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El intendente radical de la capital cordobesa y precandidato a gobernador hizo autocrítica por el rol partidario, reclamó reformular Cambiemos y se refirió a la idea de internas nacionales.
Por 13/01/2019 11:20

La provincia de Córdoba fue clave para la llegada de Mauricio Macri al poder. No solo por el desempeño electoral en las presidenciales de 2015, sino porque en septiembre de 2014 la localidad sojera de Marcos Juárez fue la cuna originaria de la marca Cambiemos, con la primera experiencia en las urnas de una lista definida por radicales y macristas para disputar un distrito municipal. Ese hito fue previo a la convención radical del 31 de marzo de 2015, cuando el partido centenario resolvió conformar una alianza de centro-derecha para disputar las presidenciales de ese año. Casi cuatro años después, la expresión cordobesa de Cambiemos se encamina a una interna, prevista para el 17 de marzo, entre los precandidatos a gobernador de los dos principales partidos del oficialismo. De esa votación entre los afiliados surgirá el competidor del mandatario peronista, Juan Schiaretti, que buscará su reelección en las elecciones del 12 de mayo.

Dentro de Cambiemos, uno de los aspirantes a ocupar la máxima candidatura provincial es el dos veces intendente de Córdoba capital, Ramón Javier Mestre, que busca medirse con dos correligionarios: el diputado nacional Mario Negri y el secretario del comité provincial del partido, el alfonsinista Dante Rossi. A la lista de contendientes se suma el ex árbitro e integrante del bloque PRO en la Cámara baja, Héctor "La Coneja" Baldassi.

Hijo de Ramón Bautista, el último gobernador radical que tuvo Córdoba entre 1995 y 1999, el actual precandidato y titular de la UCR provincial dialogó con Letra P. Defendió la propuesta que había presentado ante la Justicia local para dirimir la candidatura cordobesa de Cambiemos mediante internas, en un territorio determinante que no tiene Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Con tono autocrítico, sostuvo que la UCR debe revisar su rol en la alianza oficialista y sumó su respaldo a la posibilidad de que el radicalismo dispute con el PRO en las primarias nacionales de agosto. Asimismo, habló sobre su rol en el armado naciente de Marcos Juárez y su amistad con el ex embajador y ex candidato porteño, Martín Lousteau

 

BIO. El próximo 2 de julio, Ramón Javier Mestre cumplirá los 45. Nació en 1972 en Córdoba capital, la ciudad que gobierna bajo el signo del radicalismo desde hace ocho años. Es abogado, graduado de la Universidad Nacional de Córdoba.  Está casado y tiene tres hijos. Su primera candidatura para la intendencia de "La Docta" fue en 2007. Luego de ser concejal durante los dos años siguientes, en 2009 fue electo como senador nacional. En septiembre de 2011 ganó la intendencia  de la capital provincial y fue reelecto en 2015. 

 

Mario Negri (centro), Héctor Baldassi (derecha) y Luis Juez (segundo desde a izquierda), el último viernes en el Festival de la Solidaridad de Villa Allende acompañados por el anfritrión, intendente Eduardo "Gato" Romero y por Pedro Dellarossa, jefe comunal de Marcos Juárez.

 

-En el camino hacia la interna provincial, estas últimas semanas algunos precandidatos resignaron sus aspiraciones, como el titular del Frente Cívico, Luis Juez, y otros se mostraron juntos, como una posible fórmula. Es el caso de Negri y Baldassi, que insisten junto a la Casa Rosada en llegar a una fórmula de consenso sin internas. Ante ese escenario, ¿está dispuesto a revisar la posibilidad de que haya internas? 

-Cambiemos tiene diferentes realidades de país. En Córdoba, la Unión Cívica Radical es parte de la identidad provincial y nadie la puede negar. Nosotros, desde Córdoba, hemos sido el motor del cambio en la Argentina y vamos a hacer todo para que se haga realidad acá. En nuestra provincia estamos en una olla a presión con 24 años de peronismo que encabeza Schiaretti, que intenta lograr su reelección con sospechas de corrupción, con arbitrariedades, con federalismo de buenos modales y con servicios pésimos. Toda la mugre escondida bajo del cemento de la obra pública con puro marketing

-¿Cómo resolverá sus diferencias con los precandidatos que se juntan para evitar la interna?

