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El campo de Todos

Agroexportadores, la UIA y las entidades, sin la Rural, armaron un grupo para despegarse del macrismo y avanzar en la desprimarización. Llamados a CFK y Massa.

Agroexportadores, la UIA y las entidades, sin la Rural, armaron un grupo para despegarse del macrismo y avanzar en la desprimarización. Llamados a CFK y Massa.

Por 20/07/2020 16:10

En el Instituto Patria tienen en carpeta un pedido de reunión inédito. Y el presidente de la Cámara de Diputados ya entró en contacto para charlar con esa misma gente. Una agrupación masiva de sectores productivos, parte de la Mesa de Enlace, la agroindustria y productores rurales, se juntaron con la Unión Industrial Argentina (UIA) para armar un polo único para negociar políticas y medidas con el Gobierno. El último paso es ver al presidente Alberto Fernández, una vez que logren articular con los presidentes de los dos cuerpos del Congreso, Cristina Fernández de Kirchner Sergio Massa, una ley para desprimarizar el sector agrícola y lograr un repunte de las exportaciones del sector, con un salto en la creación de empleo.

El Consejo Agroindustrial Argentino, que tuvo la última semana su primera reunión por Zoom, es un conglomerado de casi 50 cámaras y entidades con representación y territorialidad, que además de plantear medidas y opciones económicas es un múltiple gesto político de autocrítica a los manejos históricos del agro nacional: primero, una desideologización del sector, siempre asociado a dirigentes conservadores; y en segundo lugar, un paso concreto a despegarse de la relación que el campo está construyendo con lo sectores más ultras de la alianza Cambiemos.

 

La Mesa de Enlace, sin Pelegrina, en el armado del Consejo.

 

El Consejo se armó en la cabeza de una serie de dirigentes que hace tiempo vienen dialogando con el Gobierno, desde los tiempos de la campaña de Fernández. Muchos de los cuales, también, hicieron sugerencias respecto a cómo darle una salida positiva al tema de la expropiación fallida de Vicentin. La idea surgió de charlas que mantuvieron José Martins (Bolsa de Cereales); Alfredo Paseyro (Asociación de Semilleros); Gustavo Idigoras (CIARA-CEC), Diego Cifarelli (Federación de Molineros); Fernando Rivara (Federación de Acopiadores); Carlos Iannizzotto (Coninagro) y Daniel Nasini (Bolsa de Comercio de Rosario).

Martins habló, una vez cerrado el concepto, con el titular de la UIA, Miguel Acevedo, también vinculado al sector por estar al frente de Aceitera General Deheza (AGD). Allí nación el primer encuentro del campo e industria. “Tenemos que dar otro mensaje, cambiar esa imagen de rechazo que genera el campo”, fue una de las premisas de ese armado, que también fue el impulsor del acercamiento de la ministra de Seguridad nacional, Sabina Frederic, con el agro, para avanzar en la investigación por roturas de silobolsas.

 

 

El siguiente paso, como se pretendía armar un bloque compacto, fue charlar con la Mesa de Enlace. Allí apareció el primer escollo: la Sociedad Rural Argentina (SRA) se negó a participar, so pretexto de que ya eran parte del Grupo de los Seis (G-6), un organismo que, según esa entidad, es de mayor pedigree que el Consejo.

Esa negativa se dio, justamente, cuando Fernández decidió hacerle guiños al campo vía Daniel Pelegrina, titular de la SRA. Ese sector, a la luz de los hechos, es negociador a través de Pelegrina, pero muchos le discuten a la Rural el nivel de representación, como a buena parte de los caciques de la Mesa de Enlace. En paralelo, la SRA tiene un polo ultra, muy opositor, que está dispuesto a romper con el Gobierno y que está comandado por el ex ministro de Agricultura de Mauricio Macri, Luis Miguel Etchevehere.

 

Sin prejuicios. CFK y el Presidente, en las reuniones del campo negociador. 

 

El Consejo sumó, entre muchos nombres, a Confederaciones Rurales (CRA), la Federación Agraria (FAA), la Asociación Forestal (AFOA), las bolsas de cereales de Bahía Blanca, Entre Ríos, Córdoba, Rosario, Chaco y Santa Fe, la Cámara Algodonera, las cámaras de Puertos Privados Comerciales, de Biocombustibles (Carbio) y de Feedlot, los Productores Agricolas, Maizar y la Mesa Nacional de Carnes.

En un PDF que ya le hicieron llegar al Gobierno, reflejan una serie de objetivos que permitirán, según ellos, transformar al campo en la “Vaca Viva”, esa obsesión de Gabriel Delgado, interventor del Gobierno en Vicentin, de convertir al sector en un generador de divisas similar al petróleo. Sugieren que, sin subsidios del Estado, las exportaciones totales de Argentina pasen de 65.000 millones de dólares a 100.000 millones, además de generar 700 mil empleos adicionales.