30|4|2022

Martín Gill, el eje del aikido peronista cordobés

19 de julio de 2021

19 de julio de 2021

El FdT quiere al secretario de Obras Públicas en la lista para Diputados. Schiaretti mira de reojo la movida para jugar y hacer pesar su armado territorial.

La disputa por el voto peronista concentra uno de los atractivos centrales en el armado electoral cordobés a cinco días del cierre de listas y tanto en el oficialismo provincial como en el justicialismo opositor las miradas confluyen en un dirigente. El Frente de Todos (FdT) buscará este martes cerrar la candidatura del secretario de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill, en una reunión que tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires. Esa decisión avanzará en la confirmación de las principales candidaturas del espacio que responde a la Casa Rosada, y a la vez dará pie para que el gobernador Juan Schiaretti ponga a rodar su estrategia de cara a las elecciones de septiembre. 

 

Carlos Caserio y Gabriela Estévez conformarán el binomio del Frente de Todos para el Senado y la lógica de ese armado es el que se busca replicar en la lista  para Diputados. El FdT intenta una estrategia electoral que, sin confrontar de modo directo, busque arrancarle votos al schiarettismo. Para eso, necesita referencias peronistas encabezando las listas.

 

A menos de una semana para oficializar las candidaturas, los nombres que suenan más fuerte para encabezar la nómina de candidatos a la Cámara baja son dos figuras que vienen desde el interior provincial: Gill y Adriana Nazario. Ni el villamariense ni la riocuartense, exdiputada nacional y última pareja de José Manuel De la Sota, han respondido al convite de modo contundente. Sin embargo, las negociaciones tendrán una resultante positiva o negativa a partir de reuniones cuyo escenario trascenderá los límites de la provincia de Córdoba.

 

El anotado en tercer lugar es Martín Fresneda, el exsecretario de Derechos Humanos de la Nación durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Allí comienza a combinarse la estrategia del Frente de Todos, que busca sumar referencias del peronismo más tradicional con el perfil que históricamente caracterizó al kirchnerismo mediterráneo.

 

“Discutir nombres de ahí para abajo no tiene mucho sentido porque lo importante es que estará referenciado el espacio que siempre nos sostuvo en Córdoba”, dijo a Letra P uno de los operadores del Frente de Todos, que aseguró la presencia de un listado de nombres que representen la diversidad, la militancia social y el trabajo territorial. De todos modos, la puja por llenar esos casilleros se sostiene y nadie espera una resolución hasta último momento del sábado.

 

¿Qué pasa si, pese a los deseos del propio presidente Alberto Fernández, Martín Gill se niega a encabezar la boleta? “Hay que modificar toda la estrategia de campaña”, se fastidian los armadores del Frente de Todos.

 

En tanto, con los nombres ya definidos en su cabeza, el gobernador Schiaretti espera que el Frente de Todos oficialice su juego para terminar de acomodar las listas de Hacemos por Córdoba (HxC).

 

Alejandra Vigo y Natalia De la Sota encabezarán los dos tramos de la boleta del cordobesismo, que repartirá espacios pensando en una disputa directa con el oficialismo nacional. El bloque Córdoba Federal pone tres de sus cuatro diputados en juego y busca quedarse con la banca que Caserio convirtió en parte del bloque del Frente de Todos luego de las elecciones de 2019. Había ingresado de la mano de las listas del acuerdo entre el massismo y el delasotismo cuatro años atrás.

 

En esa estrategia, Schiaretti plantea una confrontación territorial directa. El exintendente de Villa María Eduardo Accastello, hoy ministro de Industria de la Provincia, secundaría a Alejandra Vigo en la lista para el Senado. La actual diputada Claudia Márquez ocuparía el tercer lugar en la lista de candidatos a la Cámara baja. Márquez finalizará su mandato el 10 de diciembre y es una de las dirigentes más cercanas al actual intendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas.

 

El segundo lugar en esa nómina está resguardado para otro dirigente del interior, Ignacio García Aresca. El intendente de San Francisco contiene a otro de los espacios que busca fortalecerse de cara a la renovación de 2023, el del titular del Ejecutivo capitalino, Martín Llaryora.

 

Al interior de HxC definen la decisión como “una jugada magistral” del gobernador. En ese armado, se caerían dos nombres que parecían “alistados” para probarse electoralmente de cara a las próximas elecciones ejecutivas. Se trata del vicegobernador Manuel Calvo y del viceintendente de Córdoba Capital Daniel Passerini. No debería sorprender si, en algún golpe de timón, esas figuras aparecen en las listas del oficialismo provincial. 

 

Mientras tanto, en Juntos por el Cambio

El fin de semana Mauricio Macri y Mario Negri se comunicaron vía Zoom. Desde el viejo continente, el expresidente intentó convencer al radical de la importancia de mantener la unidad de la coalición y, en cierto modo, lo hizo responsable de garantizarla.

 

Así como lo hicieron dirigentes amarillos de todo el país, al actual titular del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara baja quieren convencerlo de que su lugar en ese espacio es fundamental de cara a los años por venir. De esa forma le garantizan un perfil público alto y un protagonismo central de cara a la campaña de 2023. Es decir, le piden que no compita por una banca en el Senado. Pero Negri no se deja seducir tan fácilmente y no está dispuesto a resignar su idea de la unidad radical para fortalecer la presencia del partido en su provincia.

 

El problema de ese armado siguen siendo las pretensiones personales a la hora de garantizar lugares expectantes en las listas. Según los números que se manejan al interior de la coalición, JxC obtendría con seguridad cinco bancas. En un escenario de enfrentamiento interno muy parejo, el candidato que ocupe el tercer lugar en la lista que no se imponga, quedará afuera del Congreso si la elección no resulta mejor que lo proyectado para el espacio opositor.

 

En la última semana, desde el espacio de Negri avanzaron las conversaciones con Rodrigo De Loredo. La intención es pensar en un esquema de unidad radical con algún extrapartidario. El apuntado es el dirigente del PRO Héctor Baldassi. “Hay que ver si (Ramón) Mestre se conforma con poner a la segunda candidata”, se preguntan hacia adentro del radicalismo, con la pelota en su lado de la cancha.