-Está claro que no podemos solos. Hemos planteado un Cambiemos a la cordobesa para que se acabe el populismo en Córdoba, más allá de distintas fotos y de la masa crítica que puedan juntar algunos precandidatos. No nos parece mal. Es algo que potencia a Cambiemos. Yo quiero ser el gobernador de la provincia. Logramos esta aspiración con mucha humildad y a partir de dos requisitos que la gente ve como atributos: la experiencia de gestión como intendente de la ciudad más grande de la Argentina y años de garra, ganas y un equipo para llevar adelante este proyecto. Va a ser importante trabajar en la unidad y tratar de lograr la candidatura por el consenso, pero si no es posible, esta prevista en la Justicia la realización de una interna de Cambiemos el 17 de marzo.

 

"Hemos planteado un Cambiemos a la cordobesa para que se acabe el populismo en Córdoba, más allá de distintas fotos y de la masa crítica que puedan juntar algunos precandidatos".

-Esta semana hubo una reunión en la Ciudad de Buenos Aires, en la que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y las demás autoridades partidarias nacionales del PRO plantearon que los representantes provinciales lleven a la mesa cordobesa de Cambiemos la propuesta de realizar una compulsa de encuestas para evitar la interna. En el Gobierno sostienen que una interna en Cambiemos Córdoba sería para resolver la situación del radicalismo cordobés y no de la alianza. ¿Cuál es su punto de vista ante esta posición del macrismo?

-Hay un dato que desconozco y es que el PRO no impulse un precandidato a gobernador. Yo esa información no la tengo. Tengo una buena relación con el presidente Macri, tenemos dialogo permanente, hemos acompañado decisiones difíciles de la Argentina. Somos un equipo diverso, plural y somos una coalición que expresa ideas distintas pero que quiere un país previsible. Aun así, si llegara a ser una contienda entre los tres aspirantes del radicalismo, es decir entre Dante Rossi, Mario Negri y Ramón Mestre, estamos dentro de Cambiemos y van a votar los afiliados de todos los partidos que integramos Cambiemos y los independientes. No es una interna de un partido sino de quienes quieren cambiar la provincia. 

-El titular de la Coalición Cívica provincial, Gregorio Hernández Maqueda, dijo que el Presidente prefiere la continuidad de Schiaretti en el poder que promover a Cambiemos en Córdoba. ¿Cómo caracteriza el vínculo de con el actual mandatario provincial?

-Creo que el Presidente ha llevado una relación en el marco de la normalidad, como corresponde con los distintos gobiernos provinciales de todos los signos políticos. Entendemos que esa es la relación con Schiaretti, más allá de que tienen una relación de conocimiento que excede a estos tres años y medio de gobierno. Pero, por fuera de eso, hay una firme intención de los cordobeses en cambiar, porque hay muchas cosas que se esconden, se tapan y requieren un cambio. Unión por Córdoba lleva 20 años y está por cumplir bodas de plata porque quiere llegar a los 24 años de gobierno provincial. La democracia necesita alternancia.

 


-Usted es un destacado miembro del radicalismo cordobés, hijo de un reconocido ex gobernador, que fue el último de su partido. Teniendo en cuenta que el peronismo lleva ya 20 años, ¿en qué se  equivocó la UCR?

-En 16 años al frente del gobierno provincial hubo un agotamiento. La autocrítica que hacemos de aquel tiempo (que parece muy lejano, porque ya han pasado 20 años) tiene que ver con inconvenientes que se fueron sucediendo en la vida interna del radicalismo que tenemos que resolver. Desde la identidad del radicalismo potenciamos Cambiemos y esto nos permite polarizar con el peronismo. Así vamos a llegar a la victoria. 

 

 

-El jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el viernes hasta la casa de la diputada nacional y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. Acordaron una estrategia común para la campaña, con la intervención en distintas provincias. Ella prometió jugar en Córdoba. En distintas oportunidades ha planteado públicamente su apoyo a Negri. ¿Espera debatir con Carrió sobre Córdoba?

-Yo la respeto mucho a la doctora Carrió, pero los temas de Córdoba lo tenemos que resolver los cordobeses. Ella está en todo su derecho por la larga relación de amistad con Negri, pero somos los cordobeses los que vamos a votar en la interna. 

 

"Yo la respeto mucho a la doctora Carrió, pero los temas de Córdoba lo tenemos que resolver los cordobeses. Ella está en todo su derecho por la larga relación de amistad con Negri, pero somos los cordobeses los que vamos a votar en la interna".

