Congreso del PJ: el peronismo esquivó la interna y sesionó en unidad
En un encuentro formal, el partido evitó las definiciones de fondo y dejó vigentes las tensiones. Acto por CFK y normalización partidaria en Salta y Jujuy.
El Congreso Nacional del peronismo sesionó en unidad en la histórica sede la calle Matheu pero evitó definiciones de fondo.
El Congreso Nacional del PJ sesionó este martes con una puesta en escena de unidad, aunque sin definiciones políticas de peso sobre la estrategia del peronismo frente al gobierno de Javier Milei. El encuentro, presidido por el gobernador formoseño Gildo Insfrán, terminó concentrado en resoluciones administrativas y evitó profundizar las discusiones internas.
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La reunión del Congreso partidario se realizó en medio de un escenario atravesado por tensiones entre sectores del justicialismo, disputas legislativas y diferencias sobre el vínculo con los gobernadores, que coinciden en la vigencia de las elecciones primarias como herramienta de elección de candidatos. La expectativa política alrededor del Congreso había crecido después de la fractura expuesta en el Senado durante la discusión por los pliegos judiciales, sobre lo que no trascendió el debate.
Del encuentro participaron la senadora bonaerense Teresa García; el senador nacional José Mayans, el dirigente porteño Juan Manuel Olmos; el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán; la extitular de la Anses Fernanda Raverta; la intendenta de Moreno, Mariel Fernández; el titular de La Bancaria, Sergio Palazzo; la senadora catamarqueña Lucía Corpacci y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, entre otros dirigentes.
— Maria Teresa Garcia (@TereGarciaOK) May 10, 2026
El PJ evitó profundizar las diferencias del peronismo
Aunque el kirchnerismo buscó mostrar cohesión interna alrededor de la discusión judicial y las críticas a la Corte Suprema, varios gobernadores y dirigentes territoriales continuaron sosteniendo estrategias propias frente a la Casa Rosada.
En el entorno de Cristina Fernández de Kirchner interpretaron esos movimientos como parte de una transformación más amplia dentro del peronismo, donde las provincias comenzaron a priorizar la gobernabilidad y la supervivencia territorial por encima de una lógica de confrontación permanente con la administración libertaria.
En relación a la intervención de los partidos de Jujuy y Salta, al cierre de esta nota, el Congreso se encaminaba a fechar para fines de octubre la elección de autoridades internas, como forma de recuperar capacidad de coordinación política e intentar desarmar el escenario fragmentado.
Gobernadores y bloques legislativos aceleran la dispersión
Las tensiones internas crecieron después de las derrotas provinciales y de la aceleración de las discusiones sobre el calendario electoral, las alianzas y el vínculo con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Aunque el mandatario provincial continuó como uno de los principales activos electorales del peronismo, dentro del kirchnerismo cuestionan la falta de vínculo con Cristina Kirchner, cuyos dirigentes llevaron la propuesta de realizar un acto en apoyo de la actual presidenta del partido para el 20 de junio, día en el que se va a cumplir un año de su detención.
Más allá de eso, el Congreso partidario no logró transformarse en una instancia de resolución política de fondo. La imagen de unidad que buscó exhibir el PJ convivió con una percepción cada vez más extendida dentro del peronismo: la negociación fragmentada de gobernadores, bloques legislativos y estructuras provinciales avanzó más rápido que la capacidad de conducción nacional del partido.