Las versiones sobre una posible candidatura a senador por Córdoba de Mauricio Macrisólo cosecharon desconfianza y escepticismo en los socios mediterráneos de Juntos por el Cambio (JxC). El radical Mario Negri, al frente del interbloque de la alianza en la Cámara Diputados, lo consideró un rumor que "busca hacerle mal". Pero la hipótesis, por más remota que parezca, sacudió el avispero cordobés: tanto en el PRO como en la UCR ya hay aspirantes que buscarán calzarse el traje de candidato a senador en las legislativas de 2021 para uno de los dos distritos, junto a la Ciudad de Buenos Aires, donde el expresidente no salió derrotado en las PASO del año pasado. En las generales de octubre ese pelotón creció a cinco con Entre Ríos, Santa Fe y Mendoza, pero la tierra del cuarteto fue clave para el repunte que no alcanzó.
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El año que viene, Córdoba renueva las tres bancas del Senado y nueve en Diputados. En el partido amarillo hay un objetivo de partida, concentrado en la Cámara alta: retener la banca que tieneLaura Rodríguez Machado. Es la única macrista pura que ingresó por Córdoba y en el PRO admitieron a Letra P que, "si bien no es momento de hablar de candidaturas", peleará por un segundo mandato.
No está sola Rodríguez Machado en esa aspiración. En el PRO también aparece el diputado Héctor Baldassi, que también termina el año que viene y podría pelear un ascenso a la cámara de las provincias. En su entorno sostienen que "es el único que mide (en las encuestas)", pero en la bancada macrista admiten que su socio Luis Juez, del Frente Cívico, tiene el mismo objetivo: volver a ser senador, aunque su mandato como diputado vence en 2023.
Los tironeos que se avecinan también contarán con otros dos competidores: el concejal de la UCR y extitular de ARSAT Rodrigo de Loredo y su suegro y exministro de Defensa, Oscar Aguad, que también buscaría volver a las listas cordobesas de JxC, aunque tienen más afinidades políticas con el PRO que con el partido que lo tiene como afiliado.
La cantidad de competidores confirma la situación interna de la alianza opositora en Córdoba. La cabeza de lista por el Senado es más preciada que las posibilidades para la Cámara de Diputados y, en ese orden, se dirimirán los lugares cuando llegue el momento caliente de la negociación.
Por fuera de los votos que cosecha Macri, la relación entre los socios de la alianza opositora no es la mejor, especialmente en el radicalismo. Tan grande fue la interna entre macristas y radicales por la gobernación, que no pudieron acordar una boleta de consenso y pelearon con listas separadas frente al peronista Juan Schiaretti,que logró su tercer mandato.
Tanto macristas como radicales aseguran que esa elección fue el infierno más temido y buscarán evitar que se repita. Tampoco saben si habrá primarias el año que viene para contar con un recurso clave que les permitiría ordenar las previsibles internas con tantos candidatos en danza. "Nosotros presentamos dos listas a la gobernación, cuando tendríamos que haber tenido sólo una y, encima, terminamos perdiendo la intendencia de Córdoba. Eso no puede volver a pasarnos", aseguró a Letra P uno de los dirigentes que tiene la mirada puesta en el Senado.