27|6|2022

En la Fundación Mediterránea, Schiaretti avivó la ilusión del Círculo Rojo

16 de mayo de 2022

16 de mayo de 2022

El gobernador amaga con una proyección nacional que entusiasma al establishment. Una victoria de local, con críticas radicales. Juez y De Loredo, presentes.

CÓRDOBA (Corresponsalía) El gobernador Juan Schiaretti encabezó el tradicional almuerzo de la Fundación Mediterránea, al que asiste cada vez que se lo convoca, y durante una prolongada exposición siguió sumando porotos para su instalación fuera de la provincia. Esta vez, jugando de local. Sin embargo, la escena repetida tuvo esta vez un toque diferente a raíz de las expectativas del Círculo Rojo cordobés que, ante la imposibilidad de reelección del mandatario, se entusiasma con una proyección nacional que le permita estirar el romance más allá de 2023. Es que, después de 24 años de gobierno del cordobesismo forjado por Juan Manuel De la Sota y su socio, no hay ningún ámbito en Córdoba que no espere cimbronazos a partir del año próximo, cuando desembarquen nuevos inquilinos en el Panal, aunque vengan del mismo palo. 

 

Sonrisas. Schiaretti con Astori y Melconian

Ante un auditorio que reunió este lunes a las principales figuras empresarias y agentes económicos de Córdoba, Schiaretti realizó un pormenorizado recorrido por la situación financiera de la provincia, destacando lo que definió como “el plan de obras públicas más importante de la historia”. Su discurso no convenció a la dirigencia opositora, que salió al cruce con críticas en las redes sociales tras el encuentro.

 

Con la presidenta de la Fundación, Pía Astori, y el titular del IERAL, Carlos Melconian, como anfitriones, Schiaretti aprovechó la oportunidad también para cuestionar algunas de las políticas de Estado que lleva adelante el gobierno nacional y resaltar el "Modelo de Gestión Córdoba" que busca exportar. Entre las primeras mesas también escuchó atentamente el intendente capitalino, Martín Llaryora, el hombre elegido por el oficialismo para mantener el poder a partir de 2023. También fueron de la partida el vicegobernador, Manuel Calvo, y el intendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas, las otras dos caras alternativas del cordobesismo.

 

El mandatario cordobés llamó a defender un sistema en el que “el Estado mantenga el equilibrio fiscal y los recursos para hacer frente a las necesidades sociales, además de cubrir las necesarias inversiones”. “Queremos un capitalismo de competencia y no un capitalismo de amigos. Uno puede tener desequilibrio fiscal alguna vez; lo que no puede es tener siempre desequilibrio fiscal”, pontificó. 

 

El gobernador dijo que en la Argentina suceden cosas que calificó de “incomprensibles”, volvió a convocar a la construcción de “un país federal en serio, que deje de tener la mirada desde el AMBA”, reclamó por la igualdad en los subsidios al transporte, la distribución de la energía eléctrica, el agua y las cloacas; y dijo que su administración prefiere “subsidiar el empleo y no el desempleo”.

 

Ante la mirada de un auditorio en el que también se encontraban los dos principales referentes opositores, el senador Luis Juez y el diputado Rodrigo de Loredo, quienes junto al intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer, mantuvieron un encuentro aparte con Melconian, Schiaretti arrojó sus dardos a la administración nacional al asegurar que “se discute ideología, si lo hace un privado o el Estado”. “Para nosotros, es tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”, afirmó en uno de los latiguillos más repetidos del mediodía cordobés. 

 

Mientras que la sintonía con el grueso de la representación del Círculo Rojo cordobés mantiene su estado de gracia tradicional, que se potencia con las posibilidades de proyección nacional de Schiaretti que marcaron el “plus” de su discurso del lunes, las críticas a las palabras del gobernador llegaron desde la oposición política. El principal cuestionamiento vino por el lado de la situación económica, que el mandatario levantó como modelo, definió como “progresista” y aseguró que “es la que consigue superávit teniendo una tasa de impuesto de ingresos brutos inferior al promedio, porque aquí los impuestos son más baratos que el promedio nacional”.

 

El propio De Loredo advirtió tras el almuerzo que “la carga tributaria es alta y golpea el diseño de una estrategia de desarrollo productivo” y fue más allá al asegurar que “la seguridad sigue siendo un tema ausente para los discursos provinciales y municipales, pero es el principal drama junto a la inflación que padecen los cordobeses”. “Córdoba está por encima de la media nacional en términos de pobreza, inaceptable en una provincia tan rica y tan diversa. Falta un plan de desarrollo, y Hacemos por Córdoba se durmió en los laureles del marketing y los triunfos electorales”, escribió el diputado de Evolución en Twitter, donde destacó su intención para que el radicalismo y Juntos por el Cambio trabajen "para ofrecerle a la provincia de Córdoba un modelo superador al de la gestión de Hacemos por Córdoba”.

 

Sin palabras de Juez ni de la dirigencia del PRO al cierre de esta nota, también hicieron una lectura similar las otras dos cabezas del radicalismo mediterráneo, Mario Negri y Ramón Mestre. “Lamento que la urgencia del Gobernador Schiaretti por lograr su posicionamiento político a nivel nacional lo lleve a relatar una situación ficticia de la Provincia. Córdoba no es lo que la publicidad o el discurso oficial dicen”, señaló el jefe de la bancada de la UCR en la Cámara de Diputados, que también advirtió que si bien Córdoba “no es un caos, tampoco es el paraíso que venden”.

 

Schiaretti y, de fondo, las empresas a las que les interesa el país

Mestre, por su lado, acusó al gobernador de describir “una Córdoba inexistente”. “Somos una de las provincias más caras del país, con una presión impositiva tremenda y datos para nada alentadores con respecto a la exclusión y a la pobreza”. “Relato. Relato. Y más relato”, aseguró el exintendente cordobés.