", lanzó en sus redes sociales, en las que puso el dedo federal en la llaga del centralismo. "Padecemos la injusticia de una visión centralista de la Argentina", disparó y, en el mismo posteo, desplegó la agenda de demandas que inquietan cada vez más al interior en busca de "soluciones concretas a las problemáticas referidas al faltante de combustible, al reparto equitativo de subsidios al transporte y a las tarifas".

 

"Ayer hablé con las autoridades, se va a resolver en el trascurso de hoy o de mañana. Se va a importar más", dijo este miércoles Manzur, pero en las provincias hay inquietud por la capacidad de respuesta del Gobierno. En las últimas horas, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) lanzó un alerta donde especifica que "ocho provincias están en rojo", es decir, con muy bajo o nulo suministro de gasoil en estaciones de servicio. Se trata de Jujuy, Salta, Formosa, Tucumán, Misiones, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos.

 

"Las rutas 14, 34, 9, 12 y 7 son las que sufren mayor desabastecimiento de combustible, al tiempo que aumentan las provincias en rojo, naranja y amarillo en el mapa de abastecimiento de gasoil, creado por técnicos de la Federación", indicó el informe. Por su parte, el presidente de esa entidad, Roberto Guarnieri, aseguró que el desabastecimiento "lleva más de dos meses".

 

"Entendemos que no es un tema sencillo de solucionar, pero nos queda en claro que se trata de un problema generado por la falta de divisas y la dificultad para avanzar rápido en las políticas que se requieren", añadió Guarnieri y ejemplificó: "Hace varias semanas, cientos de camiones de Bolivia vienen al puerto de Campana a buscar el combustible que importa su país. Si se paga, hay combustible disponible. Mientras tanto, en Argentina tenemos camiones varados a orillas de la ruta, por falta de gasoil".

 

Con esta preocupación como temario, este martes el secretario de Energía, Darío Martínez, recibió en su despacho a integrantes de la Unión de Industriales del NOA y NEA. Se reunieron con el funcionario Paula Bibini (Salta), Jorge Rocchia Ferro (Tucumán) y Bogos Asadur Ekserciyan (La Rioja). Es que, a pesar de la promesa de una solución "en el trascurso de hoy o de mañana", como dijo Manzur, nadie cree en milagros. De hecho, el número dos del tucumano, Jorge Neme, les explicó en la reunión del viernes último a quienes encabezan las carteras productivas de las diez provincias norteñas que para resolver la demanda estacional consecuencia de la cosecha gruesa se importará gasoil y que se espera que las petroleras YPFShell Axion puedan ver normalizado su abastecimiento para finales de este mes.

 

Como una muestra de la situación que atraviesa a los distritos afectados, el lunes por la noche el mandatario tucumano, Osvaldo Jaldo, logró frenar una medida de fuerza de transportistas de su provincia, que se pospuso hasta el domingo próximo a la espera de una solución. En Tucumán, hay largas colas de camiones en las estaciones de servicio ubicadas en las zonas productivas. Las zafras del azúcar y del limón, las de mayor peso en la economía de la provincia, se encuentran a pleno, por lo que ya comenzó a sentirse el faltante.

 

En busca de una salida, este miércoles Jaldo viajó a Buenos Aires para reunirse con Martínez y con Manzur. El jefe de Gabinete no solo deberá encontrar alternativas para su terruño y el resto de los distritos. Además, este jueves deberá capear la ofensiva opositora que le espera cuando concurra, a las 14, para brindar su primer un informe de gestión en el Senado tras ocho meses en el cargo.

 

La falta de combustible se suma al reclamo de las provincias por una distribución más equitativa de los subsidios para el transporte público de pasajeros, que ya tiene estado parlamentario, y engrosa el desafío político que el Gobierno tiene por delante para cerrar la grieta del federalismo en vísperas de un año electoral en el que por lo menos 11 distritos ya resolvieron adelantar sus elecciones. La escenificación del aval de la Casa Rosada al proyecto de ley para que la Corte Suprema de Justicia se componga con un representante por provincia que impulsan las autoridades de los 16 distritos gobernados por el peronismo (o el oficialismo friendly) puede ser una gota de esperanza en el océano de desilusiones que acumulan en el interior.