22|11|2022

La cruzada federal ahora pone foco en los fondos para el transporte

05 de mayo de 2022

05 de mayo de 2022

La senadora Vigo protagoniza, junto a pares de JxC, un nuevo capítulo en la pelea por el reparto. El Congreso como escenario de la batalla hacia 2023.

El reparto de subsidios fue este miércoles otra vez argumento central de la cruzada federalista que lleva adelante el peronismo cordobés. En este caso, el movimiento tuvo lugar en el Senado, con la oficialización del proyecto de ley que busca la creación de un "boleto federal” para el transporte apoyado en un Programa Nacional de Reparto Equitativo y Federal de Subsidios Nacionales al Transporte Público de Pasajeros. La iniciativa es impulsada por la senadora Alejandra Vigo, junto a sus pares de Mendoza, Alfredo Cornejo, y de Tucumán, Beatriz Ávila, ambos de la bancada de Juntos por el Cambio.

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Según la propia Vigo, que había anunciado semanas atrás la presentación del proyecto, en las últimas horas fueron sumando sus firmas senadores y senadoras de otro puñado de provincias que, desde diferentes tinglados políticos, se suman al reclamo por un reparto “más equitativo”. En el artículo 2º, el texto del proyecto justifica la creación del programa en pos de lograr una “distribución de los subsidios al transporte público de pasajeros bajo criterios equitativos de distribución, para líneas urbanas y suburbanas de jurisdicción provincial, nacional y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

 

Para tal fin, se propone la creación de un “Fondo Único de Asistencia al Transporte Público de Pasajeros por Automotor Urbano y Suburbano de la República Argentina” que se distribuya a partir de tres criterios: la cantidad de unidades, los kilómetros recorridos y la cantidad de personal con que cuenta cada jurisdicción para garantizar el servicio. “De ninguna manera estamos hablando de una unificación tarifaria, sino que lo que estamos planteando es el establecimiento de criterios objetivos que corran de igual manera para todo el país”, señalan.  

 

Como ya contó Letra P, el propio gobernador Juan Schiaretti inició el año saliendo al cruce del criterio utilizado para la distribución de subsidios para el transporte. Aquella queja del cordobés se proyecta en la iniciativa presentada en el Senado que justifica la urgencia asegurando “que las tarifas de ‘arranque’ en las provincias se encuentran en el rango que va desde los $ 24 a los $ 80 pesos, mientras que en el AMBA la tarifa inicial es de $ 18”.

 

Los defensores de la iniciativa confían en que la discusión pueda ser motorizada por los gobiernos locales que se ven afectados por el reparto desigual, y que esa presión incida en los ámbitos legislativos. Ya desde hace tiempo, el intendente de la capital cordobesa, Martín Llaryora fue uno de los  impulsores de los pedidos colectivos a través de los cuales fue sumando al reclamo a algunos de sus pares que gobiernan las ciudades más importantes del interior del país.

 

El plan que discute la distribución de fondos como batalla principal en el camino hacia un país “más federal” viene siendo uno de los principales eslabones de la cadena que busca instalar a Schiaretti como el hombre capaz de encabezar un proceso nacional a partir de 2023 y, a través del Congreso, las iniciativas del cordobesismo vienen apuntando en esa dirección. De hecho, a comienzos de abril Vigo avanzó con un proyecto de ley a través del que busca que el Estado nacional traslade la administración de las empresas Edenor, Edesur y AySA a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, zonas en las que dichas compañías prestan los servicios de agua y energía.

 

En el plan cordobés consideran que la agenda que se instala “desde el interior del país” tuvo a Schiaretti como un protagonista fundamental y señalan como punto de inflexión la última campaña legislativa, en la que Hacemos por Córdoba priorizó un eje transversal a las diferencias en el reparto de fondos entre el AMBA y el resto del país.

 

En el plano electoral, la iniciativa cuadra también en las disputas ejecutivas que se aproximan el año entrante. De hecho, Ávila ingresó al Senado luego de la renuncia del intendente de San Miguel de Tucumán, su marido Germán Alfaro, que se proyecta como uno de los aspirantes a vencer al peronismo provincial, de donde proviene, en las próximas elecciones. 

 

Vigo, por su parte, es una de las dirigentes en carrera para suceder a Llaryora en el municipio capitalino, en caso de que se concrete la candidatura del actual intendente capitalino a la gobernación cordobesa. “Vamos a ver el año que viene, voy a estar donde tenga que estar”, dijo la senadora este miércoles cuando en el marco de la gira mediática que protagonizó por la presentación del proyecto fue consultada al respecto en una entrevista con Telefé Córdoba, todo luego de un singular silencio que fruto de las dificultades técnicas televisivas cargó de tensión el ida y vuelta.