12|4|2021

“Nuestros adversarios son empleados de Juntos Somos Río Negro”

10 de marzo de 2021

10 de marzo de 2021

El candidato del sector oficialista en la interna de la UCR Río Negro afirma que sus rivales tienen un "acuerdo político" con Weretilneck. Reclama ampliar JxC.

“Estamos trabajando para ser competitivos, para demostrar que representamos al sector más importante del partido”, advierte Santiago Ibarrolaza, el elegido de la diputada radical Lorena Matzen para competir en la interna partidaria del próximo 11 de abril. Este militante y abogado de Viedma es el actual apoderado de la Unión Cívica Radical (UCR) Río Negro y se enfrenta a la lista que encabeza el exintendente de Valcheta Yamil Direne, muy cercano al sector verde que en este lado de la disputa vinculan con el oficialismo provincial que encarna Juntos Somos Río Negro (JSRN).

 

“Muchos de nuestros adversarios son empleados del gobierno provincial. Tienen un acuerdo político con Alberto Weretilneck, no tengo dudas”, dice a Letra P el candidato que ostenta una nutrida trayectoria en la administración pública rionegrina. “Somos un grupo de dirigentes que no se deja comprar”, insiste.

 

Durante el último gobierno radical, entre 2007 y 2011, en lo que significó el final de 28 años consecutivos de mandato provincial boina blanca, Ibarrolaza se desempeñó como subsecretario de Gobierno, estuvo en el área de Política Criminal y llegó a director general del Servicio Penitenciario bajo el mandato del gobernador Miguel Saiz, impulsor de la concertación con el kirchnerismo. Su último rol político estuvo en el Concejo Deliberante de Viedma, como Secretario Parlamentario. “Tengo una mirada favorable hacia Juntos por el Cambio, pero también una crítica. Necesariamente se debe ampliar la base de sustentación con un giro a la centroizquierda”, anticipa sobre la alianza opositora.

 

Lorena Matzen impulsa a Ibarrolaza.

-¿Cómo se desarrolla el armado de la lista para la interna de la UCR en Río Negro?

 

-Estamos trabajando muy bien, con un proyecto diferencial. Somos una nueva generación con valor político, decencia y con dirigentes de entre 30 y 40 años que buscamos un radicalismo competitivo, con una idea de provincia. Queremos un partido útil para los rionegrinos, no una rosca para algunos vivos. Pretendemos ser progresistas. Nos acompañan intendentes, estamos desarrollando esta etapa previa a las elecciones con mucha alegría.

 

-¿Qué intendentes los acompañan?

 

-El de Guardia Mitre, Ángel Zingoni, alguien que nunca se apartó de los parámetros del radicalismo, a pesar de que muchas veces lo quisieron comprar. El intendente de Ingeniero Huergo, Miguel Martínez, y el de General Fernández Oro, Mariano Lavin. También nos acompaña el jefe comunal de Ñorquinco, Félix Moussa. Son varios los que entendieron la importancia de nuestro mensaje, que buscamos un radicalismo decente y no ser el salvavidas de plomo de otros partidos.

 

-Dice que busca que la UCR sea un “partido decente” y no un salvavidas de plomo de otros. ¿El sector que encabeza Direne busca beneficiar a Juntos Somos Río Negro?

 

-Tienen un acuerdo político con Weretilneck, no tengo dudas. Muchos de nuestros adversarios son empleados del gobierno provincial, de JSRN. Otros son funcionarios. Ellos creen que el radicalismo debe ser funcional al partido de gobierno, cuando en realidad debe ser un partido con autodeterminación, con libertad para construir un proyecto propio. No voy a perder ni un minuto ni voy a poner la UCR a disposición de Juntos Somos Río Negro. Estamos a un abismo de esa fuerza de la que ni se sabe cuál es el proyecto de gobierno.

 

-Habla de empleados y funcionarios en la otra lista. ¿Quiénes son?

 

-No es responsable de mi parte decirlo, pero el afiliado radical es comprometido y sabe muy bien qué dirigentes están dentro de JSRN. No tengo la autoridad moral de hablar de nombres, pero cada uno sabe muy bien a quién responde. Toda la indignación y bronca la representamos nosotros, por eso buscamos ser un proyecto digno que le dé orgullo a los afiliados.

 

-¿Cuál será la clave de esta elección partidaria?

 

-El mensaje y la claridad del armado de un proyecto, que le digamos a nuestros afiliados y afiliadas que pensamos un radicalismo para los próximos 20 años, que sea moderno. Con dirigentes protagonistas que no se dejen comprar. Nosotros somos la nueva camada que soñamos con una provincia distinta, con intendentes, legisladores y dirigentes que puedan mirar a todos a la cara.

 

-¿Se puede cambiar la imagen del final de aquellos 28 años de gobierno radical envueltos en denuncias de corrupción?

 

-Eso se hace con una profunda autocrítica. No queremos más dirigentes que se sirvan de la política. Yo pertenecí al último gobierno radical, me siento profundamente orgulloso y lo defiendo porque le dimos un proyecto de provincia a los rionegrinos y rionegrinas. Sin embargo, también es cierto que la gente no quiso más al radicalismo en el estado que estaba, quería otra cosa. Haciendo esa autocrítica, siendo transparentes y decentes, la gente nos tiene que volver a creer. Nos vamos a preparar para ofrecer un proyecto de provincia superador en 2023.

 

-¿Le ve futuro a Juntos por el Cambio en Río Negro?

 

-La coalición está definida por el Comité nacional. Desde la Convención de Gualeguaychú, el resto de los encuentros ratificó este modelo. Tengo una mirada favorable a Juntos por el Cambio, pero también una crítica. Necesariamente se debe ampliar la base de sustentación con un giro a la centroizquierda, con la participación de sectores del peronismo, del GEN de Margarita Stolbizer y otras fuerzas.