28|10|2021

El larretismo apunta a noviembre con cabeza de paloma y pico de halcón

27 de agosto de 2021

27 de agosto de 2021

Justifica el nuevo tono ultra de Vidal y confía en la combinación con López Murphy después de las PASO en la Ciudad. La meta, superar el 50% en las generales.

La intempestiva dureza que ahora comunica la exgobernadora María Eugenia Vidal en su discurso proselitista alimenta las sospechas de un volantazo en la campaña electoral que lidera como primera precandidata a diputada nacional por la Ciudad y que fue pergeñada por Horacio Rodríguez Larreta. En el equipo de la exmandataria bonaerense niegan giro alguno. Solo admiten que "enderezó" sus definiciones como parte de la segunda etapa de la campaña que arrancó este martes, con la presentación de sus propuestas. El cambio discursivo, dicen, es una acumulación progresiva que apunta a llegar al 50% de los votos en las generales del 14 de noviembre. En esa carrera, las PASO del 12 de septiembre son consideradas como una escala para la campaña que seguirá, según los cálculos del oficialismo porteño, con Vidal a la cabeza pero acompañada por el exministro Ricardo López Murphy en la lista. Su ubicación dependerá de la cosecha que obtenga dentro de dos semanas.

 

A contrapelo de las certezas que respira el larretismo, en el interior de JxC , en el PRO y en la UCR identifican el cambio como una forma de contener una eventual fuga de votos y contener al votante macrista desencantado por la salida de la titular del PRO, Patricia Bullrich, como competidora de Vidal. Con su "renunciamiento" se multiplicaron las intrigas internas en el partido amarillo: algunos la acusan de respaldar silenciosamente al exministro para que le gane a Vidal en la interna de JxC y otros le endilgan planes de respaldo al economista ultraliberal Javier Milei, que compite por fuera de la coalición opositora.

 

Cerca del alcalde porteño apuestan que un sector de esos votantes será contenido por López Murphy, de Republicanos Unidos, la segunda de las tres listas de precandidatos en pugna. Pero la inclusión del "bulldog", recuerdan, no es una sorpresa, sino parte de un acuerdo previo para contener una parte de esa fugas. En la sede porteña de la calle Uspallata no sobrevaloran el rol de López Murphy, pero tampoco lo desestiman. Los dos son parte de una oferta electoral que combina ambos perfiles, más allá de que la precandidata comience a utilizar un discurso extremo que se superpone con su contendiente. 

 

Los riesgos del plan electoral de Vidal no pasan por López Murphy, sino por la competencia de Milei. que corporiza una parte de la fuga que no se pudo contener con el "bulldog". En el larretismo sostienen que era un escenario previsible. Consideran que se trata de un nuevo emergente que repite escenarios de elecciones anteriores, pero con un signo ideológico distinto al caudal de votos que pudo representar la izquierda en la Ciudad. 

 

En el equipo de campaña de Vidal desacreditan que el nuevo libreto discursivo de su candidata estrella sea parte de un cambio de ruta en medio de la campaña. "El lanzamiento de las propuestas requiere un tono distinto que estaba planificado, Vidal siempre tuvo ese tono en medio de las campañas anteriores. Lo nuevo es que la plataforma responde a la demanda que identificamos en la calle", confió a Letra P un integrante del equipo de campaña que reporta al alcalde porteño. 

 

Los ejes de educación, empleo, voto joven y críticas a los privilegios de la clase política a la que pertenece son parte de un libreto construido durante semanas. Arrancó con los aportes de cada uno de los integrantes de la lista de acuerdo a sus especialidades. La batería económica la impulsó Martín Tetaz y los temas institucionales Paula Oliveto, de la Coalición Cívica. Luego sumaron las propuestas del gabinete porteño de acuerdo a los perfiles de cada ministro y la última etapa, crucial, fue el cruce con el humor de la calle. 

 

Por eso, además de los focus group y el peso de las encuestas, en el PRO aseguran que "el nuevo tono" de Vidal responde a  lo que escucha de sus electores, cuando le piden que ponga un limite. Desde el análisis del equipo de campaña larretista ese público interpreta el alcance de las restricciones sanitarias dispuestas por la pandemia como "una intromisión del Gobierno en su casa y en la vida de sus hijos con la suspensión de las clases". 

 

Un "indignacionismo" aparentemente transversal a todo el electorado de JxC y también al de Milei, que la exgobernadora comenzó a interpelar desde que puso en marcha dos ejes discursivos: la adhesión a los argumentos del expresidente Mauricio Macri sobre el endeudamiento de su gobierno y la presentación de las propuestas que lanzó este miércoles. En el acto no estuvo el fundador del PRO, pero participaron todos los precandidatos y precandidatas, con la presencia de Rodríguez Larreta, Bullrich y el senador nacional Martín Lousteau en representación de la conducción del radicalismo porteño. 

 

"Si hay volantazo es notable que lo apoyan todos, porque al acto solo faltó Macri", interpretó una fuente del PRO que no descarta la necesidad del "cambio de tono" para el último tramo de la campaña. 

 

En la sede porteña insisten que la estrategia termina en las generales del 14 de noviembre y no en las PASO. El objetivo, remarcan, es repetir los números de 2017, cuando Elisa Carrió encabezó una lista que superó el 50% de los votos y superó los techos históricos anteriores. En aquella elección, Macri logró revalidar en las legislativas su gestión de Gobierno y en esta oportunidad la oferta que lidera Vidal busca recuperar parte de la derrota sufrida en 2019.