12|4|2021

Viedma, el laboratorio verde de Weretilneck

25 de marzo de 2021

25 de marzo de 2021

Con dos espadas leales, el líder del oficialismo rionegrino controla la capital provincial. UCR friendly, peronismo disgregado y administradores de derrotas.

Viedma respaldó el nacimiento provincial de Juntos Somos Río Negro (JSRN) en 2015, pero su corazón seguía siendo radical. El entonces gobernador Alberto Weretilneck ganó por nueve puntos en el distrito, pero la capital había elegido tres meses antes un intendente de la UCR, José Luis Foulkes, con el 56% de los votos. Epicentro de las protestas antinucleares de 2017, uno de los factores que obligaron al oficialismo a bajar su lista al Congreso aquel año, la ciudad es el reflejo de cómo JSRN pasó de tener apenas un puñado de municipios a manejar casi todos los centros urbanos de la provincia pocos años después.

 

Fórmula 2015. Weretilneck y Pesatti, una dupla que manejó el Estado.

Una de las figuras que marcó el cambio de color de la ciudad es Pedro Pesatti, justamente el compañero de fórmula de Weretilneck en aquella elección de 2015. Con un pasado en el Partido Justicialista (PJ), se sumó al proyecto del partido provincial como vicegobernador y llegó al poder local en 2019 cuando Río Negro se pintaba de verde. Se hizo cargo de un municipio decaído que venía en crisis por la muerte de Foulkes, quien en 2013 había sucedido a Jorge Ferreira, otro dirigente radical fallecido en ejercicio de la intendencia. 

 

Para llegar al poder en la capital rionegrina, Weretilneck debió remontar la movilización ambientalista en contra de la instalación de una central nuclear, que barrió con parte del capital político que había construido. Con la idea de sostener “la paz social”, trabajó en un giro en la relación con los sindicatos más conflictivos, como ATE de Rodolfo Aguiar, oficializó pases a planta permanente y mejoró de manera significativa la situación de los empleados públicos.

 

Pesatti, el día que anunció su candidatura municipal.

Viedma tenía en 2019 un serio déficit estructural. El incremento demográfico de la cuarta ciudad en peso electoral (tiene casi 52 mil electores habilitados) no fue acompañado por la obra pública necesaria. En el proceso de la transición, Pesatti advirtió los problemas de arrastre en una campaña sencilla, avivada por la cadena de triunfos del provincialismo que arrancó en abril de ese año. "Ahora le toca a Viedma", fue el eslogan.

 

El intendente, que tiene un rol importante como vicepresidente del partido rionegrino y sueña con volver a integrar una fórmula provincial, se sostiene en dos funcionarios. El jefe de gabinete municipal, Marcos Manuel Castro, y el titular de Desarrollo e Integración Social, Mario Sánchez, que desplegó una importante tarea en los barrios para intentar contener el impacto de la pandemia. Ambos mantienen una alta exposición y defienden la gestión del exvicegobernador, que mantuvo una línea dura en el final del aislamiento que le valió cruces con la gobernadora Arabela Carreras, sobre todo cuando la provincia abría fronteras a los turistas. "Una cosa es que se muevan viedmenses de acá a El Cóndor (la playa cercana de la capital), pero otra cosa es que venga gente de otros lugares que no sabemos qué efectos epidemiológicos puede provocar", advertía cuando empezaba el verano.

 

Facundo López, el operador de Weretilneck en Viedma.

Al manejo de Pesatti desde el Ejecutivo local, JSRN suma la influencia del legislador provincial Facundo López, jefe de la bancada oficialista, voz y ojos de Weretilneck en la región. Este abogado de pasado radical conduce el bloque en el parlamento y se lo describe como un funcionario sin cartera. Casi todo lo que sucede en la ciudad pasa por el despacho del hombre de mayor confianza del senador nacional y líder partidario. Su injerencia es tal que hasta mueve los hilos en el Concejo Deliberante con la jefa de la bancada verde Silbana Cullumilla, una militante peronista identificada con el sector que había construido Pichetto en la capital.

 

Desde la Legislatura, López teje en el armado local y provincial. Su rol político, de operador, lo posiciona en la mesa chica del partido que avanza en la campaña 2021 al Congreso y en once Concejos Deliberantes de diferentes regiones de la provincia. Lo que sucede en la Legislatura, el Deliberante, la Justicia y en otros ámbitos de poder, primero pasan por su despacho. 

 

En 2021, de cara a las elecciones de medio término, con Pesatti y López al timón, JSRN pretende poner en juego el peso específico del distrito. La oposición, fragmentada, buscará hacer pie en la discusión.

 

Estilos

En una ciudad de histórica pertenencia radical, el peronismo se muestra homogéneo en el Concejo Deliberante, pero por fuera son varios los actores que se referencian en diferentes vertientes del PJ, hoy dividido entre la corriente identificada con la intendenta de General Roca María Emilia Soria y su hermano Martín Soria, designado ministro de Justicia de la Nación, y por otro lado La Cámpora con el senador nacional Martín Doñate.

 

“Todos tenemos un estilo y eso no es malo”, reflexiona con el llamado de Letra P el concejal Luciano Ruiz. Este joven dirigente, a cargo de la Liga Provincial de concejales del PJ, lleva la voz en el deliberante capitalino del Frente de Todos, en un cuerpo con ventaja para JSRN, que tiene cuatro concejales, con dos bancas del FdT y tres monobloques que incluyen al ARI, al radicalismo y a una pata del peronismo disidente.

 

Para Ruiz, las diferencias con otros espacios del PJ en la capital patagónica se resolverán “en una cuestión generacional” como parte del recambio que lentamente se manifiesta. “Habrá discusiones, debates, hasta alguna interna, pero eso no nos puede sacar del objetivo de pelear la intendencia y la provincia”, insiste.

 

Junto a Ruiz, se reparten el capital simbólico del kirchnerismo el legislador provincial Pablo Barreno y la titular de la UDAI Anses, Evelyn Rousiot. Como contó Letra P, Barreno lanzó su línea de “peronismo inclusivo” de “ambición ganadora” como contrapropuesta –entiende– a quienes caratula como administradores de la derrota, ligados al armado que Pichetto y Remo Costanzo construyeron durante más de 20 años.

 

Divididos

En tanto, el radicalismo sobrevivió en Viedma desde 2011 a la actualidad insertado en el gobierno de Foulkes y en JSRN. Así, el bastión de la UCR se fue desdibujando hasta perder el poder. Por estos días, en la ciudad convergen varios actores de diversa trayectoria como Daniel Sartor, Mario De Rege, Santiago Ibarrolaza o José Luis García Pinasco.

 

A nivel local, la elección de autoridades del comité Viedma muestra que los años de gloria en la Lista 3 están muy lejos. Hasta el último fin de semana, estaba acordada una lista de unidad que aplacaba las diferencias pero, según pudo saber Letra P, se derrumbó el pacto que llevaba a García Pinasco como presidente del comité capitalino. Según explicaron fuentes del partido a este medio, la caída de la convocatoria a elecciones podría generar un nuevo llamado dentro de 60 días, luego de nombrar una comisión normalizadora.