 

-Desde diciembre hasta ahora, la lista de precandidatos se ha reducido, especialmente a partir de agrupamientos promovidos por la Casa Rosada. ¿Cree que el Gobierno busca que usted retire la realización de la interna?

-No, el Gobierno está preocupado por resolver los problemas de los argentinos. Todos los esfuerzos dentro de Cambiemos tienen que ver con la idiosincracia de cada provincia. 

 -En el Gobierno sostienen que la ultima palabra para definir la interna la tiene el Presidente. ¿Tiene previsto reunirse con Macri antes del 17 de marzo?

-No lo tengo previsto, pero siempre es muy interesante hablar con al Presidente, especialmente para hablar de temas de gestión de una ciudad como Córdoba. 

 

Ramón Mestre, el sábado, en el Festival de Jesús María, rodeado por la senadora Laura Rodríguez Machado, el diputado Gabriel Frizza, la legisladora Soher El Sukaria y el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca. 

 

-¿Pero ha tenido posibilidad de hablar sobre este escenario con el Peña y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio?

-Sí, hablamos de manera permanente sobre  temas de gestión y también sobre cuestiones políticas de Cambiemos. Schiaretti ha administrado la legislación electoral como si fuera un almacenero, y lo digo sin que esto sea peyorativo para quienes realizan esa noble tarea. Ha modificado dos veces el Código Electoral de la provincia, ha adelantado la fecha para sacar ventaja. Todo esto más allá de que la legislación provincial no tiene prevista la realización de una interna y de que Unión por Córdoba tiene mayoría automática en la Legislatura para hacer lo que quiere. Si bien la interna en Córdoba no está regulada en la ley, si los partidos se presentan en la Justicia, la Justicia les tiene que permitir dirimir las diferencias. Es lo que hicimos nosotros y estamos esperando los pasos y los plazos para que el 17 de marzo se voten los precandiatos en Córdoba. Más allá de lo que pueden significar anhelos, acompañamientos y operaciones, estamos muy tranquilos.

 

 

-El viernes hubo una reunión del presidente Macri con los gobernadores radicales Alfredo Cornejo y Gerardo Morales y con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para unificar las elecciones de esos distritos con la nacional. No hubo acuerdo por ahora, pero antes de viajar a Villa La Angostura, Cornejo dijo que Macri tiene que tener un compañero de fórmula federal. Hace dos meses ya había planteado el interés de que la UCR dispute internas abiertas para la candidatura nacional. ¿Cree que la UCR tiene que ir a internas con el PRO, dentro de Cambiemos, en agosto para definir la fórmula presidencial?

-Siempre hemos sido muy cautos y claros a la hora de plantear que el radicalismo tenga más espacio en las decisiones, a la hora de discutir las ideas y las propuestas, de que sea una coalición que funcione como tal. Esto muchas veces no sucede y es parte de la autocrítica que hacemos de la acción de Cambiemos en el Gobierno. Hemos evaluado ir a una interna abierta nacional con candidatos propios, pero creo que es bueno que el Presidente del partido dialogue con las máximas autoridades del PRO para trabajar en una fórmula de consenso o ver cómo podemos rediscutir una coalición donde el radicalismo tiene muchos sectores, a lo largo y ancho del país, que quieren saber cuál es la función y qué actividad en conjunto desarrollamos en el Gobierno. No para una coalición legislativa, que es lo que muchos entendemos que esta pasando. 

-¿Para Usted Cambiemos es solo una coalición legislativa?

-Hoy lo que se está dando es una situación en la que la coalición Cambiemos no funciona como debería funcionar en virtud de que el radicalismo, a la hora de definir los grandes trazos del Gobierno, no participa para discutir distintos temas. Creemos que es necesario encontrar espacios para discutir esos temas. Entendemos que el Gobierno lo debe llevar de manera amplia y con mucha sensibilidad social. 

 

 

-Hace un mes, usted recibió las visitas del ex embajador en Estados Unidos y ex candidato a jefe de Gobierno porteño, Martín Lousteau, junto al ex diputado nacional Ricardo Alfonsín. En este mismo lapso ha reaparecido el nombre de Lousteau como posible candidato presidencial, promovido por el hijo del ex presidente. ¿Son señales para agrupar a un sector del partido detrás del objetivo de una PASO con el PRO en agosto?

