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Un faltazo inesperado y un negativo del lavagnismo se sumaron a tres ausencias del oficialismo en un momento clave. El rol de Morales. La ayudita de JxC.

Por 18/11/2020 14:21

Los 133 votos afirmativos que esta madrugada le permitieron al aporte solidario pasar al Senado, donde será sancionado en dos semanas, reflejaron que el oficialismo no conquistó "la mayoría holgada" que pronosticaban sus integrantes. Fueron cuatro más de los 129 requeridos para tener cuórum y obtener su aprobación, pero 14 voluntades adicionales a las 119 del Frente de Todos, integradas por fuerzas provinciales y el lavagnismo. En el camino para arañar los esperados 140, se escurrieron cinco votos de ese núcleo de coincidencias tácticas por distintas razones. La ecuación habría tenido un resultado menor si no hubiera sido por dos votos provenientes del radicalismo jujeño, controlado por el gobernador Gerardo Morales, que, a diferencia de la mesa nacional de Juntos por el Cambio, está a favor del aporte extraordinario. 

Entre los cinco votos que no fueron, tres son del oficialismo y dos, del lavagnismo. Del bloque del FdT, faltaron el jujeño Daniel Julio Ferreyra, el santiagueño Bernardo Herrera y la bonaerense Cecilia Moreau. El primero había anticipado su disidencia. En declaraciones a Radio 2 Jujuy, definió al aporte como "un impuesto confiscatorio" y acusó al Gobierno de no saber "de dónde sacar recursos para poder asistir a la gente que está en malas condiciones”. 

 

 

Ante las consultas de este portal, en el bloque justificaron la ausencia de Herrera porque tiene covid 19, mientras que Moreau se encargó de despejar las consultas. "Estuve en la Cámara hasta hace unas horas, alrededor de las 23 me informaron que una persona con contacto estrecho era positivo de covid, es por ello que decidí retirarme para no poner en peligro a nadie, esperando realizarme un hisopado", tuiteó la legisladora. Cuatro horas después, no pudo conectarse en forma remota desde su domicilio "debido a desperfectos técnicos de mi computadora" que le impidieron "emitir el voto afirmativo que tanto ansiaba darle", detalló. 

 

 

La base de los apoyos que le permitieron al oficialismo llegar a los 133 radican en el interbloque Unidad y Equidad para el Desarrollo, que preside el mendocino José Luis Ramón, y contiene a los cuatro representantes del Frente de la Concordia Misionero, que reporta al gobernador Oscar Herrera Ahuad y al titular del legislativo local, Carlos Rovira. También incluye al rionegrino Luis Di Giacomo, exministro de Gobierno del exgobernador y actual senador Alberto Weretilneck y único escaño de Juntos Somos Río Negro.  El otro pilar de esa aritmética es el interbloque Unidad Federal, que encabeza Eduardo Bucca y contiene a las tribus del lavagnismo, entre ellas, a los cuatro escaños del bloque Córdoba Federal, que responde al gobernador Juan Schiaretti.

 

 

El apoyo de ambas fuerzas fue menguado en dos votos: la diputada de Consenso Federal, Graciela Camaño, votó en contra, porque considera que el aporte extraordinario no promueve la inversión, mientras que la cordobesa Alejandra Vigo se ausentó. En diálogo con este medio, desde su entorno detallaron que "no se sentía bien y no pudo estar conectada" desde su provincia. La ausencia despertó incógnitas esta madrugada, porque es la principal referente del espacio que conduce su consorte, el gobernador Schiaretti. 

 

 

Con ese escenario, las piezas que permitieron alcanzar los 133 vinieron de la oposición, gracias a los votos afirmativos de los jujeños María Burgos y Jorge Rizzoti. Ambos integran el bloque radical, que preside Mario Negri, pero se diferenciaron de la decisión de su espacio por orden del gobernador Morales, que dio la misma directiva para acompañar el Presupuesto 2021 en las dos cámaras del Congreso.

Esa posición de los dos escaños de la UCR contrastan con el voto negativo del macrista Oscar Monaldi y el rechazo de su coterráneo Ferreyra, del FdT, que buscaría exteriorizar su malestar por la buena e inesperada relación que ahora une a Morales con la Casa Rosada. En vez de sumarse al rechazo de JxC, se ausentó, a diferencia de sus compañeros de bancada Carolina Moisés y José Luis Martiarena, que votaron a favor 

 

 

El interbloque de Juntos por el Cambio tiene 115 votos desde que el riojano Felipe Álvarez formalizó la partida de su bloque Acción Federal. Este martes, ese número se redujo a 114 por la ausencia del santafesino Juan Martín (UCR), pero el hueco fue llenado por el voto negativo de la tucumana Beatriz Ávila, del monobloque del Partido por la Justicia Social. Su espacio formó parte de JxC hasta diciembre del año pasado y fue parte del éxodo que protagonizó junto al santacruceño Antonio Carambia y al bonaerense Pablo Ansaloni. Durante la primera mitad de este año, formaron parte del interbloque que conduce Ramón, pero, luego de la votación del Presupuesto, Ávila comenzó a diferenciarse y en esta oportunidad acompañó la posición de JxC. Las fuentes consultadas justifican su voto por la férrea relación que mantiene con el extitular de la Cámara baja Emilio Monzó y otros por la necesidad de diferenciarse del oficialismo provincial, junto a su esposo, el intendente de la capital, Germán Alfaro.

 

 

El voto de Ávila despertó nuevos interrogantes sobre un posible regreso al interbloque de JxC. Por el contrario, sus excompañeros de interbloque continuaron con su alejamiento en distintos tiempos del espacio opositor. Ansaloni sigue junto a Ramón y votó a favor, mientras que Álvarez y Carambia lo emularon, pero desde Acción Federal. 

 

 

Entre los apoyos esperados, hubo otras dos voluntades que no movieron el amperímetro y licuaron nuevamente su capacidad de intervención política en un escenario inestable y cada vez más polarizado dentro del recinto. Son los casos de Romina del Plá, del Partido Obrero, y Nicolás del Caño, del Partido de los Trabajadores por el Socialismo. Las dos figuras del troskismo local se abstuvieron, aunque también evaluaron votar en contra o aferrarse al proyecto que habían presentado. Tenía un alcance mucho mayor al propuesto por la iniciativa oficialista, pero nunca sumó más apoyos que sus propias firmas.