X
El rumor se expande hasta Sierra Grande, en Río Negro. Cruce entre el oficialismo provincial y la oposición. La voz del intendente.
Por 11/05/2017 16:19

Ante versiones que indican que se instalará una central nuclear en la Patagonia, en Sierra Grande, la ciudad del extremo sur de la zona atlántica de Río Negro, que tiene dos senadores nacionales -Miguel Ángel Pichetto y Magdalena Odarda-, podría modificar su matriz económica y dejar de depender de la extracción minera que dio sustento a la comunidad durante décadas.

Golpeada en los '90 por la depresión de la industria, con frustraciones de años por las promesas de otros gobiernos, la región depende del trabajo en la mina, explotada por capitales chinos, con uno de los recursos más importantes de Sudamérica. Al igual que en otras regiones de la provincia, la sangría laboral dejó a más de 200 obreros en la calle desde febrero cuando se suspendió buena parte de la producción.

 

El senador Pichetto, el gobernador Weretilneck y autoridades de la empresa china.

 

El actual intendente, Nelson Iribarren, protagonista dentro de un grupo de dirigentes que respalda la gestión de Mauricio Macri, asegura que “no tiene nada confirmado” pero considera que sería “una buena noticia” si eligen al distrito como sede de la central atómica. En ese sentido, voceros de la Gobernación de Río Negro aseguraron a Letra P que, en el entorno del gobernador Alberto Weretilneck, manejan sólo la versión de que se instalará en la Patagonia pero no tienen "nada concreto".

Por este tema, en la ciudad, ya existe una división. La diputada provincial Graciela Holtz, del Frente para la Victoria (FpV), exigió precisiones y le pidió a Weretilneck que deje de lado la especulación. La senadora nacional Odarda (CC-Ari) también se refirió al tema. Consultada por Letra P, recordó cómo en el municipio se afianzó la zona “no nuclear”.

“El pueblo de Sierra Grande cree en el turismo como el potencial de desarrollo. Hay una gran biodiversidad marina. Tenemos que pensar muy bien la salida", agregó Odarda.

PROBLEMAS. El despido de 200 empleados genera un conflicto para los serranos. Al igual que en tiempos de la ex empresa Hipasam, sentenciada por el menemismo, el Gobierno rionegrino otorgó subsidios para que la explotación continuara pero, a finales de este año, la situación no dio para más.

“La desocupación golpea a Sierra Grande”, se lamenta el jefe comunal ante la consulta de Letra P. A Iribarren lo ilusiona porque cambiaría “el desarrollo” local. Las capacidades que existen en la actualidad ayudarían a “proteger” el medio ambiente. Si bien el hermetismo de autoridades nacionales contiene el deseo de que se instale al límite con Chubut (la ciudad más cercana es Puerto Madryn) la central, las condiciones naturales para que la obra avance son, para Iribarren, más que suficientes. “El mar, la zona, sería estratégico. Hay gas y condiciones de desarrollarlo”, advierte.

Lamarque y Río Colorado son otros de los nombres que circulan para la instalación. El mandatario chubutense, Mario Das Neves, aseguró que no forma parte de la agenda en su gobierno. Por ahora, las versiones, son éso: sólo rumores.