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Los bancos aseguraron a Letra P que hubo temor del público que llevó a sacar dólares de Fondos Comunes y cuentas a la vista. “El sistema está sólido”, aclaran. Las reservas terminaron U$S 950 M abajo.

Por 02/09/2019 19:28

Gabriel Martino, CEO del HSBC; Enrique Cristofani, del Santander, y Claudio Cesario, jefe de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), salieron caminando del Banco Central (BCRA) un domingo, justo cuando promediaba el Superclásico que uno de ellos estaba ansioso por ver. Ya a esa ahora, los tres banqueros, los tres con mucha llegada al oído presidencial, sabían que al día siguiente el mini cepo cambiario que les había detallado el jefe del BCRA, Guido Sandleris, traería problemas operativos y algo de psicosis. Y así ocurrió. El primer día post medidas de restricción anunciadas por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, estuvo signado por largas colas en los bancos, colapso de los sistemas de home banking e importantes volúmenes de retiro de ahorros. Letra P consultó en entidades privadas nucleadas en ABA (extranjeros) y en la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), que admitieron que “el retiro fue importante”.

 

 

Todo empezó, según la información, el viernes último, cuando ya regía la medida de que los Fondos de Inversión no podían rescatar las letras en pesos. En esa jornada hubo retiros que se atendieron normalmente. Quedaron muchas dudas en la explicación y diferenciación entre personas jurídicas y físicas y a quiénes alcanzaba la medida. Muchos de los imposibilitados de saltar las restricciones se volcaron masivamente a los bancos este lunes.

La operatoria, indicaron las fuentes, fue fuerte hasta el mediodía y luego fue cediendo. Un relevamiento en localidades del interior permitió ver más calma. “La gente se acuerda del cepo y piensa que le van a sacar la plata y por eso va al banco”, sintetizó un banquero importante de la city, quien negó que existan razones técnicas que justifiquen la obsesión. “Los bancos están líquidos, tienen los fondos; el que quiere sacarlos los saca”, aseguraron.

 

 

El otro sacudón fue en los sistemas post cepo. Contaron en el mercado que en el cepo que instauró el kirchnerismo en 2012 se tardaron tres días en adaptar los sistemas. Desde el domingo a la madrugada y con anuencia del Central, los técnicos informáticos estuvieron adaptando los home banking a algunas consideraciones, como el tope de compra sobre los U$S 10.000. Este lunes hubo problemas en las home del Santander, el BBVA Francés y otras entidades. Pero el compromiso de los bancos es que “estén funcionando con normalidad el martes”. Descartaron que haya habido una intención manifiesta de dejar sin funcionar los sistemas para evitar mayor volumen de retiro.

 

 

Hay un indicador que predice los datos de retiros, que estarán disponibles desde el martes a primera hora. Según el Banco Central, la entidad perdió reservas por U$S 950 millones, un número elevado que, en parte, responde a los retiros de ahorristas. “El miedo es claramente político”, relató otro CEO de un banco público.

El resultado del primer día con restricciones es “positivo” para el sector, pero abre la duda del millón: cuánto durarán los controles a este nivel si el Plan A no tiene los efectos deseados. Eso empezará a dilucidarse este martes, cuando en Estados Unidos ya no se conmemore el Día del Trabajo y la presión externa vuelva a pegarle a la Argentina.