13|10|2021

El cocinero del posmacrismo

03 de julio de 2021

03 de julio de 2021

El gran lobista apuesta a la sociedad Larreta & Manes en busca de un Frankenstein que supere el fracaso del ingeniero y jubile de una vez por todas con CFK.

Por distintos medios, con distintos nombres y distintas estrategias, vuelve siempre a intentar lo mismo: darle forma a una oposición que logre dejar a Cristina Fernández de Kirchner en el pasado, de una vez por todas. Frustrado por inviable aquel operativo de Alternativa Federal que se había diseñado en sus oficinas de la avenida Libertador y derrumbado el sueño del reformismo permanente que amasó el gobierno de los ceos, Guillermo Seita retorna -dos años después- para animar la cartelera del ancho espacio opositor en la campaña. 

 

Empresario, consultor, operador y asesor, el exsecretario de Medios de Carlos Menem está detrás de la estrategia de Horacio Rodríguez Larreta, una de las grandes apuestas del establishment para dejar atrás la aventura de Mauricio Macri en el poder. 

 

Seita es uno de los respo nsables de que el jefe de Gobierno porteño haya decidido ir a pelear, en este turno electoral, por el liderazgo de Juntos por el Cambio en abierto desafío a la autoridad maltrecha de Macri. Así lo entienden sus rivales internos en las filas de Cambiemos, el macrismo puro, que afirma que Larreta se deja llevar por él y pone en riesgo la cohesión del frente antiperonista. Después de haberlo tenido como asesor en la campaña que lo depositó en la presidencia, Macri dejó su estrategia de comunicación en manos de Marcos Peña y tomó distancia de Seita mientras pudo, pero el dueño de Managment & Fit siguió trabajando con Larreta y María Eugenia Vidal, los otros dos accionistas de la empresa del PRO. Hoy, mientras al lado del ingeniero lo señalan como el culpable, Seita se ríe y repite una consigna: “Para ganarle a Cristina, primero hay que ganarle a Macri”. La frase no puede convertirse en eslogan de campaña, pero guía sus movimientos.

 

A dos puntas

Dueño de 11 empresas ligadas a la política y a los medios entre las que se destacan la encuestadora Management and Fit, la auditora de medios Ejes de Comunicación y la franquicia local de la CNN, Seita tiene aceitado un circuito de relaciones múltiples que se extiende de sur a norte, cuenta con una pata judicial atada a Ricardo Lorenzetti y funciona desde hace años asociado al Grupo Clarín.

 

Embajador de Juan Schiaretti en Buenos Aires desde hace años y aliado más reciente de Omar Perotti, creó la marca electoral “Hacemos” que hoy puede verse en Córdoba, Santa Fe y Corrientes de la mano de Camau Espinola. Hace poco, el macrista Diego Kravetz empapeló Lanús con la misma estética para promover la campaña de Diego Santilli, algo que llevó a pensar en que el peronismo de “Hacemos” podía ligarse al naciente larretismo bonaerense, aunque parece ser solo una expresión municipal. 

 

Para este 2021, el empresario, que fue jefe de Gabinete de Domingo Cavallo y conoce desde entonces a Schiaretti, aparece con dos grandes jugadas en el mercado electoral. No solo la de Larreta, sino también la de Facundo Manes, el neurocientífico que acaba de lanzarse a la política después de años de amagar sin encontrar su lugar. Se conocen hace, por lo menos, seis años.

 

Auspiciado por toda la comandancia radical y con fama de outsider, Manes cuenta con el asesoramiento de Gastón Douek, el denominado “señor de los trolls”. Socio de Seita en la firma de Big Data Prosumia, es un empresario argentino que trabaja para el establishment y actuó en campañas electorales dentro y fuera del país. En 2019, le dijo a La Nación: “No hubo maquinaria más grande de ‘trolls’ que en México en 2012 y nosotros armamos esa maquinaria. Para que te hagas una idea: en un solo día, Twitter nos bajó 48.000 cuentas. Teníamos 150.000 cuentas (...) los trolls sirven a veces para 'psicopatear' al candidato o a su equipo y llevarlos a tomar malas decisiones. Si me preguntás si los utilizaría en una campaña, mi respuesta es 'sí, los utilizaría'. Pero honestamente para dañar y poner a la defensiva al otro equipo”.

