El reality de celebrities desocupadas que cocina Juntos por el Cambio
Carrió, Vidal, Monzó, ¿Macri?, Manes… En plan de reconquistar la república bonaerense perdida y con alto desempleo top, la alianza calienta una interna apta TV.
En 2017, cuando sus mayores luminarias hacían de las suyas en los principales cargos ejecutivos y, ergo, tenían bloqueados sus títulos de nobleza para figurar en las boletas de las elecciones legislativas de ese año, la todavía alianza Cambiemos tuvo que apelar a segundas marcas para llenar los primeros casilleros de sus tickets para el Congreso: presentó un cinco titular formado por Esteban Bullrich, Gladys González, Graciela Ocaña, Guillermo Montenegro y Toti Flores que garpaba poco en las pantallas. Al final ganó, pero obligó a la entonces gobernadora María Eugenia Vidal a limpiar su agenda de gobierno y ponerse patines para trajinar canales y canales en modo chaperona. El escenario es otro en el umbral de las elecciones 2021: las más brillantes estrellas de la galaxia macrista están sin trabajo y se alistan para la épica televisada de reconquistar -en dos tiempos- la provincia de Buenos Aires, base imprescindible para pensar en fortunas nacionales.
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Elisa Carrió odia que hayan pasado cosas. Los bonaerenses y las bonaerenses se merecían un recreo más largo de la mala costumbre peronista, ese quiste en el vientre de la República. Encima, a su amiga María Eugenia, que estaba curando a la provincia después de 28 años consecutivos de infecciones, la desplazó Axel Kicillof, un kernerista de formación marxista. Peor, imposible. Como contó Letra P, desde antes incluso de pelar chacra en Exaltación de la Cruz, Lilita tiene un plan: evangelizar en ese territorio sufrido. Movió primero: desde el atril del programa que co-conduce con el editorialista Joaquín Morales Solá, lanzó esta semana su candidatura y apuró una interna que se cocinaba a fuego lento y bien podría competir con “Master Cheff Celebrities”, las hornallas más taquilleras de la TV.
El dram team
A las mencionadas Vidal y Carrió se suman Facundo Manes, ¿Mauricio Macri? y alguna posible sorpresa y media surgida, más vale, de las entrañas mismas de la tele. ¿Qué puede fallar?
Showtime
Lilita, se sabe, es Moria Casán. Histrionismo flamígero, lengua filosa y súper yo mínimo, su capacidad para ametrallar barbaridades con destino de títulos tan explosivos como perecederos por la vorágine de actualización la convierte en una rockstar con pantalla asegurada: en general, los estudios del prime time de TN están garantizados y, si hay que ir a Exaltación, sale como los bomberos un móvil que da material para hacer la gran Cantando: efecto derrame sobre el resto de la programación.
Errante en la sombra
Mariu está que no se decide. Como viene contando este portal, hace la plancha en el Riachuelo: desde esa frontera pegajosa, otea las dos costas y deshoja margaritas. Acaso se tome un tiempo para ponerse en forma: hace rato que no despliega su gestualidad de la empatía y el sufrimiento, ese arte de torcer la boca, arreglarse el pelito y fruncir el ceño que conmueve hasta las lágrimas a Mariana Fabbiani. Después de hacer historia como la primera persona en gobernar la provincia maldita y morir joven en el intento de ser reelecta, María Eugenia achina los ojos frente a la Mamushka: ¿qué habrá ahí adentro para ella?
El rey
Corrían los primeros 2000 y un actual jerarca legislativo que fue ministro de Seguridad de Buenos Aires cuando gobernaba Vidal solía hacer la siguiente morisqueta en sus cotidianas reuniones con periodistas: abría una revista de actualidad en la sección Política, mostraba una nota, señalaba una buena parrafada y alardeaba: “Todo esto lo escribí yo”. Era el ghost writer del periodismo político, que lo adoraba.
Monzó es Emilio. A Emilio lo adora el periodismo que cubre la política. Emilio es el rey de la rosca, pero, también, como aquel experimentado escritor fantasma, el rey del off the record, una práctica que cultivó con disciplina oriental durante sus cuatros años en la presidencia de la Cámara de Diputados para sublimar rencores con el macrismo malo, que le desmagnetizaba la tarjeta de ingreso de Balcarce 24. Ahora que tiene un plan 2021/2023 (diputado primero, acaso en dupla con Vidal, porque menos pregunta Dios y perdona, y después gobernador, el sueño del pibe desde que mandaba en Carlos Tejedor), los vínculos que estrechó en esas tertulias son un capital invaluable.
Youtuber
Como también contó Letra P, la UCR rasca la olla y encuentra poco influencer para mandar al reality que cocina Juntos por el Cambio fuera de cámara y la esperanza extrapartidaria vuelve a ser el exministro de la Felicidad bonaerense. Todavía suena en las radios el hit que Manes lanzó cuando Vidal lo presentó en sociedad, en aquel amanecer amarillo bañado por el sol tibio del enamoramiento, como “un aval científico” a su gestión de gobierno. “Tenemos que intentar, con el aporte de la ciencia moderna, cambiar el esquema mental: que la gente bajo situaciones vulnerables deje de pensar en la próxima hora y empiece a pensar en un proyecto”, propuso el autor de “El cerebro argentino”. ¿Shockeados?
Es la fórmula Manes: una combinación de autoayuda new age meritocrática con barniz académico. Funciona súper bien. El neurocientífico es gurú crack de las charlas TED -losvideítos que hacen delirar a la platea palermitana de frecuencia modulada- y siempre es un gol para entrevistadores y entrevistadoras que, como en un trance de alcohol, se toman la barbilla en señal de sinapsis/agasajo.
El bombardero
Letra P viene contando que el expresidente de Boca, que es Mauricio, está muy entusiasmado con su rol de lanzabosta. Tira y tira contra el Gobierno en apariciones esporádicas en televisión y ahora también se ha subido al último grito de la moda: cartas. Como CFK, el ingeniero tandilense escribe cartas, que se le dan mejor que la oralidad, y se mantiene en partido, pero en su entorno aseguran que nada de postulaciones. Nada para él, pero guay con que quieran sacarlo del court central del Abierto de Argentina.
El problema del antecesor inmediato de Alberto Fernández es su opción para pelear la interna con tantas figuras de probada eficacia mediática y plenitud vital: Miguel Ángel Pichetto. Jurassic Park. Por eso, las cabezas más afiebradas del macrismo con Macri, esas que se reúnen en las oficinas de Olivos II, mantienen la luz del boliche encendida.