29|9|2021

El rebote industrial blinda la recuperación que ve el Gobierno

19 de agosto de 2021

19 de agosto de 2021

La mayoría de los sectores consolidan situaciones mejores a las del fin del macrismo. La inversión crece por el cepo al dólar, pero el empleo va por goteo.

Dos informes recientes, uno del Gobierno y otro de la Unión Industrial Argentina (UIA), le dan sustento a uno de los leit motiv de la campaña del oficialismo: el de la recuperación económica. El sector industrial lidera el rebote post pandemia no solo en la obvia comparación contra 2020, sino en una sostenida recuperación por encima de indicadores registrados en el turbulento 2019, cuando "las tormentas" de las que hablaba Mauricio Macri no anticipaban ni por asomo lo que traería el mundo poco después.

 

El Informe de Panorama Productivo del Centro de Estudios para la Producción (CEPXXI), del Ministerio de Desarrollo Productivo, celebró el rebote de la actividad productiva luego de las restricciones de abril y mayo por la escalada de casos de coronavirus y destacó que sectores que venían rezagados por la crisis comenzaron a revertir la situación. "Los indicadores de alta frecuencia de consumo muestran una notoria recuperación en las últimas semanas, asociada a la suba de la movilidad", indica el reporte que elaboró Daniel Schteingart, director del CEPXXI. Esos indicadores son las ventas vía Ahora 12, la recuperación de ventas de indumentaria y calzado y "la creciente demanda de paquetes turísticos, pasajes de avión y en centros de esquí".

 

El CEP focaliza luego en la sostenida recuperación del sector fabril, ya a niveles superiores a los de 2019. "De acuerdo al consumo de energía en las principales plantas industriales, la actividad manufacturera operó 3,9% por encima de julio de 2019 y 5,2% por encima del promedio de 2019", destacó el informe oficial. "De 1.020 plantas industriales, el 52,8% consumió más energía que en julio de 2019. Ahora bien, la evolución fue dispar entre sectores: de 14 ramas, siete incrementaron su consumo de energía desestacionalizado frente a junio (entre ellas, textiles, metalmecánica o minerales no metálicos) y las otras siete lo redujeron (destacándose automotriz, químicos o caucho y plástico)", agregó. La caída mensual desestacionalizada, del 3,9%, puede deberse a un dato "extraordinariamente elevado" en junio, debido a recomposición de stocks y la reapertura de actividades.

 

La UIA validó estas estimaciones. El Centro de Estudios de la central fabril estimó que, en junio, la producción subió 24,9% interanual y 12,8% contra junio de 2019. "El primer semestre cerró con un aumento de 20,8% interanual y de 4,6% respecto de 2019. En el acumulado anual, siete de 12 sectores que componen el IPI-CEU mantuvieron subas respecto de 2019", destacó la entidad empresaria. Según estos datos, los sectores de Papel y Cartón, Edición e Impresión, Refinación del Petróleo, Metálicas Básicas y Metalmecánica excluyendo Automotores aún muestran registros interanuales inferiores a los del primer semestre de 2019. "Los datos disponibles de julio indican tendencias mixtas", agregó el CEU. Por un lado, la demanda de energía eléctrica creció 2,8% contra 2019 y las importaciones desde Brasil, 25,8%. También hubo mejoras en indicadores vinculados a la construcción y producción de autos. Aunque cayó la cantidad de patentamientos y la recaudación IVA-DGI continuó con niveles inferiores a los de hace dos años. "La recuperación mantiene la heterogeneidad en los distintos sectores y regiones de actividad, a la espera de incentivos de largo plazo a la inversión, el empleo y las exportaciones", concluyó el CEU.

 

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, destaca permanentemente la recuperación industrial y el rebote de la inversión. Como contraste al discurso del "éxodo", exalta 900 proyectos de inversión por U$S34.000 millones desde que comenzó la gestión de Alberto Fernández, aunque admitió que la economía funciona "a dos velocidades". "Hay sectores que están mejor incluso que el año previo a la pandemia y otros que están muy golpeados, como  la actividad cultural, el turismo", dijo a radio El Destape. "Todos los componentes de la inversión vienen ubicándose por encima de los niveles de 2019", celebró el CEP en su último informe. Se destacan bienes de capital ("Las maquinarias y equipos de origen nacional se ubicaron un 35% por encima del promedio de 2019") y la construcción. "La inversión fue el componente de la demanda que más rápido repuntó tras el piso del segundo trimestre de 2020", tuiteó Schteingart. "Las importaciones de bienes de capital vienen creciendo versus 2019, pero particularmente más la producción nacional de esos equipos".´

 

Hay, en los datos de inversión, una doble lectura. La adquisición de bienes de capital o la inversión en construcción es, en parte, consecuencia del cepo cambiario, como contó Letra P. La compra de maquinaria agrícola funciona en el sector agropecuario como una suerte de dolarización por otras vías. Lo mismo ocurre con la importación de bienes, que está en los niveles más altos desde 2014, según se desprende del giro de divisas que hace el Banco Central para pagar compras al exterior. 

 

Esa mejora de la actividad todavía no se ve de manera plena en la generación de empleo. Según el informe de la UIA, la cantidad de puestos de trabajo del sector fabril crece por goteo desde junio de 2020. "A pesar del incremento durante los últimos meses, todavía se encuentran por debajo de los niveles de 2019 (-0,6% o 6.310 puestos menos). La incertidumbre macroeconómica sigue siendo uno de los principales problemas para la recuperación sostenida del sector industrial y la creación de empleo", indicó el CEU. El empleo industrial todavía era, a mayo último, significativamente inferior al del pico de octubre de 2013, cuando las fábricas ocupaban a 157.400 trabajadores más.

 

Fuentes de la industria consultadas rubrican que la recuperación sostenida en la mayoría de los sectores se mantendrá hasta fin de año, pero advierten sobre un freno si no se estabiliza la macroeconomía. La brecha cambiaria y la inflación en torno al 50% anual aparecen como nubarrones cada vez más nítidos en el horizonte de las empresas.