 

Gastón Douek, el Señor de los trolls.

Con la candidatura de Santilli en la provincia, Larreta y Manes parecen destinados a competir en las primarias del 12 de septiembre. Sin embargo, Seita no encuentra contradicciones en su recetario. Tanto, que hasta en el Círculo Rojo le atribuyen la tapa de Clarín de hace dos domingos que promocionaba las bondades del creador de la Fundación INECO. Como gran parte de la oposición que promueve las PASO para desembarazarse de Macri, el dueño de Management & Fit repite en privado que las internas van a fortalecer al espacio de Cambiemos. Sin embargo, piensa que Manes puede sumarle al frente liderado por Larreta votos que lo ayuden en la competencia con el Frente de Todos. Optimista irremediable, lo mismo supone de una candidatura de Florencio Randazzo que le robe votos al gobierno nacional. 

 

Posmacrismo 

Por sus vínculos con Schiaretti y con Clarín, Seita traza una directriz que une a Buenos Aires con Córdoba y puede armar rápidamente, en su gabinete en las sombras, alquimias sobre una nueva etapa con otro esquema de poder. Las encuestas de su empresa pueden trepar a la tapa del gran diario argentino y convertirse en un insumo preciado para cualquier candidato que apuesta al posicionamiento rápido. Acostumbrado a contar con periodistas que amplifican con precisión sus puntos de vista, el protagonismo del consultor es tanto como para convertirse al mismo tiempo en blanco de laderos de Macri y colaboradores de Alberto Fernández. Muy cerca del Presidente lo señalan como el responsable de la mala política sanitaria del gobernador de Córdoba frente a la pandemia. Mas sorpresivo, sin embargo, es el recelo del expresidente porque muestra su soledad en las filas de la oposición, donde la enorme mayoría de la dirigencia quiere dejar atrás el desfalco del ingeniero en el poder. 

 

Aunque ahora se especula con que finalmente Macri no presente candidatos en la interna contra Larreta, hasta hace poco lo que resultaba inimaginable era que el jefe de Gobierno porteño se animara a confrontar. Como contó Letra P, sus propios aliados decían que HRL iba a actuar como siempre y aseguraban: “Si manda la historia, Horacio arruga”. Pero los colaboradores del sucesor de Macri en la Ciudad afirman que, ya hace un año, Larreta estaba dispuesto a pelear para decidir el armado de las listas e imponerse a Macri.  “No es parricidio. Es sentido común y el destino se juega ahora”, le dijo Seita a un empresario de medios con el que tiene una relación fluida, en busca de explicar la decisión de Larreta.

 

Después del fracaso ruidoso de su gobierno, el egresado del Cardenal Newman se adjudica el 40% de los votos que obtuvo en 2019 y se creyó en condiciones de ir en busca de su segundo tiempo. Ahora con base en Nordelta, Seita afirma que el establishment no puede hipotecar su futuro por haber errado con Macri y debe buscar un reemplazante urgente. Lo que falló fue el vehículo Macri, que no dio la talla, y no hay tiempo para lamentos. Para el exsecretario de Medios de Menem, el reemplazante es Larreta, que este año dará la "muestra de carácter" que le reclamaban: recibirse de jefe de la oposición en este turno electoral. 

 

A los 68 años, el lobista ya vivió más de una vida. Con orígenes lejanos en el peronismo, llegó a lo más alto de la política durante los años noventa, se replegó después en un largo invierno en el negocio de la compra venta de jugadores y comenzó hace una década a levantar un vuelo de campaña permanente que hoy sorprende. Prefiere no dar entrevistas ni aparecer en los medios, pero está en todos lados y cada una de sus creaciones tiene espacio asegurado en medios impresos y audiovisuales. En su faceta de asesor, coincide con el ala política del PRO que en su momento se enfrento a Peña: dice que con la grieta se puede ganar una elección, pero no se puede gobernar la Argentina, y que para eso hace falta construir una mayoría que supere el 50% de los votos y tenga adentro una parte del peronismo. Veterano de los intentos vanos por desplazar al kirchnerismo en la interna del peronismo, ahora Seita prueba por la otra vía: jugar un pleno al posmacrismo.