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La subsecretaría de Relaciones Parlamentarias analiza el liderazgo del Presidente y el funcionamiento de la coalición. Mujeres, deconstrucción y pospandemia.

Por 24/05/2020 9:04

El trabajo se mudó desde el emblemático edificio Somisa, ubicado en Diagonal Sur, a pocas cuadras de Plaza de Mayo, hasta La Plata. Con asistencias puntuales al Congreso Nacional, desde su casa de City Bell, Cecilia Gómez Mirada coordina el trabajo de la Subsecretaría de Relaciones Parlamentarias, que en breve empezará a preparar el primer informe, desde el inicio del gobierno de Alberto Fernández, que dará el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, ante el Senado.

Gómez Mirada también tiene a su cargo la coordinación de la asistencia de funcionarios nacionales al Congreso -15 ministros, siete secretarios y tres titulares de otros organismos públicos, desde que empezó la pandemia-, un programa de gobernanza y calidad parlamentaria que implica un trabajo con legislaturas provinciales y concejos deliberantes de todo el país con asesoramiento en técnica y lenguaje legislativo, y la organización del primer encuentro de "democracia paritaria y herramientas para la igualdad de género". Además, es participante activa del grupo "mujeres gobernando", que generó una red de trabajo entre todas las funcionarias de la gestión nacional.   

La subsecretaria llegó al Gobierno desde el Grupo Callao, el espacio que Fernández armó en 2018 con dirigentes jóvenes con experiencia de gestión para renovar la dirigencia peronista. Gómez Mirada fue parte de aquel grupo inicial junto a Cafiero, Ana Castellani, Cecilia Todesca, Guillermo Chaves, Fernando Peirano, Matías Kulfas y Miguel Cuberos, entre otros, todos ahora funcionarios del Gobierno. Ya con Fernández como candidato, en 2019, Gómez Mirada llevó la agenda de campaña y viajó con la comitiva albertista por distintas provincias. En diciembre, desembarcó en la Subsecretaría y hoy tiene a su cargo unas 90 personas, un equipo que, según dice, durante el gobierno de Mauricio Macri estuvo dedicado casi exclusivamente "a los informes del jefe de Gabinete y a la articulación que Marcos Peña tenía con el Congreso".

Al término de dos semanas de ruido interno en la coalición de gobierno, Gómez Mirada destaca la prédica del Presidente en pos de la unidad del oficialismo y asegura que "logra ponerse por encima de esos chispazos y conducir la diversidad".

 

BIO. Nació el 5 de agosto de 1977. Licenciada en Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata. Secretaria de Organización del Movimiento de Unidad Popular (MUP). Fue directora de Políticas de Género del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Scioli y de Políticas Públicas de la Defensoría del Pueblo bonaerense. En 2017, junto al MUP, participó de la campaña de Florencio Randazzo. Junto a Santiago Cafiero, desde allí pasó a integrar el Grupo Callao y el colectivo de pensamiento crítico Agenda Argentina. En diciembre, asumió como subsecretaria de Relaciones Parlamentarias.

 

 

-El informe del jefe de Gabinete ante el Congreso, que establece la Constitución, todavía está pendiente. ¿Está previsto que asista?

-Sí. Ya mandó una nota al Senado dando aviso y se la respondieron. Pero recién empezaba la cuarentena y las cámaras de Diputados y Senadores estaban evaluando sus posibilidades de sesionar. Ahora que ya está todo en marcha y está comprobado que se puede, estaría todo encaminado para que se iniciara el proceso, que los senadores y senadoras enviaran las preguntas por escrito, se ordenaran los tiempos que establece el reglamento y se pusiera en marcha el informe del jefe de Gabinete. 

-¿Cómo evalúa la integración de los distintos sectores en el Gobierno en función de lo que fue el proceso de unidad del peronismo? 

-Veo muy bien la integración. Para poder reunir distintas visiones políticas en espacios que durante la gestión de Macri habían trabajado por su cuenta, se logró un muy buen espacio, una buena articulación política y de gestión. Cada uno está muy comprometido con lo que le toca gestionar.

-Pero aparecen las diferencias entre distintos sectores.

-Sí, pero es parte de la unidad en la diversidad que algunos crean que es factible resolver las cosas de una manera y otros, de otra. Lo que logra Alberto es ponerse por encima de esos chispazos y conducir esa diversidad en pos de los intereses de los argentinos y las argentinas. Ya antes de la campaña, cuando viajábamos a alguna provincia, siempre hablaba de la necesidad de dejar de lado las discusiones internas. Yo le decía que era el predicador de la unidad. A todos les decía lo mismo y acá estamos. 

-La creación de espacio "Mujeres gobernando", donde confluyen las mujeres de diferentes sectores que conforman el Frente de Todos, ¿ayuda a aceitar lazos?

-Sí. Es un espacio en el que se ve la diversidad, pero prima la necesidad de que quede firme la idea de que es con todas, con todos y todes. Se plasma la verdadera transversalidad en las políticas de género, porque cada una está en un área distinta del Gobierno y lleva la perspectiva de género a cada una de las políticas públicas que tiene que generar.

 

 

-¿Sirvió en la pandemia para resolver cosas urgentes en cada una de las áreas?

-Se afianzó mucho más. Es un desafío, pero el trabajo en red funciona en todas las acciones que llevamos adelante en nuestro respectivos lugares de gestión.

 

 

-Cada tanto algunas funcionarias alzan la voz contra las fotos de reuniones en las que solo se ven hombres. ¿Es un gobierno atravesado por la mirada de género?

-Cuesta. Es difícil deconstruirse y a veces es un tema generacional. Pero vamos empujando. Es un proceso largo, una transformación; no es de un día para el otro. Este año, se cumplen cinco del primer Ni Una Menos y todavía trabajamos para erradicar la violencia contra la mujer. Las generaciones van a aportar mucho más seguramente a la igualdad, a que no tenga que discutirse que no puede haber una foto de diez tipos porque también hay muchas mujeres que llevan adelante gestión con mucha responsabilidad y capacidad.

 

 

-Agenda Argentina emitió un manifiesto que se llama "Salir mejores". ¿Qué esperan que le deje a la política la pandemia, ahora que vemos el trabajo conjunto entre distintos signos políticos?

-Cuando hicimos el documento pensábamos justamente si esto nos podía dejar una construcción política más solidaria. Obviamente, somos adversarios políticos, pensamos absolutamente distinto sobre cómo deben desarrollarse la sociedad, la economía, el mundo del trabajo, las relaciones entre las personas y salariales, la industria, el comercio... Pensamos tan diferente... Cuando lleguen las elecciones cada uno trabajará para su espacio. Pero por supuesto, queda la enseñanza de que se puede trabajar con el otro. Lo están demostrando el Presidente, Santiago (Cafiero), el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad para trabajar y acordar cosas que afectan a los ciudadanos y las ciudadanas.