-Tenemos un diálogo permanente con todos los sectores partido, pero además tenemos una amistad con Martín, con Emiliano Yacobbiti (vicedecano de la Facultad de Derecho de la UBA y ex titular del radicalismo porteño), con Juan Nosiglia (legislador porteño y uno de los hijos del ex ministro del Interior, Enrique "Coti" Nosiglia). Hay un cambio generacional dentro del partido que hay que llevar adelante. Creemos que hay una necesidad de rediscutir qué vamos a hacer con Cambiemos y qué vamos a hacer con este proceso electoral, porque somos cofundadores de Cambiemos. No solo por la Convención de Gualeguaychú, sino por las elecciones comunales de Marcos Juárez, donde fue la primera experiencia electoral de Cambiemos. El radicalismo permitió esa primera vidriera para Cambiemos y Gualeguaychú permitió ampliar eso. Ahora hay que discutir cuál es el rol que tendremos. Creemos que es el momento clave para llevarlo adelante. 

-¿A Lousteau lo prefiere en una boleta porteña o en la disputa nacional?

-No lo he discutido con él. Creo que es importante volver a generar el debate sobre el rol que vamos a tener desde la UCR en Cambiemos. Eso va a generar que potenciemos lo que estamos haciendo en Córdoba o buscar una alternativa dentro de Cambiemos que podamos ofrecerle a la ciudadanía. Para eso somos una coalición, eso hace a nuestra fortaleza y nadie se tiene que sonrojar y molestar por eso. 

-Con respecto a aquellas elecciones de Marcos Juárez, ¿cuál fue su rol y qué papel tuvo su actual competidor dentro del partido, el diputado Negri?

-En ese momento, el comité de la provincia lo conducía el secretario general de mi gobierno, es decir que teníamos la decisión política en la conducción del radicalismo provincial y decidimos acompañar la cabecera de playa de Cambiemos en la Argentina. El circuito de Marcos Juárez no lo comandábamos nosotros, sino un sector que respondía a nuestro amigo Mario Negri y ellos se oponían a lo que estábamos planteando desde la conducción. Después pudimos construir una cabecera de playa de este proyecto a nivel nacional. Por eso nos sentimos cofundadores.

"Hoy la UCR no participa en la definición de los grandes trazos del Gobierno"

El intendente radical de la capital cordobesa y precandidato a gobernador hizo autocrítica por el rol partidario, reclamó reformular Cambiemos y se refirió a la idea de internas nacionales.

La provincia de Córdoba fue clave para la llegada de Mauricio Macri al poder. No solo por el desempeño electoral en las presidenciales de 2015, sino porque en septiembre de 2014 la localidad sojera de Marcos Juárez fue la cuna originaria de la marca Cambiemos, con la primera experiencia en las urnas de una lista definida por radicales y macristas para disputar un distrito municipal. Ese hito fue previo a la convención radical del 31 de marzo de 2015, cuando el partido centenario resolvió conformar una alianza de centro-derecha para disputar las presidenciales de ese año. Casi cuatro años después, la expresión cordobesa de Cambiemos se encamina a una interna, prevista para el 17 de marzo, entre los precandidatos a gobernador de los dos principales partidos del oficialismo. De esa votación entre los afiliados surgirá el competidor del mandatario peronista, Juan Schiaretti, que buscará su reelección en las elecciones del 12 de mayo.

Dentro de Cambiemos, uno de los aspirantes a ocupar la máxima candidatura provincial es el dos veces intendente de Córdoba capital, Ramón Javier Mestre, que busca medirse con dos correligionarios: el diputado nacional Mario Negri y el secretario del comité provincial del partido, el alfonsinista Dante Rossi. A la lista de contendientes se suma el ex árbitro e integrante del bloque PRO en la Cámara baja, Héctor "La Coneja" Baldassi.

