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Macri siguió el día del acuerdo vía WhatsApp desde la Costa Azul

Ya instalado en Saint-Tropez, cruzó mensajes con Buenos Aires y leyó la reacción de los propios al anuncio. Ninguneo a las críticas por su costoso viaje.

Por 04/08/2020 18:32

La ciudad costera de Saint-Tropez, en el sur de Francia, amaneció con un sol radiante y una temperatura promedio de 25 grados. Promediando el mediodía, Mauricio Macri, alojado en una residencia de esa localidad de la Costa Azul francesa desde el domingo, empezó a seguir los detalles del acuerdo que alcanzó el gobierno de Alberto Fernández por la deuda extranjera argentina, que fue comunicado por el Ministerio de Economía a las tres de la mañana de Buenos Aires.

A esas horas, el expresidente se limitó a seguir la noticia por los medios argentinos y desde las 8 (hora argentina) emprendió una ronda de mensajes y llamados con sus colaboradores, que le acercaron los mensajes en redes sociales de los principales referentes de Juntos por el Cambio (JxC) celebrando la reestructuración de la deuda a la que arribó el oficialismo.

 

 

Algunos de esos dirigentes lo criticaron abiertamente por su viaje de placer, en plena pandemia y ante un escenario de crisis económica galopante que los propios le cargan al Gobierno. “Cada uno es libre de opinar lo que quiera”, admite Macri, a sabiendas de las críticas internas que acarreó su decisión de salir del país en plan familiar.

En diálogo con Infobae, desde Francia, el expresidente opinó sobre el acuerdo del Gobierno y los bonistas: “¡Finalmente se cerró! Defaultear jamás puede estar bien”. Fue una respuesta escueta ante un tema gravitante para la realidad política argentina y que pega de lleno en su persona: el acuerdo es para pagar buena parte de la deuda que generó su gestión y, específicamente, los bonistas aceptaron estirar los plazos de pago que Cambiemos autorizó y que el Fondo Monetario Internacional (FMI) calificó como impagables para el escenario económico argentino.

El expresidente le resta importancia a los cuestionamientos de referentes de Juntos por el Cambio. Este martes el senador nacional Esteban Bullrich (PRO) sostuvo que él no hubiese viajado en este contexto, mientras que el intendente de Pinamar, Martín Yeza, puso en duda al intención de Macri de liderar la oposición.

 

 

Fuentes cercanas al expresidente sostienen que la agenda de Macri en Suiza estaba prevista para marzo y, por la cuarentena en Buenos Aires y en Europa, debió posponerse una y otra vez. “Sigue el día a día de la política argentina”, agregan y subrayan la presencia en la videoconferencia de este lunes en la que JxC acordó bloquear la reforma judicial del Gobierno. La coalición opositora se reuniría también este próximo lunes 10, para ordenar la semana y esquematizar estos encuentros virtuales, aunque Macri, si no altera su agenda, estará ese día en Zurich.

Macri seguirá en la Costa Azul hasta al menos el viernes, cuando se cumplirán 14 días de la cuarentena necesaria para luego moverse a Suiza, donde tiene previsto tomar posesión del cargo en la Fundación FIFA. Allí, intercalará actividades institucionales, como un encuentro con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, con paseos junto a su esposa, Juliana Awada, y la hija de ambos, Antonia, con quienes viajó desde Buenos Aires.

 

 

La agenda europea de Macri, al menos en Paris y la Costa Azul, corre por su cuenta. Cargada de actividades de ocio, también reservó un tiempo para tomar un café con el presidente del París Saint Germain (PSG), Nasser bin Ghanim Al-Khelaïfi. Macri conoce al millonario árabe hace años y, fruto de esa relación, estrechó lazos con el emir de Qatar, Hamad Jalifa Al Thani, a quien convenció de auspiciar la camiseta de Boca con la firma Qatar Airways, propiedad del Estado asiático.

 

Macri con el presidente del PSG, en la previa a la reunión que tuvieron en Paris (FOTO: HOLA)

 

Dueño del club de fútbol más importante y millonario de Francia, Nasser Al-Khelaïfi es una de las figuras más influyentes del mundo del fútbol y, por estas horas, enfrenta una acusación de la Fiscalía General de Suiza por sobornar a un exfuncionario de la FIFA en el marco de la negociación por los derechos televisivos del Mundial de Qatar 2022 y la Copa de las Confederaciones.