PASO 2021

Larreta, con tres desayunos, miles de mensajes y la cábala de Racing

El alcalde hizo la cola en la Facultad de Derecho, atendió reclamos, se tomó fotos y se aferró a los protocolos de la jueza Servini. El sticker de la suerte.

Tres veces desayunó esta mañana Horacio Rodríguez Larreta: en su casa, con María Eugenia Vidal en Belgrano y con Diego Santilli en Tigre. La puesta en escena muestra cuánto se juega en esta PASO y en este año electoral. "Apenas un café, yogur descremado y una manzana", aclara al llegar a la Facultad de Derecho de la UBA, quince minutos antes del horario en el que tenía previsto votar. El jefe de gobierno porteño hace la cola sin declaraciones al periodismo y mantiene la distancia, bien custodiado por su equipo de prensa, por la Policía de la Ciudad y por un grupo de orientadores y orientadoras que funcionan para ordenar la espera. Son jóvenes que se identifican con pecheras blancas, aunque en el ingreso del estacionamiento, para evitar el uso de escalinatas, son agentes policiales quienes marcan quién puede o no entrar.

 

"Disculpen, pero hay que cumplir con lo que dispuso la doctora Servini de Cubría", repite el comisario Juan Hernández, que primero se ubica sobre la calle lateral Juan Antonio Bibiloni a metros de avenida del Libertador del barrio de Recoleta. Cuando una periodista de radio se acerca, Hernández le pide que se retire. Y se excusa ante el jefe de Gobierno. "Ellos hacen su trabajo y quieren pedirme una declaración, hacen su trabajo como ustedes, cada cual trata de hacer lo mejor posible", los justifica a ambos Rodríguez Larreta. "Sí, sí, pero tenemos que cumplir con lo que pidió la doctora Servini de Cubría", reitera el comisario, que se va moviendo según avanza el jefe porteño.

 

Rodríguez Larreta chequea su celular, responde mensajes y varias veces muestra el sticker de Racing pegado detrás. Dice que trae suerte. Defiende los colores de su club. Un par de personas le piden una foto. Y una mujer paraguaya se acerca y con énfasis se queja de que en las mesas no hay información sobre el voto de extranjeros y que solo pueden sufragar en las categorías locales, es decir para elegir diputados para la Legislatura de la Ciudad. Cuando ella se aleja, Rodríguez Larreta manda un mensaje por whatsapp. No dice qué ni a quién y otra vez guarda el teléfono en su bolsillo delantero. 

 

El espacio exterior de la tradicional facultad permite formar filas de a dos mesas. Larreta vota en la 540, que comparte cola con la 539. Por Bibiloni salen autos que estacionaron detrás del edificio. Desde adentro de un vehículo gris, le alza el pulgar y le grita un señor que va sin barbijo en el asiento del acompañante. Evidentemente se conocen y es el único momento en que el jefe de gobierno de la Ciudad deja su puesto y va a saludar. El hombre le dice a un periodista que es productor agropecuario y, tras el saludo, siguen la marcha y se van. 

 

Un orientador avisa que hay lugar para que avancen y Rodríguez Larreta ingresa a la Facultad por el mismo lugar que entran y salen mujeres con carritos con bebés y varias personas mayores que necesitan ayuda para caminar y tienen prioridad. Tras votar, espera en un rincón cerca de la puerta de ingreso, desde no se lo puede ver. Diez minutos después, camina hacia la ronda de periodistas, mientras una mujer lo filma con su celular y reclama por la organización. "Es un desorden, te voto pero también nosotros somos personas", alza la voz.

 

Siempre con el barbijo puesto, Rodríguez Larreta cuenta que ayer habló con Mauricio Macri, pero no hoy, y no dice nada que pueda romper la veda.  Su foco: que la gente se sienta segura para votar, y reivindica que este lunes habrá clases en la Ciudad. No aclara que en gran parte se usará la modalidad virtual como durante el primer año de pandemia.

 

Antes de irse para almorzar con sus dos hijas, Rodríguez Larreta se queda cinco minutos más en el estacionamiento. De un bolsillo saca el comprobante de votación y su DNI y posa para las fotos. Un joven de su equipo le pide grabar dos mensajes para las redes sociales, a las que el jefe de gobierno les presta mucha atención, incluso TikTok, una de sus favoritas. Cuando el chico termina su tarea, entonces sí se sube al asiento trasero de la camioneta gris y se va.

 

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