Hijo de Ramón Bautista, el último gobernador radical que tuvo Córdoba entre 1995 y 1999, el actual precandidato y titular de la UCR provincial dialogó con Letra P. Defendió la propuesta que había presentado ante la Justicia local para dirimir la candidatura cordobesa de Cambiemos mediante internas, en un territorio determinante que no tiene Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Con tono autocrítico, sostuvo que la UCR debe revisar su rol en la alianza oficialista y sumó su respaldo a la posibilidad de que el radicalismo dispute con el PRO en las primarias nacionales de agosto. Asimismo, habló sobre su rol en el armado naciente de Marcos Juárez y su amistad con el ex embajador y ex candidato porteño, Martín Lousteau

 

BIO. El próximo 2 de julio, Ramón Javier Mestre cumplirá los 45. Nació en 1972 en Córdoba capital, la ciudad que gobierna bajo el signo del radicalismo desde hace ocho años. Es abogado, graduado de la Universidad Nacional de Córdoba.  Está casado y tiene tres hijos. Su primera candidatura para la intendencia de "La Docta" fue en 2007. Luego de ser concejal durante los dos años siguientes, en 2009 fue electo como senador nacional. En septiembre de 2011 ganó la intendencia  de la capital provincial y fue reelecto en 2015. 

 

Mario Negri (centro), Héctor Baldassi (derecha) y Luis Juez (segundo desde a izquierda), el último viernes en el Festival de la Solidaridad de Villa Allende acompañados por el anfritrión, intendente Eduardo "Gato" Romero y por Pedro Dellarossa, jefe comunal de Marcos Juárez.

 

-En el camino hacia la interna provincial, estas últimas semanas algunos precandidatos resignaron sus aspiraciones, como el titular del Frente Cívico, Luis Juez, y otros se mostraron juntos, como una posible fórmula. Es el caso de Negri y Baldassi, que insisten junto a la Casa Rosada en llegar a una fórmula de consenso sin internas. Ante ese escenario, ¿está dispuesto a revisar la posibilidad de que haya internas? 

-Cambiemos tiene diferentes realidades de país. En Córdoba, la Unión Cívica Radical es parte de la identidad provincial y nadie la puede negar. Nosotros, desde Córdoba, hemos sido el motor del cambio en la Argentina y vamos a hacer todo para que se haga realidad acá. En nuestra provincia estamos en una olla a presión con 24 años de peronismo que encabeza Schiaretti, que intenta lograr su reelección con sospechas de corrupción, con arbitrariedades, con federalismo de buenos modales y con servicios pésimos. Toda la mugre escondida bajo del cemento de la obra pública con puro marketing

-¿Cómo resolverá sus diferencias con los precandidatos que se juntan para evitar la interna?

-Está claro que no podemos solos. Hemos planteado un Cambiemos a la cordobesa para que se acabe el populismo en Córdoba, más allá de distintas fotos y de la masa crítica que puedan juntar algunos precandidatos. No nos parece mal. Es algo que potencia a Cambiemos. Yo quiero ser el gobernador de la provincia. Logramos esta aspiración con mucha humildad y a partir de dos requisitos que la gente ve como atributos: la experiencia de gestión como intendente de la ciudad más grande de la Argentina y años de garra, ganas y un equipo para llevar adelante este proyecto. Va a ser importante trabajar en la unidad y tratar de lograr la candidatura por el consenso, pero si no es posible, esta prevista en la Justicia la realización de una interna de Cambiemos el 17 de marzo.

 

"Hemos planteado un Cambiemos a la cordobesa para que se acabe el populismo en Córdoba, más allá de distintas fotos y de la masa crítica que puedan juntar algunos precandidatos".

-Esta semana hubo una reunión en la Ciudad de Buenos Aires, en la que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y las demás autoridades partidarias nacionales del PRO plantearon que los representantes provinciales lleven a la mesa cordobesa de Cambiemos la propuesta de realizar una compulsa de encuestas para evitar la interna. En el Gobierno sostienen que una interna en Cambiemos Córdoba sería para resolver la situación del radicalismo cordobés y no de la alianza. ¿Cuál es su punto de vista ante esta posición del macrismo?

-Hay un dato que desconozco y es que el PRO no impulse un precandidato a gobernador. Yo esa información no la tengo. Tengo una buena relación con el presidente Macri, tenemos dialogo permanente, hemos acompañado decisiones difíciles de la Argentina. Somos un equipo diverso, plural y somos una coalición que expresa ideas distintas pero que quiere un país previsible. Aun así, si llegara a ser una contienda entre los tres aspirantes del radicalismo, es decir entre Dante Rossi, Mario Negri y Ramón Mestre, estamos dentro de Cambiemos y van a votar los afiliados de todos los partidos que integramos Cambiemos y los independientes. No es una interna de un partido sino de quienes quieren cambiar la provincia. 

