25|11|2021

La abanderada del cordobesismo

04 de julio de 2021

04 de julio de 2021

Peleará por una banca en el Senado para que la grieta no fagocite al schiarettismo de Hacemos por Córdoba. Fierros en capital y eje en la gestión. Sus espadas.

Con el peronismo dividido en dos canastas, la diputada nacional Alejandra Vigo es la carta más fuerte que tiene Hacemos por Córdoba (HxC) de cara a las elecciones legislativas para que la grieta nacional no se fagocite al cordobesismo y para obtener un resultado que le permita al oficialismo provincial transitar un terreno menos empinado durante los últimos dos años de gestión del gobernador Juan Schiaretti -su marido-, que no tiene reelección. Por estas razones, su figura aparece en el tablero de juego para medir la temperatura en la carrera hacia el Senado. Con todo, si bien la campaña ya arrancó y se despliega en el territorio, la confirmación oficial de su postulación estará atada a las encuestas hasta los minutos previos al armado de las listas, para evitar exponerla a una derrota, como la sucedida en 2011 cuando acompañó sin éxito a Héctor “Pichi” Campana en la fórmula para la intendencia.

 

Si se confirma su candidatura –lo que hoy es prácticamente una certeza–, se tratará sin dudas de una lista histórica para el Partido Justicialista local, ya que dos mujeres encabezarán los primeros lugares en las listas: Vigo para la Cámara alta y la legisladora provincial Natalia de la Sota para Diputados. Ambas, poseedoras de nombres influyentes, con peso específico en la arena política y en la coalición peronista de centroderecha local que gobierna la provincia desde hace más de dos décadas.

 

“Es predicar con el ejemplo. Es aplicar las políticas de género que impulsamos hacia afuera, pero también hacia adentro del partido”, dijo a Letra P una dirigente de dilatada trayectoria en el PJ local. 

 

Schiaretti y Vigo. 100% cordobesistas.

De todos modos, la oposición ya puso el grito en el cielo por el alto nivel de exposición que goza la diputada y también coordinadora del Gabinete Social en distintos actos de gobierno y a través de la implementación de los programas y proyectos que impulsa.

 

Marcada por la agenda de género aunque votó en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, la militancia de Vigo incluye la promoción de políticas sociales destinadas a mujeres de los sectores más vulnerables, desde sus inicios en el Sindicato de Amas de Casa (SACRA) hasta la actualidad, en donde trabaja temáticas de inclusión y equidad.

 

El mapa de la estructura viguista

El bastión histórico de Vigo es la capital, en donde nuclea a sus referentes y mantiene un activo trabajo territorial en las principales seccionales. Esta campaña de medio término que tendrá como eje principal a la gestión, la encuentra apoyada en el respaldo de dos oficialismos: el Ejecutivo provincial y la Municipalidad de Córdoba, baluarte recuperado en 2019 tras casi cuatro décadas esquivas para el peronismo.

 

Desde allí se erige la estructura que enarbola su candidatura, ya que representa casi el 40% del electorado provincial. Por ello, el comando de campaña está encabezado por el diputado nacional y hombre del riñón de Vigo Paulo Cassinerio, apoyado por el viceintendente Daniel Passerini y apuntalado por el intendente Martín Llaryora, de quien se espera una activa participación en este sentido.

 

Sin embargo, el peso fundamental recaerá en el propio Schiaretti, que tendrá un rol preponderante, sobre todo en el último tramo de cara a la votación. El gobernador hará valer su imagen personal y de gestión, que hoy por hoy muestran números muy positivos para el escenario electoral local –pese a la pandemia –, para traccionar adhesiones a través de su figura asociada a la oposición política del oficialismo nacional, en una provincia antikirchnerista.

 

Como intermediarios entre la capital y el interior, el armado está a cargo de sus espadas políticas en la Legislatura Unicameral: se trata de la tríada conformada por Nadia Fernández, Leonardo Limia y Diego Hak, quienes trabajan con los legisladores departamentales para reforzar el despliegue territorial en el resto de las localidades provinciales. 

 

El presidente provisorio de la Unicameral, Óscar González, es quien llevará sobre sus hombros el peso del resultado de la campaña, ya que quedó a su cargo la coordinación general de los equipos de trabajo. Se trata de un dirigente con influencia en las estructuras departamentales que tiene línea directa con los intendentes y una vasta experiencia en el armado electoral del peronismo cordobés.

 

El viguismo sabe que el tiempo siempre es escaso y que juegan contrarreloj a la hora de instalar con mayor fuerza la imagen de su candidata en el interior de la provincia. Allí está el mayor desafío y es hacia donde apuntan las estrategias de mayor impacto.

 

Cassinerio, diputado nacional y mano derecha de Vigo.

“La política es cercanía y la virtualidad viene a ofrecer otro modo, que es saludable, que es el que hoy se puede, pero que a veces es insuficiente también”, lamentó un militante del espacio. 

 

Desde el entorno de la diputada aseguran que la red provincial “está aceitada y tiene una identidad política”, ya que “la coalición cada dos años pone en juego su estrategia electoral”. En ese sentido, esperan que el alineamiento que el gobierno cordobés ha expresado frente a los sectores ligados al campo entregue sus frutos. 

 

Peronismo cordobesista y juntocambismo cordobés

En este escenario, HxC tendrá dos frentes abiertos: disputar votos peronistas con el Frente de Todos (FdT) y, sobre todo, fidelizar al electorado cordobesista que comparte con Juntos por el Cambio (JxC), que se descuenta, en principio, liderará las preferencias en Córdoba.

 

Desde el comando de campaña aseguran que “hay que dar disputas en todos los frentes. Esta vez el objetivo es muy alto”. Paralelamente, otra dirigente del espacio advierte: “Juntos por el Cambio no es el mismo de elecciones pasadas; es otra coyuntura. Ellos ya gobernaron y fracasaron”.

 

“Nuestra defensa es la del interior, es la defensa de Córdoba. La opción electoral tiene que discurrir entre las provincias versus Buenos Aires”, se abroqueló otro dirigente del espacio en el concepto de “isla” con sello cordobesista que inició el delasotismo y consolidó Schiaretti.