JUNTOS EN EL BARRO

Tucumán: Alfaro muestra los dientes y empuja una interna en JxC

El intendente capitalino citó a los socios de la alianza para fijar las reglas de juego para definir candidaturas. La UCR, ausente. ¿Elecciones o ruptura?

TUCUMÁN (Corresponsalía Norte Grande) El grupo de WhatsApp de la mesa de Juntos por el Cambio (JxC) en esta provincia, tal como adelantó Letra P, no funciona o su administrador no terminó de sumar a la totalidad de sus integrantes. Este viernes finalmente se realizó una reunión de sus referentes para fijar las reglas del juego de la elección interna, a través de la que se dirimirían las principales candidaturas para las elecciones provinciales 2023. Convocada por el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, líder del Partido por la Justicia Social (PJS), en la mesa no hubo nadie de la Unión Cívica Radical (UCR). Sin amilanarse por eso, los comensales dieron un paso más al coincidir en que la coalición opositora debería tener entre sus socios a Fuerza Republicana, el partido de Ricardo Bussi, y a la corriente libertaria local que tributa al diputado de derecha Javier Milei. El cónclave preanuncia una contienda partidaria en las urnas camino a las elecciones provinciales del 14 de mayo y deja flotando la posibilidad de una fractura, que sería letal para las chances electorales opositoras. 

 

Del encuentro craneado por Alfaro formaron parte Ramiro Beti, concejal de Concepción y presidente del PRO tucumano; y Sebastián Murga, titular de la Sociedad Rural de Tucumán y del partido CREO, que sentó a la empresaria Paula Omodeo en el Congreso en las legislativas del año pasado. 

 

Con la movida de último momento, el intendente Alfaro mostró los dientes al interior de JxC, cuya mesa provincial no se reúne en pleno desde marzo debido a profundos desacuerdos internos, aunque en la superficie se disimulan para que la tirria no sea evidente y genere un camino irreversible. Entre esas diferencias se cuentan las declaraciones del diputado nacional y presidente de la UCR tucumana, Roberto Sánchez, que ante cada micrófono que se le cruza jura y perjura que no descansará hasta ser el candidato a gobernador por la oposición. Sostiene sus dichos en que fue el opositor más votado en las PASO del año pasado y que, por lo tanto, le corresponde ocupar el primer lugar en el binomio que enfrentará al peronismo.

 

Alfaro, que no tiene reelección en la capital provincial y también quiere ser candidato a gobernador, consolida sus vínculos amarillos con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y con Patricia Bullrich, presidenta del PRO a nivel nacional, para que la balanza se incline a su favor, ante el hipotético escenario de que la situación en Tucumán llegue a un callejón sin salida y deba intervenir la conducción nacional para dirimir lo desacuerdos internos. Lo propio hace Sánchez, y en el mismo sentido, con el titular del comité nacional boina blanca, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Es que aún con las reglas del juego que estableció la mesa nacional de JxC para elegir las candidaturas (diálogo, encuestas independientes o interna), ese recorrido no está garantizado en Tucumán si permanece obturado el diálogo entre los principales socios de la oposición local, que son el PJS y la UCR. Se necesitan, es imposible un triunfo en 2023 sin van separados, pero la foto de hoy los encuentra con la línea de diálogo muerta.

 

Un concejal de la capital tucumana alineado con Alfaro le dijo a Letra P que Sánchez es un referente clave dentro de la oposición, pero que carece de rodaje para ponerse al frente de una campaña y de un eventual gobierno aliancista. Un dirigente cercano a Sánchez que está a cargo del armado en el interior tucumano, con el que dialogó este medio, expresó que Alfaro pretende ser el candidato cuando su imagen ya está en retroceso. "Es esencial que esté adentro de JxC, pero no admite que su tiempo ya pasó. La gente quiere nuevos liderazgos y eso quedó en claro el año pasado", reflexionó en alusión a la interna en la que Sánchez superó a Alfaro en las primarias 2021 por casi 3 puntos, unos 9.000 votos.

 

El encuentro que tuvo lugar este viernes a mediodía en el lobby de un hotel tucumano pareció también una respuesta del alfarismo y sus socios al desplazamiento de ediles que responden a Alfaro y al PRO de la conducción del Concejo Deliberante de Concepción, municipio que comanda el radical Alejandro Molinuevo tras la renuncia de Sánchez para asumir como diputado. La presidencia del cuerpo quedó a cargo del radical Luis Zelarayán y la vicepresidencia primera de la concejala Silvia Romero, ambos del espacio de Sánchez. El vicepresidente segundo es ahora el manzurista Adolfo Saracho. En el sector desplazado en la sesión de este jueves, afirman que la presidencia le correspondía a Beti, en base a un acuerdo al que se había llegado el año pasado.

 

Las próximas dos semanas serán claves en el proceso interno de la oposición tucumana. Se espera que este fin de semana se reúnan de manera informal parte de la dirigencia radical para adoptar una decisión, frente al desafío planteado por Alfaro y sus socios. Tiempo no sobra, porque el 14 de mayo del año que viene serán las elecciones provinciales en Tucumán y la Junta Electoral Provincial ya oficializó el calendario electoral

 

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Toto Caputo, ministro de Economía. 

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