-El titular de la Coalición Cívica provincial, Gregorio Hernández Maqueda, dijo que el Presidente prefiere la continuidad de Schiaretti en el poder que promover a Cambiemos en Córdoba. ¿Cómo caracteriza el vínculo de con el actual mandatario provincial?

-Creo que el Presidente ha llevado una relación en el marco de la normalidad, como corresponde con los distintos gobiernos provinciales de todos los signos políticos. Entendemos que esa es la relación con Schiaretti, más allá de que tienen una relación de conocimiento que excede a estos tres años y medio de gobierno. Pero, por fuera de eso, hay una firme intención de los cordobeses en cambiar, porque hay muchas cosas que se esconden, se tapan y requieren un cambio. Unión por Córdoba lleva 20 años y está por cumplir bodas de plata porque quiere llegar a los 24 años de gobierno provincial. La democracia necesita alternancia.

 


-Usted es un destacado miembro del radicalismo cordobés, hijo de un reconocido ex gobernador, que fue el último de su partido. Teniendo en cuenta que el peronismo lleva ya 20 años, ¿en qué se  equivocó la UCR?

-En 16 años al frente del gobierno provincial hubo un agotamiento. La autocrítica que hacemos de aquel tiempo (que parece muy lejano, porque ya han pasado 20 años) tiene que ver con inconvenientes que se fueron sucediendo en la vida interna del radicalismo que tenemos que resolver. Desde la identidad del radicalismo potenciamos Cambiemos y esto nos permite polarizar con el peronismo. Así vamos a llegar a la victoria. 

 

 

-El jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el viernes hasta la casa de la diputada nacional y jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. Acordaron una estrategia común para la campaña, con la intervención en distintas provincias. Ella prometió jugar en Córdoba. En distintas oportunidades ha planteado públicamente su apoyo a Negri. ¿Espera debatir con Carrió sobre Córdoba?

-Yo la respeto mucho a la doctora Carrió, pero los temas de Córdoba lo tenemos que resolver los cordobeses. Ella está en todo su derecho por la larga relación de amistad con Negri, pero somos los cordobeses los que vamos a votar en la interna. 

 

"Yo la respeto mucho a la doctora Carrió, pero los temas de Córdoba lo tenemos que resolver los cordobeses. Ella está en todo su derecho por la larga relación de amistad con Negri, pero somos los cordobeses los que vamos a votar en la interna".

 

-Desde diciembre hasta ahora, la lista de precandidatos se ha reducido, especialmente a partir de agrupamientos promovidos por la Casa Rosada. ¿Cree que el Gobierno busca que usted retire la realización de la interna?

-No, el Gobierno está preocupado por resolver los problemas de los argentinos. Todos los esfuerzos dentro de Cambiemos tienen que ver con la idiosincracia de cada provincia. 

 -En el Gobierno sostienen que la ultima palabra para definir la interna la tiene el Presidente. ¿Tiene previsto reunirse con Macri antes del 17 de marzo?

-No lo tengo previsto, pero siempre es muy interesante hablar con al Presidente, especialmente para hablar de temas de gestión de una ciudad como Córdoba. 

 

Ramón Mestre, el sábado, en el Festival de Jesús María, rodeado por la senadora Laura Rodríguez Machado, el diputado Gabriel Frizza, la legisladora Soher El Sukaria y el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca. 

 

-¿Pero ha tenido posibilidad de hablar sobre este escenario con el Peña y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio?

-Sí, hablamos de manera permanente sobre  temas de gestión y también sobre cuestiones políticas de Cambiemos. Schiaretti ha administrado la legislación electoral como si fuera un almacenero, y lo digo sin que esto sea peyorativo para quienes realizan esa noble tarea. Ha modificado dos veces el Código Electoral de la provincia, ha adelantado la fecha para sacar ventaja. Todo esto más allá de que la legislación provincial no tiene prevista la realización de una interna y de que Unión por Córdoba tiene mayoría automática en la Legislatura para hacer lo que quiere. Si bien la interna en Córdoba no está regulada en la ley, si los partidos se presentan en la Justicia, la Justicia les tiene que permitir dirimir las diferencias. Es lo que hicimos nosotros y estamos esperando los pasos y los plazos para que el 17 de marzo se voten los precandiatos en Córdoba. Más allá de lo que pueden significar anhelos, acompañamientos y operaciones, estamos muy tranquilos.

