10|1|2022

Diputados: guerra abierta entre tribus radicales tras el huracán Lilita

30 de noviembre de 2021

30 de noviembre de 2021

La UCR vuelve a penar por Carrió. Le pegó a Yacobitti para apoyar a su amigo Negri en la puja por la jefatura del bloque. Conteo de tropas y amague de fractura.

Aunque dejó la UCR hace dos décadas, Elisa Carrió orientó una parte del discurso que ofreció en el vigésimo aniversario de la Coalición Cívica-ARI a castigar a un sector del partido que integró hasta 2001. Sin nombrarlo, le apuntó al exministro y empresario Enrique Nosiglia, como una forma de criticar duramente al radicalismo capitalino, liderado por el senador Martín Lousteau y el diputado Emiliano Yacobitti, que pretende desbancar a su correligionario Mario Negri de la presidencia del bloque de la UCR en la Cámara baja. La disputa silenciosa que se formalizó el lunes posterior a las elecciones subió de tono desde el sábado con la bravata de Carrió. Ahora transcurre entre demostraciones de fuerza y el amague del nosiglismo de dejar la bancada luego de la advertencia que les lanzó la fundadora de la CC. 

 

Este martes quedó al desnudo el impacto que tuvo el mensaje que lanzó Lilita para reempoderar a su amigo Negri, el más experimentado de la bancada, que afronta una previsible intentona de sus adversarios por sacarlo de la conducción de la bancada y del interbloque opositor, luego de su derrota en las primarias de Juntos por el Cambio en Córdoba, que lo sacaron de la carrera al Senado. Carrió tiró munición gruesa contra los principales dirigentes del radicalismo porteño y respaldó a Negri, pero desató una tormenta interna de consecuencias por ahora imprevisibles.

 

Al cierre de esta nota, para despejar las dudas sobre el nivel de respaldos reunidos, Negri mostró la cantidad de bancas que lo respaldan y emuló la táctica que utilizó su colega Cristian Ritondo la semana pasada para despejar los amagues de la titular del PRO, Patricia Bullrich, jugada por quitarle la conducción del bloque macrista en Diputados. La intentona quedó reducida a cinco escaños promovidos por Bullrich, que reclamaban una posición más dura, y más de 41 rúbricas a favor de Ritondo.

 

De las 45 bancas del bloque radical, Negri cuenta con el respaldo de 27, mientras que Yacobitti reunió 15 respaldos, incluido el del diputado electo Martín Tetaz, uno de los principales difusores de un documento firmado por ese grupo para sustentar la ofensiva fallida contra Negri. "El radicalismo ha sido artífice central del triunfo de JxC. Lo ha hecho a partir de interpretar a una sociedad que pide modificaciones profundas en las prácticas de la dirigencia política. La conducción de nuestros bloques y las vocerías que los representan deben ser, entonces, el reflejo de lo validado por la sociedad en las elecciones. Es el momento de ratificar esa renovación", definió un comunicado firmado por Yacobitti. El texto fue respaldado por otras 14 firmas, donde aparecen legisladoras y legisladores electos, como Danya Tavella, Pamela Verasay (que deja el Senado el 9 de diciembre) y Rodrigo De Loredo, o en ejercicio como Alejandro Cacace y Dolores Martínez, además de legisladoras reelectas como Carla Carrizo

 

El ímpetu de ese espacio se deshizo, al menos por ahora, ante el apoyo que reunió Negri. "Estoy orgulloso de que un grupo mayoritario de diputados del bloque UCR me pidiera que continúe en la presidencia de la bancada. Esta ha sido una decisión colectiva, no personal. Para mí es un honor enorme, que espero retribuir con compromiso y trabajo denodado como hasta ahora y aún más", sostuvo el legislador cordobés. Más temprano, mientras seguía subiendo la temperatura de la interna radical, Negri planteó la necesidad de "dejar de lado las tensiones, que jamás alimenté ni alimentaré. Enfrente está el kirchnerismo, no hay que distraerse. La sociedad quiere al radicalismo unido y fuerte", había lanzado Negri en medio del temporal de críticas por el respaldo de Lilita.

 

La demostración de fuerza de Negri no fue bien recibida por el sector que respalda a Yacobitti. Fuentes cercanas a ese espacio aseguran que tuvieron una reunión virtual y evaluaron la posibilidad de separarse y armar un bloque diferente. Ese amague, junto al planteo de Yacobitti de cambiar "las vocerías", podría llegar a una ruptura en el peor de los casos para la UCR, pero podría ser reconducido en una negociación donde le ofrecerían el control de algunas comisiones que controla el partido. Otros arriesgan que el planteo es político y que no se resolverá con un toma y daca de cargos. 

 

El sábado Carrió jugó fuerte para respaldar a Negri y pateó un hormiguero que no termina de reordenarse. "Sepan lo que eligen en la presidencia de los bloques. Yo no me fui de un partido (por la UCR) que tenía corruptos para venir a hablar con los hijos privilegiados de esos corruptos, que manejaron Medicina o la Franja (Morada) de Ciencias Económicas con la mayor corrupción que se conoce en la historia", disparó Lilita en referencia a Yacobitti, que proviene del brazo universitario del radicalismo y responde directamente a Nosiglia y Lousteau. 

 

"Me cayeron mal las declaraciones de Carrió, tiene que opinar sobre su partido y no sobre la UCR. Espero que esto no rompa JxC, pero no voy a permitir que se hable mal de personas honestas", le contestó Yacobitti en declaraciones a radio FutuRock, casi en el mismo tono del planteo que resonó en privado para organizar un bloque aparte. 

 

Hace tres años, durante el gobierno de Cambiemos, Carrió visitó Entre Ríos para mostrarse con el diputado Atilio Benedetti. De paso, se jactó del rol que tiene dentro de la UCR, luego de haberla dejado. "Al final, los radicales tienen que reconocer que están con una exmiembro que los maneja desde afuera. Es divino. No saben, es el mayor castigo por misóginos. Nos mandaban a las convenciones a servir empanadas y ahora los manejo yo desde afuera", dijo Lilita, luego de decir que estaba con su "único jefe", en referencia a Negri. Las declaraciones y la ironía sobre el diputado radical cayeron pésimo en el partido.

 

El 6 de julio de 2018, la UCR buscó frenarla. Le reclamó "respetar, de una buena vez, a los socios de la coalición de Gobierno que ella pretende destruir". "Que nos diga Carrió, realmente, cuánto aporta hoy a Cambiemos y a las políticas del gobierno nacional. Seguramente sea menos que las propinas que deja. Le pedimos que se abstenga de continuar con esta serie de declaraciones desafortunadas, que lamentablemente ya se han vuelto una costumbre suya. La respuesta no puede ser 'ya sabemos cómo es Carrió'", se quejó el Comité Nacional del partido. Este sábado, Lilita lo hizo otra vez.