17|11|2021

Rodenas, en cuarentena: tras el reto fallido a Perotti, la guerra fría

16 de septiembre de 2021

16 de septiembre de 2021

La vicegobernadora perdió feo contra el rafaelino en las PASO. Tras aquella explosiva decisión de enfrentarlo, el invierno nuclear parece no tener fin.

La vicegobernadora de Santa Fe Alejandra Rodenas jugó y perdió. Tras aquella explosiva decisión de ir contra su compañero de fórmula, el gobernador Omar Perotti, sobrevino un invierno nuclear que el triunfo del rafaelino en las PASO no hizo más que acentuar. Hoy, la relación entre las dos cabezas del gobierno santafesino está rota y desde ambos bandos esperan que sea el otro el que haga el primer movimiento. Un ajedrez congelado: según averiguó Letra P, continúan sin acercarse, sin hablarse y sin ningún contacto político.

 

La victoria de Perotti en la interna del peronismo no dejó lugar a interpretaciones. La lista que apadrinó el rafaelino dobló en votos a la nómina de Agustín Rossi y la exjueza. Sin embargo, el cortocircuito se sostiene hasta en la interpretación de quién debe llamar a quién. Por el lado de Perotti, en off le confían a Letra P que la que debe levantar el teléfono es Rodenas. Cerca de la vice piensan lo contrario: el que gana, llama.

 

Al margen de la discusión, lo cierto es que en ninguna de las dos tribus parece haber voluntad de romper el hielo. El recelo y la desconfianza cunden y los teléfonos siguen sin sonar. Por lo pronto, Rodenas se reincorporó rápidamente a su rol de vicegobernadora tras el pedido de licencia, otro índice humedecido que intentó introducir en la oreja del gobernador, sin demasiado éxito.

 

De cualquier modo, el problema con Rodenas va más allá de su opción por Rossi, aunque no haya sido menor. La vicegobernadora forma parte del Nuevo Espacio Santafesino (NES), cuyo referente es el senador provincial Armando Traferri, a esta altura posiblemente el principal enemigo político de Perotti. Para el gobernador, el grupo de senadores peronistas le pone trabas a sus iniciativas en la Cámara alta. Para el sanlorencino, es el propio Perotti quien está detrás de las causas judiciales iniciadas en su contra.

 

La discusión por la manija del PJ fue saldada por las PASO: la lista de Perotti encabezada por Marcelo Lewandoski y María de los Ángeles Sacnun obtuvo 331.075 votos, mientras que la de la vicegobernadora y Rossi, 163.501. Si el peronismo hizo carne de la máxima de “quién gana conduce y quién pierde acompaña”,  ¿acompañará Rodenas? ¿Querrá Perotti esa compañía?

 

Todos unidos

Pese a la tensión, es posible que desde el perottismo prefieran el hielo antes que el fuego. Por delante quedan las elecciones generales donde el oficialismo buscará remontar, o al menos acortar, la distancia de casi 10 puntos que le sacó Juntos por el Cambio. Para ello, el gobernador necesitará mantener los votos de Rossi y Rodenas. ¿Habrá campaña en conjunto? La vice no lo descarta de plano, aunque sí reclamaría algún “gesto” del rafaelino.

 

Luego de los comicios Rodenas “felicitó” vía twitter a quienes ganaron la interna y habló “de mayores esfuerzos por la unidad” de cara a noviembre. Si bien ni Lewandoski, Sacnun o Roberto Mirabella le pusieron “me gusta”, el candidato a diputado y mano derecha de Perotti ya se reunió este lunes con Eduardo Toniolli, quien encabezó la lista rossista para la Cámara baja. Todavía es una incógnita si el gobernador imitará la jugada de su ladero. Pero, una de las preguntas que ronda en el seno perottista es si deberían hablar con Rodenas o con quien encabezó la lista opositora, es decir Agustín Rossi, y qué tanto puede aportar electoralmente, en un futuro, la exjueza.

 

El después

Rodenas puso en juego todo su capital político y la derrota electoral es la más importante que sufre desde que se metió en la cancha. En Casa Gris consideran que el candidato del oficialismo, Marcelo Lewandoski, le ganó la pulseada a la exjueza y se hizo fuerte en Rosario, territorio que la vicegobernadora ponía en su carta de presentación. En ese departamento, el experiodista deportivo goleó a la vicegobernadora: 134.752 votos contra 59.979.

 

Golpeada por los resultados pero también por el incómodo lugar institucional que le espera por delante, es un interrogante del tamaño de su derrota lo que pueda suceder con su futuro político. ¿Cuántos metros de pista perdió su ambición para despegar?