11|11|2022

Alarma en JxC Tucumán por el teléfono descompuesto entre Alfaro y Sánchez

10 de septiembre de 2022

10 de septiembre de 2022

Los precandidatos a la gobernación no se hablan y no hay mecanismo para elegir la fórmula que competirá en junio con el PJ. Roscas contrarreloj y sin mujeres.

TUCUMÁN (Corresponsalía Norte Grande) La cuenta regresiva hacia las elecciones provinciales en Tucumán que se celebrarán en junio próximo ya comenzó y hay preocupación en Juntos por el Cambio (JxC) porque los dos principales precandidatos a la gobernación no se cruzan ni siquiera mensajes o llamadas telefónicas y cada uno avanza con su propia agenda de campaña. En las tiendas de Germán Alfaro, intendente de San Miguel de Tucumán, y del diputado y titular de la UCR, Roberto Sánchez, reina el desconcierto porque, como anticipó Letra P, el turno de las urnas será dentro de nueve meses, Mundial de fútbol y verano de por medio, y no hay ninguna señal de un encuentro.

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Los pocos indicios de que podría haber algún diálogo volaron por los aires cuando en julio los tres intendentes radicales opositores, Mariano Campero (Yerba Buena), Sebastián Salazar (Bella Vista) y Alejandro Molinuevo (Concepción), junto a Sánchez, se reunieron con el gobernador interino Osvaldo Jaldo en la Casa de Gobierno. Fue el primero de tres encuentros en 50 días, aunque en los dos últimos no participó el jefe radical. Alfaro criticó las reuniones, y acusó a sus pares y al propio Sánchez de ser funcionales al oficialismo tucumano.

 

Como si se tratara de una cerrada partida de ajedrez en la que sus contendientes ni se miran, en las últimas horas ambos precandidatos movieron fichas para sumar espalda a sus aspiraciones. Sánchez recibió en su casa, en la ciudad de Concepción, a la cúpula del PRO. Uno de los dirigentes que participó  del encuentro contó a Letra P que quienes integran el partido que preside Patricia Bullrich a nivel nacional plantearon la necesidad de que antes de octubre se aclare el sistema por el que se definirá la candidatura a la gobernación por JxC para 2023.

 

"El objetivo de máxima es que antes de fin de año ya tengamos a nuestro candidato para arrancar con la campaña. Semana que pasa, semana que se pierde y hay que recorrer cada barrio tucumano con nuestras propuestas. De lo contrario, le facilitaremos las cosas al peronismo para que retenga la gobernación", manifestó el dirigente, con tono de preocupación.

 

Como en Tucumán no rige una ley de primarias para las elecciones provinciales, son dos las opciones para dirimir la candidatura más importante, de acuerdo a los lineamientos de la conducción nacional opositora. La primera es contratar a una consultora neutral para que mida a Alfaro y a Sánchez, y que el mejor posicionado encabece la fórmula. La segunda, para el caso de que no se acepte este camino, es la competencia en una votación interna con un padrón que esté integrado por la masa de personas afiliadas de los partidos de la coalición más el electorado independiente, contó a este medio Alberto "Tito" Colombres Garmendia, referente del PRO y exlegislador provincial, que también estuvo en el quincho de Sánchez. En 2023, Colombres Garmendia pretende volver a la Legislatura o ser precandidato a intendente de Yerba Buena.

 

La comitiva PRO estuvo integrada, además, por Ramiro Betis, presidente del partido; Mariano Malmierca, vice; Alvaro Apud, concejal en Yerba Buena; más los dirigentes Benjamín Terraf, Alejandro Trápani y Héctor Monayer, entre otros. La militancia femenina no tuvo espacio en el cónclave. El común denominador de la charla larga fue la necesidad de que el anfitrión y Alfaro se sienten acordar, pero que antes se reúna la mesa provincial de JxC, que no delibera desde febrero.

 

Esa misma noche, 425 kilómetros al norte, en San Salvador de Jujuy, el gobernador y presidente del comité nacional de la UCR, Gerardo Morales, cenó con Alfaro y un puñado de referentes de su espacio. También participó el extitular del Plan Belgrano, el radical tucumano José Cano, quien gestionó el cónclave. En la actualidad, Cano coordina el armado nacional de Morales en la carrera por encabezar la fórmula de JxC el año que viene.

 

Alfaro atraviesa semanas de alta conflictividad y desgaste ante la opinión pública debido a la aplicación de un sistema de estacionamiento medido y pago, a través de una empresa privada que se queda con el 85% de la recaudación, que fue suspendido por la Justicia por supuestos vicios de forma. Mientras la mayoría del Concejo Deliberante, integrada por manzuristas y jaldistas más el apoyo de ediles de Fuerza Republicana, avanza para que el contrato con la empresa de Santa Fe se caiga, la sede municipal es escenario habitual de reclamos de cuidacoches que se quedaron sin su fuente de trabajo. Así las cosas, la reunión con Morales fue para Alfaro una bocanada de aire fresco.

 

El intendente de San Miguel de Tucumán, que en 2009 saltó del peronismo tucumano a la oposición cambiemista, se llevó a Jujuy a sus más cercanos colaboradores, como Rodolfo Ocaranza y Claudio Viña, secretarios de Gobierno y de Ingresos Municipales; los legisladores Walter Berarducci y Raúl Pellegrini; y al secretario de Comunicación, Juan Pablo Durán. También participaron el legislador José Ricardo Ascárate y el dirigente Jorge Mendía, ambos de larga trayectoria en filas radicales. Tampoco hubo mujeres en esta reunión.

 

Luego del encuentro, Morales hizo su propio balance que sonó a una dulce canción en los oídos de Alfaro, alejado por unas horas de los sonidos de los bombos y las bombas de estruendo frente al municipio. "Hay que buscar mecanismos de definición para resolver las candidaturas en Tucumán. Alfaro y Sánchez son dos muy buenos dirigentes. He podido recorrer las calles de San Miguel de Tucumán con Germán y la verdad es que he visto el afecto que le tiene la gente, el reconocimiento y el respeto que tienen por él. Tenemos dos muy buenas espadas para trabajar, siempre en el marco de la consolidación de JxC", expresó el gobernador jujeño, cuidando cada palabra para evitar algún cortocircuito con su correligionario Sánchez.

 

Uno de los participantes de la cena en tierras jujeñas hizo su propia lectura del encuentro: "Alfaro y Sánchez pareciera que están jugando al Antón Pirulero, cada cual atendiendo su juego, y se están olvidando de la calle y los barrios, se está perdiendo un tiempo valioso. Tampoco ayudan algunas representaciones institucionales que con sus gestos le hacen el juego al oficialismo que apuesta a nuestras divisiones. Lo más grave es que le mesa provincial de Juntos por el Cambio no existe". Las cartas están sobre la mesa y el juego abierto, pero con el reloj en cuenta regresiva.