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Contacto en Francia: Macri conduce a control remoto la agenda de la oposición

Macri se sumó al Zoom de la alianza y, desde París, operó contra la reforma judicial. Broncas por el viaje y diferencias por la ley, abajo de la alfombra.

Macri se sumó al Zoom de la alianza y, desde París, operó contra la reforma judicial. Broncas por el viaje y diferencias por la ley, abajo de la alfombra.

Por 03/08/2020 18:20

Los popes de Juntos por el Cambio (JxC) definieron este lunes que "de ninguna manera" acompañarán el proyecto de reforma judicial del Gobierno. Con Mauricio Macri online desde Francia, los líderes del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica se reunieron virtualmente para juramentarse que bloquearán la iniciativa en el Congreso. Si bien hay unanimidad en la coalición, nuevamente el expresidente marca la agenda opositora y pone primera para pulir un mensaje con el que Cambiemos machacará en la arena pública: la reforma "no tiene otra explicación que la puesta en marcha de un plan de impunidad".

La frase corresponde al comunicado conjunto que publicó JxC como resultado de la videoconferencia de esta mañana. Desde Paris, Macri blandió su rechazo al proyecto oficial en la reunión por Zoom en la que también estuvieron la jefa del PRO, Patricia Bullrich; el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta; el senador Humberto Schiavoni; el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo; el exsenador Miguel Ángel Pichetto; el jefe del bloque de la UCR en el Senado, Luis Naidenoff; el jefe del bloque de la UCR en Diputados, Mario Negri; el senador Martín Lousteau; el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo; y los diputados Maximiliano Ferraro y Juan Manuel López, de la Coalición Cívica.

 

 

La mano de Macri se ve en el tono opositor y en el rechazo, casi a libro cerrado, que se publicitó desde la semana pasada. Antes de partir a Francia, el expresidente congregó a todo JxC para unir apoyo interno a una modificación judicial que, si bien tiene algunos aspectos del plan Justicia 2020 que enarboló su Gobierno, para el PRO y sus aliados es una muestra cabal de que el oficialismo busca "garantizar la impunidad" de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner

Es decir, abrió el camino para modelar una oposición dura y sin concesiones que lo volvió a unir con Elisa Carrió, que sostiene la misma hipotésis. Sin embargo, el expresidente le suma su situación personal: asediado por la causa de escuchas ilegales, a la cual considera una "operación" del kirchnerismo, ve un intento de persecución judicial hacia su figura. En ese sentido, teme que en el gobierno peronista suceda lo que vivieron muchos peronistas a su gestión.

La posición de Macri fue tan irreductible que apaciguó los intentos de algunos opositores de dar el debate artículo por artículo. Tras ordenar al conglomerado opositor tras su agenda, salió de Buenos Aires con destino a París. Su viaje, del que una minoría opositora se enteró cuando recién subía las escalinatas del Aeropuerto de Ezeiza y la mayoría lo siguió atónito por los medios de comunicación, cayó como una bomba en la interna de la alianza.

 

 

Por esas horas, mientras Macri paseaba por la capital francesa, la oposición cruzaba al Gobierno por la falta de un plan económico y por los indicadores de pobreza agravados por la pandemia por coronavirus. Pese a esos cortocircuitos, el expresidente volvió a imponer su agenda, también mediante una videoconferencia.

En el encuentro virtual de este lunes no hubo grises: con el texto sobre la mesa, Macri se impuso nuevamente y toda la oposición se apresta a votar de manera negativa la reforma judicial. Hubo acuerdo en señalar que "no es momento" de debatirla y se consideró que la ley implica la "creación de una justicia a medida" para el peronismo. También adelantaron la negativa a participar del debate virtual en el Congreso. "Imposible en este contexto", resaltó uno de los participantes de la reunión.

Desde la habitación que alquiló en el hotel La Réserve de la capital francesa, valuada entre 1.500 y 2.000 euros la noche, mostró su satisfacción porque "todos estamos de acuerdo en los temas institucionales". El dicho popular dice que Paris bien vale una misa, pero Macri lo reversionó: para el expresidente vale una sonrisa, porque logró implantar su agenda en el conglomerado opositor y, pese a los cortocircuitos, nadie presentó un plan B a la oposición total a la reforma de los Fernández, Alberto y Cristina.