18|1|2023

Cómo se armó la alianza que le pinchó el globo al peronismo en la FUA

07 de diciembre de 2022

07 de diciembre de 2022

La JUP y La Cámpora planeaban un batacazo. Terminaron denunciando proscripción. Con apoyos de la UES, Formosa y Lomas, la Franja selló su hegemonía.

La Franja Morada, la agrupación radical que conduce la Federación Universitaria Argentina (FUA) desde 1983, nunca dudó en realizar el congreso estudiantil para elegir autoridades de este último sábado. Pese a los cuestionamientos y el intento de vaciar la asamblea que llevó adelante la oposición que alineó fuerzas en el Frente Malvinas Argentinas encabezado por la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y el Frente Nueva Reforma (FNR) que lidera La Cámpora, el oficialismo siguió adelante y logró su objetivo con un tejido que apeló a electrones sueltos de ese armado peronista. La oposición, que semanas atrás hacía cuentas que presagiaban que podía dar el batacazo para quedarse con la presidencia de la organización, finalmente se vio reducida a las denuncias de fraude y la judicialización de la instancia electoral.

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La presentación judicial del peronismo ante el juzgado federal de María Servini apuntó a la decisión de la Junta Ejecutiva de la FUA que el 17 de noviembre pasado desconoció las actas de 92 centros de estudiantes de 11 universidades, dejando fuera de juego un número de representantes que se alineaban con el Frente Malvinas. El argumento fue que el estatuto establece que las elecciones de representantes estudiantiles no deben tener más de 18 meses respecto de la convocatoria del congreso. La oposición consideró a la medida como un ardid y decidió ausentarse de la votación para no dar cuórum. Sin embargo, el Frente Reformista ratificó su hegemonía histórica en la organización gremial de la comunidad estudiantil. Encabezado por la dirigente radical Piera Fernández de Piccoli, ganó con 322 votos de un total de 473, para un congreso al que se habían acreditado 675 delegados y delegadas. La estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Río Cuarto sucede en la presidencia a Bernardo Weber, también militante de Franja Morada y concejal radical en Tandil.

 

“Nuestro Frente, que definió no legitimar este fraude, reunía alrededor de 300 delegados y si sumamos los 90 centros y delegados excluidos, las cifras ponen de manifiesto la realidad: el nuevo Frente Malvinas Argentinas podía ganar la Federación; por eso la Franja Morada realizó todas las maniobras posibles para evitarlo, de cara a 2023, y mantener la FUA para sus acuerdos y negociados al servicio de Juntos por el Cambio”, dijo a Letra P una fuente del bloque peronista opositor que llevó su queja a la justicia y finalmente no participó de los comicios.

 

La agrupación radical desde la que se proyectó Emiliano Yacobitti, presidente de esa federación antes de ser diputado y vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), contó para dar cuórum con el apoyo de quienes eran hasta ese día fuerzas menores en cantidad de votos, como el Movimiento Nacional Reformista (MNR), en alianza con el Movimiento Sur, y un frente de izquierda formado por el Partido Obrero y el Partido de los Trabajadores Socialistas. Para posibilitar la elección, también sumó a aliados peronistas en la Universidad Nacional de Formosa (UNAF), la Universidad de Lomas de Zamora (UNLZ), y las facultades de Filosofía de la Universidad Nacional de Córdoba y de Ciencias Sociales de la UBA.

 

En las últimas elecciones en la FUA, en 2018, la Franja obtuvo 310 votos, la JUP 275 y el FNR –que reunía a La Cámpora, La Mella, Miles, el Partido Comunista Revolucionario (PCR), el Partido Comunista y el Movimiento de Participación Estudiantil (MPE)- consiguió 240. Sobre esos números se apoyaba el cálculo de la alianza peronista para este turno. No prosperó.

 

La sorpresa del congreso del sábado fue la aparición del Frente Todos por la Universidad Pública, segunda lista más votada, que con 59 votos se quedó con la Secretaría General de la federación estudiantil. Sin referencias claras en cuanto a quienes lo conformaban, Letra P pudo reconstruir que contó con la conducción de la Unidad de Estudiantes Secundarios (UES) de la Universidad Arturo Jauretche y de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, de donde proviene Ariel Constantino, quien fue proclamado secretario general de la FUA. 

 

Constantino llevaba como candidato a vice en esa lista a Rodrigo Galarza, secretario de extensión de la UNAF, la institución cuyo rector Augusto Parmetler fue reelegido mediante un proceso cuestionado y que hoy tiene reclamos abierto con organizaciones gremiales peronistas respecto al presupuesto, manejos irregulares y su eventual apertura a sectores radicales en la casa de altos estudios en tierras del gobernador Gildo Insfrán.

 

Además de la UES, en Todos por la Universidad Pública se alineó la Lista Azul de la UNAF, un espacio liderado por Rafael Olmedo, un exdirigente estudiantil de Franja Morada que pasó por las filas del peronismo, fue secretario de Extensión y hoy sigue vinculado a esa casa de altos estudios formoseña. En el radicalismo aseguran que referentes de la agrupación Todos por Derecho de la Universidad de Lomas, parte del armado del consejero de la Magistratura Diego Molea, también integró este frente. Ante la consulta de Letra P, no hubo respuesta de este sector universitario.

 

La dirigencia radical en la Franja Morada destacó que se trató de un “un gran congreso donde participó todo el mundo menos el Gobierno”; mientras que la UES coincidió con hacer un balance “muy positivo” de las elecciones de autoridades en la FUA, al considerar que “estuvieron presentes las fuerzas políticas que representan a la mayoría de los estudiantes”.

 

El Frente Malvinas Argentinas -en el que confluían la JUP, La Cámpora, el Movimiento Universitario Evita, La Mella, el Frente Universitario Nacional por la Emancipación, el Frente de Estudiantes Tecnológicos Independientes y el Movimiento Universitario de Izquierda- consideró, por su parte, que se trató de “un congreso minúsculo e ilegítimo que estuvo plagado de irregularidades y maniobras fraudulentas por parte de la Franja Morada” y acusó a la agrupación radical de impedir la participación de 90 centros de estudiantes y de quitar “a dedo los delegados para que tengan menos representación”.