19|1|2022

Por la plata baila el campo: la rebaja de impuestos que diluye la grieta

05 de noviembre de 2020

05 de noviembre de 2020

Con guiños al FMI, Guzmán y el gabinete económico acordaron con la agroindustria un proyecto para sacarle presión. Plazos y términos. La interna verde.

La reunión entre el Gobierno y las 56 entidades que componen el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) puede generar una carambola a tres bandas para el presidente Alberto Fernández y el empoderado ministro de Economía Martín Guzmán. La primera: en sesenta o noventa días, el Gobierno y el sector productivo más antikirchnerista de todos presentarán un proyecto de ley consensuado que buscará aumentar en casi U$S40.000 millones las exportaciones y generar 700.000 empleos bajando impuestos sin que caiga la recaudación al compensar las rebajas con una producción incremental. La segunda: la reducción impositiva que reclama el sector correrá en paralelo con el esquema de metas fiscales plurianuales que prepara el Ministerio de Economía, que se ofrecerá al Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar la deuda por U$S45.000 millones. Como tercer movimiento, el trabajo conjunto entre el Poder Ejecutivo y los actores privados del agro puede dejar aislados a los representantes más combativos de la Sociedad Rural, la única entidad que, por propia decisión, no participa de las discusiones que comenzaron hace meses y que tuvieron como momento clave una foto entre la dirigencia agroindustrial y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

El miércoles por la tarde, Guzmán encabezó la reunión del gabinete económico con el agro. Del lado del Gobierno, estuvieron también la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Desarrollo Productivo y Agroindustria, Matías Kulfas y Luis Basterra; el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont. Por la CAA, participaron representantes de las cerealeras, las bolsas de cereales y el sector primario, en una muestra de que las 56 entidades de distinto orden que la componen resolvieron sus resquemores internos.

 


De uno y otro lado, hubo declaraciones y gestos positivos. Desde el centro de la mesa, Guzmán adelantó que el Gobierno enviará al Congreso un plan plurianual con metas fiscales, al mismo tiempo que el texto que conformará con el agro. “Esta agenda es valiosa y va a tener resultados concretos con compromisos y definiciones, para un ambiente de paz, más pujante, que beneficia a todos”, agregó. El ministro de Economía tomó el rol protagónico en las últimas semanas y será el anfitrión de la próxima reunión, el 26 de noviembre.

 

Del lado del sector privado, acompañaron a José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y vocero del CAA, hombres del sector agroexportador, como el titular de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras, y el presidente de la Asociación de la Cadena de Soja (Acsoja), Luis Zubizarreta. También, referentes del sector primario, como Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales (CRA), y Dardo Chiesa, titular de CRA y coordinador de la Mesa Nacional de las Carnes. CRA es, desde el conflicto por las retenciones móviles de 2008, una de las entidades rurales más antikirchneristas, junto con Sociedad Rural.

 

“Hay que discutir cómo será la baja de impuestos. Estamos frente a un desafío grande, de ver cómo combinamos la necesidad del Estado de mantener su recaudación con esquemas que permitan el desarrollo del sector”, dijo Zubizarreta, que coordina una mesa encargada de reducir la burocracia en el corto plazo. “Venimos teniendo buenas reuniones, entre la primera y la segunda hubo diez encuentros” a nivel técnico, en las distintas comisiones, resaltó en diálogo con Letra P.

 

“La agenda tiene que avanzar en una ley que dé estabilidad, en el marco de un esquema plurianual con el FMI", dijo Dardo Chiesa.

“La dinámica que emprendimos esta semana nos ha sorprendido a todos. Una maratón de reuniones que ayudan a todos. En algunos puntos estamos más cerca que en otros para llegar a acuerdos”, dijo Martins el miércoles durante el encuentro.

 

“La agenda tiene que avanzar en una ley que dé estabilidad, en el marco de un esquema plurianual con el FMI. Tiene que cumplir las metas previstas con el Fondo”, dijo Chiesa a Letra P. “Deberemos trabajar juntos para llegar al Congreso con las dos cosas, con el plan y la ley, en sesenta o noventa días”, agregó.

 

TODOS MENOS UNO. La única entidad rural que no integra el Consejo Agroecuario es la Sociedad Rural, por decisión propia. Las otras tres integrantes de la Mesa de Enlace participan de la comitiva y discuten con el Gobierno planes a largo plazo.

 

“Buscamos bajar las retenciones y la carga impositiva de las provincias y los municipios con un impacto neutro en las cuentas”, dijo Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria. “Hubo algún comentario mal intencionado de alguna entidad que no participa, en función de decir que las entidades tenían la representación del sector primario y no el Consejo Agroindustrial. Eso no es cierto, porque acá hay tres entidades y la participación del sector primario está”, agregó Chiesa.

 

Para este productor, mientras se discuten políticas de largo mediano y largo plazo para incrementar la producción, las entidades mantienen sus reclamos gremiales y discuten problemas de coyuntura. “La defensa de la propiedad privada es un reclamo de la sociedad y diría que hoy la brecha cambiaria genera un prejuicio mayor al de las retenciones”, ejemplificó, pero enfatizó que esos temas no se discuten con el Gobierno bajo el sello del CAA.

 

También desde el Gobierno dejaron la coyuntura de lado. No hubo, coincidieron a ambos lados de la mesa, reclamos para que el agro agilice la liquidación de la cosecha para engrosar las reservas del Banco Central.