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El radicalismo tendrá elecciones para definir su conducción en la Ciudad. Los dos máximos jefes del territorio, unidos por una relación con vaivenes, ya se trenzan en una nueva puja de poder.
Por 17/02/2020 18:19

Nadie quiere que la sangre llegue al río, pero Enrique CotiNosiglia y Daniel el TanoAngelici se muestran las garras y alistan sus jinetes para medirse en internas en la Unión Cívica Radical (UCR) de la Ciudad de Buenos Aires. La decisión está tomada y habrá choque de planetas, pero en ambas tribus se aceleran las negociaciones para que la riña no desencadene en una lluvia incontrolable de meteoritos.

Mientras preparan el terreno para un choque directo, hay diálogos cruzados para tratar de reagruparlos y evitar un colapso en el radicalismo porteño. Por ahora, son conversaciones porque ni Angelici ni Nosiglia dan el brazo a torcer: el primero lo acusa de traidor por quitarle apoyo en las elecciones de Boca Juniors; y el segundo lo tiene en la mira por vetarle su renovación en la UCR nacional.

 

 

Es una carrera a dos tiempos. La primera parada será el 29 de marzo cuando se elijan los delegados para cumplir con el estatuto de elección indirecta. Ese día los radicales afiliados irán a las urnas para votar delegados comunales para la convención local (nueve por cada una de las 15 comunas de la Ciudad).

En segundo término, después de esos comicios, la Mesa Directiva actual llama a los delegados para elegir a las nuevas autoridades partidarias. Pese a la disputa, el nombre del presidente de la UCR porteña saldrá de un acuerdo entre ambos caciques radicales. Angelici quiere la presidencia -para él o alguien de su entorno- y su equipo lo entusiasma para que vuelva a tener un lugar institucional desde donde pararse luego de salida de Boca Juniors.

La bronca del expresidente de Boca explotó por la "traición" en el club la ribera, pero también hay viejos recuerdos que alimentan la tensión: en 2017, Angelici volvió al radicalismo porteño y colaboró con Nosiglia para frenar la avanzada de Horacio Rodríguez Larreta, que empujaba al sector de Radicales en Cambiemos para desbancar al nosiglismo. "Se debe haber olvidado lo fuerte que jugó el Tano", retrucan en el angelicismo para marcar el descontento. Hace dos años, Angelici se conformó con espacios en la Mesa Directiva, pero hoy va por el máximo cargo.

 

 

El lugar en disputa es la presidencia y los demás espacios que contempla la mesa de conducción del radicalismo porteño, que incluye vicepresidencias, tesorería y secretarías, entre otros espacios. En ambos campamentos hacen esfuerzos para que, tras las internas en los barrios (parroquias en la lógica radical), se llegue a una lista consensuada e integrada por todos los sectores para estos puestos ejecutivos.

De todas formas, el Tano está dispuesto a conversar. Detrás de la disputa de poder, hay un proyecto común de Angelici y Nosiglia: gobernar la Ciudad e incidir, desde la UCR, en la selección de candidatos de la nueva oposición para 2021 y 2023. Es el mensaje que llevan tanto Emiliano Yacobitti como el presidente del radicalismo porteño, Guillermo De Maya, para encauzar la relación.

En ese esquema, el senador Martín Lousteau asoma como punto de unión y ariete de ambos para disputarle poder interno al PRO de Rodríguez Larreta. Por el lado de Angelici, el legislador Martín Ocampo, José Palmiotti Carlos Enrique Bernadou encabezan los diálogos con el nosiglismo.

 

 

EL ANTECEDENTE. El operativo para frenar un choque directo entre Nosiglia y Angelici se aceleró tras la decisión de suspender la elección de los delegados porteños al Comité Nacional. Esa contienda hubiese adelantado la división de aguas: el sector de Yacobitti apostaba por Nosiglia, mientras que Angelici esperaba frustrar su renovación como autoridad nacional.

Esa definición se pospuso y se hará una vez culminada la disputa por la renovación de autoridades en la UCR porteña, que podría ocurrir en el marco de un acuerdo o una guerra sin cuarteles. Cuando se diriman los cargos porteños, las nuevas autoridades deberán negociar la lista de los 28 convencionales porteños par la Convención Nacional de la UCR y los cuatro delegados ante el Comité Nacional.