20|10|2021

Sobredosis de Cristina, #LaOtraFoto

20 de agosto de 2021

20 de agosto de 2021

Con tres actos en ocho días, se puso el overol de la campaña y ocupó la escena mientras ardía el Cumple-gate. Yapa en el Senado y un mensaje para lo que viene.

Cuando ella habla, la TV se pone en modo cadena nacional. Por citar un caso, un programa de actualidad que habitualmente ronda el punto o punto y medio de rating, duplicó la medición durante el cuarto de hora en que transmitió fragmentos del discurso que Cristina Fernández pronunció este martes en Avellaneda. El "desorden" presidencial, motivado por la foto del cumpleaños de la Primera Dama, empujó a la vicepresidenta a tener aún más centralidad: tres actos en una semana, uno solo con Máximo Kirchner y Axel Kicillof, y dos junto al pleno de socios del Frente de Todos, incluido Alberto Fernández.

 

De yapa no dudó en convocar a una sesión en el Senado a la que no asistió. Este jueves hubo pases de factura, pero el debate se encarriló. Se aprobaron pliegos de jueces con el rechazo opositor solo para tres magistrados (sin que alcanzara para impedir su nombramiento) y la reducción de las tasas por mora para los servicios públicos, un proyecto que lleva la firma de Oscar Parrilli. En la sesión, además, juró una dirigente leal que se tatuó una frase suya, "no fue magia". Juliana Di Tullio "será un gran aporte para la vicepresidenta", sorprendió ante Letra P un importante senador opositor.

 

Hay quien dice que Cristina Fernández es una gran actriz. Y que en público ocultó el enojo que le provocó la difusión de #LaFoto y los videos. No hay margen, alegan, para otro desliz ni para más enojos que los estrictamente políticos. Fue un desgaste de energía que alivió con un asado en Mercedes, invitada por su ministro favorito, el de Interior. No es la primera vez que hay análisis en la mesa de Eduardo "Wado" De Pedro, pero no hay ni habrá fotos ni videos. Tras el raid de discursos, CFK viajó este jueves por tres días a El Calafate, según informaron sus voceros. Su ausencia en la sesión del Senado le quitó a Juntos por el Cambio la posibilidad de confrontar con ella, lo que siempre amplifica los reclamos opositores. De paso, se ahorró el disgusto de escuchar reproches por lo que es responsabilidad exclusiva de Fernández.

 

El martes, en Isla Maciel.

El cambio de actitud fue motivado por el "error" de Olivos y la necesidad de superarlo rápidamente. Fue uno de los argumentos para convocar a sesión a sabiendas de que habría reproches, que se amortiguaron bajo amenaza de sacar trapos sucios de la oposición, como las declaraciones misóginas de Fernando Iglesias y de Waldo Wolff. Además, fue una sesión ordenada, sin imprevistos a pesar de las críticas. Todo gracias a los buenos oficios de Claudia Ledesma Abdala de Zamora, la vice del Senado; Maurice Closs, el otro vice, y el jefe del interbloque del Frente de Todos, José Mayans, único del equipo que se conectó de modo remoto desde Formosa.

 

Hasta se podría imaginar que con su ausencia en la Cámara alta CFK buscó mostrar eficiencia frente al pedido hecho en carta pública para que se vayan los "funcionarios que no funcionan". Con otras palabras, alentó la salida de quienes no estén dispuestos a defender al Gobierno. "Para recuperar la vida que queremos tenemos que tener sentados en la Casa Rosada y en las cámaras del Poder Legislativo a hombres y mujeres que estén dispuestos a soportar las presiones y los ataques que sufre cada uno de los que queremos que la vida de la gente sea mejor", lanzó en su última aparición en el plenario de La Plata este miércoles.

 

Al que le quepa el sayo que se lo vaya poniendo. Bajo el poncho blanco, CFK se puso el overol. La semana pasada en Lomas de Zamora, con los bonaerenses Axel Kicillof y Máximo Kirchner, y en la Isla Maciel y en el Diego Armando Maradona con la mesa nacional de Todos. En los actos consecutivos el tono fue siempre irónico y firme, pero calmo.

 

Distendida en La Plata, se sacó decenas de fotos y grabó algún saludo. Hasta bromeó cuando el diputado Nicolás Rodríguez Saá le pidió un mensaje para el intendente Mario Ishii. "Me llamó, le noté bien la voz", dijo ella, muy contenta. Cuando el legislador de José C. Paz le contó que el intendente que hace poco superó el Covid adelgazó, ella se rió. Tardó en encontrar las palabras justas y al final respondió: "no hay mal que por bien no venga. Está bien si logró bajar de peso".

 

En el acto, entre intendentes e integrantes de las listas bonaerenses, intentaron leerle los labios desde las sillas en el campo de juego. Desde lejos se veía a "la Jefa" cuchicheando sin barbijo con el gobernador Kicillof. El subtexto de lo que dijo e hizo pareció ser siempre el mismo: "Alberto, te avisé". Hasta el Presidente lo admitió: "Cada día le doy más la razón". Y apenas pudo defenderse cuando ella lo retó por intentar tomar agua del pico de una botella. "¿Por qué no mirás lo que hace Máximo?", recriminó mientras las dos cámaras televisivas dispuestas por La Cámpora, a cargo de la organización y estética del evento, mostraban al heredero K.

 

Cristina miró cariñosamente a Máximo Kirchner y evitó que también Kicillof tomara del pico de la botella e hizo que le alcanzaran un vaso para el agua. Eso no se vio, pero Alberto Fernández hizo más evidente el reto que recibió al compararse con el diputado nacional e hijo de la vice. Un psicólogo por ahí, en lugar de un médico...

 

Máximo K y Kicillof en el plenario del miércoles en La Plata

Por qué CFK apeló al doble mensaje y a la tranquilidad para brindar consejos públicos tiene varias respuestas. Entienden quienes la conocen bien que no tiene plan B y que consideró imprescindible y urgente defender al Presidente y la unidad del Frente de Todos. Ese fue el mensaje hacia adentro y fuera del espacio gobernante. Además, fue un mensaje al FMI, prioridad en cada discusión y debate del kirchnerismo duro en medio de las negociaciones para patear pagos e intereses que impulsan.

 

En ese marco, no pocos advierten, algunos con más y otros con menos comodidad, cómo se kirchneriza la campaña y el discurso de algunas figuras. A su vuelta, Cristina retomará el ritmo de campaña. Quienes integran las listas saben que si la Casa Rosada o el entorno de CFK les avisa, es prioridad reacomodar sus agendas. Para los próximos días habrá actos y actividades con el Presidente y dosis extras de Cristina Fernández.