01|7|2022

Reelecciones: desde el más allá, Vidal les escupe el asado a los intendentes de Juntos

22 de diciembre de 2021

22 de diciembre de 2021

Adelantó que su tropa legislativa no votará ningún cambio a la ley. Quienes asumieron en 2015, afuera en 2023. Jefaturas comunales, en alerta.

La exgobernadora María Eugenia Vidal reagrupó este miércoles a los dirigentes bonaerenses que aún le responden y sentó un nuevo rechazo a la eventual modificación de la ley 14.836 que pone límite a las reelecciones en cargos ejecutivos y legislativos en la provincia de Buenos Aires. Lo hizo a través de un comunicado que lleva su firma y la del presidente del bloque de diputados nacionales del PRO, Cristian Ritondo, y una docena de legisladores y legisladoras que ya adelantaron que votarán en contra de cualquier modificación a la norma sancionada en 2016. La avanzada de la exgobernadora mudada a la Ciudad de Buenos Aires golpea en el corazón de otro sector político de Juntos, el de los intendentes, que por ley tienen vedada la posibilidad de presentarse para competir por un nuevo mandato en 2023.

 

“Nos comprometemos a no votar nada que directa o indirectamente permita que los intendentes que asumieron en 2015 y reeligieron en 2019 puedan volver a presentarse”, remarcan en un comunicado difundido de manera simultánea en redes sociales, además de Vidal y Ritondo, Alex Campbell, Matías Ranzini, Anastasia Peralta Ramos, Sergio Siciliano, Johanna Panebianco, Noelia Ruiz, Santiago Passaglia, Juan Carrara, Daniel Lipovetzky, Walter Lanaro y Owen Fernández.

 

“Este año, a través del voto, todos los argentinos han sido claros y contundentes: quieren cambiar y están hartos de los ‘atajos’ político y de que las normas solo se cumplan cuando conviene”, arranca el comunicado. Y sigue: "Por eso nos comprometemos a no votar nada que directa o indirectamente permita que los intendentes que asumieron en 2015 y reeligieron en 2019 puedan volver a presentarse”.

 

Los firmanes destacan que la ley es “un punto de inflexión que garantiza que nadie se adueñe del poder” y que “nunca más haya ‘barones’ ni en el conurbano ni en ningún otro lugar del interior”. “No podemos permitir que una Ley que ya se aplicó ahora se quiera modificar, imponiendo privilegios de algunos sectores sobre otros ya dentro del mismo sistema político. A todo eso, la gente le dijo BASTA”, expresaron en el comunicado.

 

"De ninguna manera votaremos una propuesta que implique su derogación o modificación. Es una ley impulsada por Juntos y es nuestro deber y responsabilidad defenderla y sostenerla", reforzó en paralelo Lipovetzky, que además es vicepresidente de la Comisión de Presupuesto. 

 

La postura atenta contra los intereses de los jefes comunales del oficialismo y de la oposición que intentan sortear los límites que impone la norma sancionada en 2016 por impulso del Frente Renovador de Sergio Massa y el respaldo de la por entonces gobernadora, hoy flamante diputada nacional de Juntos por el Cambio en representación de la Ciudad de Buenos Aires. Incluso, tal como dio cuenta Letra P, el gobernador bonaerense Axel Kicillof sentó esta semana su postura pública al respecto, en la que le dio la razón a aquellos que sostienen que la retroactividad de la norma sancionada en 2016 es inconstitucional. 

 

Por eso, en medio de frenéticas negociaciones con la oposición por los proyectos de Presupuesto y Ley Impositiva 2022 que pretende tener sancionadas antes de fin de año, el mandatario provincial sostuvo que es necesario que la Legislatura discuta los alcances de la ley. Atentos a esto, algunos sectores de la oposición que gobiernan distritos se sumaron a la propuesta y activaron distintas negociaciones cruzadas. En principio buscan una salida ordenada que les permita presentarse nuevamente dentro de dos años, sin pagar los costos totales de modificar el texto original del proyecto. 

 

El rechazo también genera internas en el Frente de Todos (FdT). Es que los representantes del Frente Renovador en la Legislatura también adelantaron que si ingresa un nuevo proyecto para modificar “el espíritu original” estarán en contra. Si los cambios no llegan a tiempo, los más perjudicados con el texto sancionado en 2016 serán los intendentes de la Unión Cívica Radical (UCR): de los treinta y dos, sólo cinco podrán volver a competir por el cargo en 2023.

 

También tendrán dificultades los alcaldes más representativos del PRO, como Julio Garro (La Plata), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Héctor Gay (Bahía Blanca), Ezequiel Galli (Olavarría), Martín Yeza (Pinamar) y Néstor Grindetti (Lanús). De todos modos, este último ya anunció que no buscará su reelección e intentará impulsar en su ciudad a su jefe de Gabinete, Diego Kravetz. Mientras, sus pares del peronismo piden licencias y se refugian en cargos ejecutivos y legislativos, con los que abren la posibilidad de volver a competir nuevamente en 2023.