 

 

-El viernes hubo una reunión del presidente Macri con los gobernadores radicales Alfredo Cornejo y Gerardo Morales y con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para unificar las elecciones de esos distritos con la nacional. No hubo acuerdo por ahora, pero antes de viajar a Villa La Angostura, Cornejo dijo que Macri tiene que tener un compañero de fórmula federal. Hace dos meses ya había planteado el interés de que la UCR dispute internas abiertas para la candidatura nacional. ¿Cree que la UCR tiene que ir a internas con el PRO, dentro de Cambiemos, en agosto para definir la fórmula presidencial?

-Siempre hemos sido muy cautos y claros a la hora de plantear que el radicalismo tenga más espacio en las decisiones, a la hora de discutir las ideas y las propuestas, de que sea una coalición que funcione como tal. Esto muchas veces no sucede y es parte de la autocrítica que hacemos de la acción de Cambiemos en el Gobierno. Hemos evaluado ir a una interna abierta nacional con candidatos propios, pero creo que es bueno que el Presidente del partido dialogue con las máximas autoridades del PRO para trabajar en una fórmula de consenso o ver cómo podemos rediscutir una coalición donde el radicalismo tiene muchos sectores, a lo largo y ancho del país, que quieren saber cuál es la función y qué actividad en conjunto desarrollamos en el Gobierno. No para una coalición legislativa, que es lo que muchos entendemos que esta pasando. 

-¿Para Usted Cambiemos es solo una coalición legislativa?

-Hoy lo que se está dando es una situación en la que la coalición Cambiemos no funciona como debería funcionar en virtud de que el radicalismo, a la hora de definir los grandes trazos del Gobierno, no participa para discutir distintos temas. Creemos que es necesario encontrar espacios para discutir esos temas. Entendemos que el Gobierno lo debe llevar de manera amplia y con mucha sensibilidad social. 

 

 

-Hace un mes, usted recibió las visitas del ex embajador en Estados Unidos y ex candidato a jefe de Gobierno porteño, Martín Lousteau, junto al ex diputado nacional Ricardo Alfonsín. En este mismo lapso ha reaparecido el nombre de Lousteau como posible candidato presidencial, promovido por el hijo del ex presidente. ¿Son señales para agrupar a un sector del partido detrás del objetivo de una PASO con el PRO en agosto?

-Tenemos un diálogo permanente con todos los sectores partido, pero además tenemos una amistad con Martín, con Emiliano Yacobbiti (vicedecano de la Facultad de Derecho de la UBA y ex titular del radicalismo porteño), con Juan Nosiglia (legislador porteño y uno de los hijos del ex ministro del Interior, Enrique "Coti" Nosiglia). Hay un cambio generacional dentro del partido que hay que llevar adelante. Creemos que hay una necesidad de rediscutir qué vamos a hacer con Cambiemos y qué vamos a hacer con este proceso electoral, porque somos cofundadores de Cambiemos. No solo por la Convención de Gualeguaychú, sino por las elecciones comunales de Marcos Juárez, donde fue la primera experiencia electoral de Cambiemos. El radicalismo permitió esa primera vidriera para Cambiemos y Gualeguaychú permitió ampliar eso. Ahora hay que discutir cuál es el rol que tendremos. Creemos que es el momento clave para llevarlo adelante. 

-¿A Lousteau lo prefiere en una boleta porteña o en la disputa nacional?

-No lo he discutido con él. Creo que es importante volver a generar el debate sobre el rol que vamos a tener desde la UCR en Cambiemos. Eso va a generar que potenciemos lo que estamos haciendo en Córdoba o buscar una alternativa dentro de Cambiemos que podamos ofrecerle a la ciudadanía. Para eso somos una coalición, eso hace a nuestra fortaleza y nadie se tiene que sonrojar y molestar por eso. 

-Con respecto a aquellas elecciones de Marcos Juárez, ¿cuál fue su rol y qué papel tuvo su actual competidor dentro del partido, el diputado Negri?

-En ese momento, el comité de la provincia lo conducía el secretario general de mi gobierno, es decir que teníamos la decisión política en la conducción del radicalismo provincial y decidimos acompañar la cabecera de playa de Cambiemos en la Argentina. El circuito de Marcos Juárez no lo comandábamos nosotros, sino un sector que respondía a nuestro amigo Mario Negri y ellos se oponían a lo que estábamos planteando desde la conducción. Después pudimos construir una cabecera de playa de este proyecto a nivel nacional. Por eso nos sentimos cofundadores.