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Santa Fe, bajo la atenta mirada de los tanques

Macri y Fernández tuvieron cierres de campaña en la provincia que gobierna el progresismo. Clima de euforia en el peronismo tras el triunfo de Perotti. El macrismo, más medido y cauto.
Por 10/08/2019 12:35

Tanto o más que Córdoba, Santa Fe fue mimada en extremo por los candidatos presidenciales de los dos tanques, Juntos por el Cambio, con Mauricio Macri, y el Frente de Todos, con Alberto Fernández. La Bota es la tercera provincia más grande del país y representa el 8,36 por ciento de la torta electoral del país. Además de presidente, elige diez diputados nacionales.

El Presidente y el ex jefe de Gabinete tuvieron cierres de campaña en Rosario, la ciudad más grande de la provincia. Pero antes ya habían caminado por otros puntos del territorio. El cambiemista la visitó unas 25 veces desde que conduce la Casa Rosada.

Lo de Macri en Rosario fue más austero, en un club alejado del centro, para unas dos mil personas y para dar un discurso de 15 minutos y un acto con duración menor a una hora. Pero apunta a hacer pie en un reducto que, de dos años a esta parte, le resulta altamente hostil. Como publicó Letra P, una encuesta lo pone 15 puntos por debajo de Todos.

 

 

Lo de Fernández tuvo un tono radicalmente opuesto. Permaneció durante todo un día en la Cuna de la Bandera, coló reuniones con entidades, firmó un acta compromiso con gobernadores actuales y electos y cerró a toda pompa junto a su compañera de fórmula, Cristina Fernández, en el monumento y ante casi 200 mil personas, según las estimaciones del municipio local.

El acto fue una suerte de continuidad del momento de éxtasis del peronismo santafesino. Omar Perotti se convirtió en gobernador electo menos de dos meses atrás y el PJ se prepara para volver a conducir los destinos de la provincia tras 12 años de socialismo. El clima es de euforia.

 

 

Por fuera de la grieta y con el objetivo de acercárseles lo más posible, juega sus fichas el Frente Progresista, que gobierna todavía la provincia, y especialmente el gobernador Miguel Lifschitz. El socialismo, orgánicamente, decidió tributar a Consenso Federal 2030 y la fórmula Roberto Lavagna Juan Manuel Urtubey. El deseo, casi de máxima, es superar en el terruño la media nacional de votos que saque el ex ministro de Economía.

 

 

PELEA LEGISLATIVA. El proceso previo a las PASO fue bien conflictivo en Juntos por el Cambio. Un sector del radicalismo pretendió competir con boleta larga adherido a la de Macri y resistió hasta donde pudo. Recién este jueves el ex edil rosarino Martín Rosúa declinó y avisó que no habrá boletas suyas en el cuarto oscuro. Por ende, solo el presidente del PRO provincial, Federico Angelini, respaldará al Presidente en la categoría diputados nacionales. Lo secunda en la nómina la radical Ximena García, como parte de un acuerdo entablado con el intendente de la ciudad capital José Corral.

 

 

El diputado nacional de La Cámpora Marcos Cleri encabeza la lista de Todos y busca renovar su banca.  Pulseó para competir por la gobernación, no le dio el piné y CFK lo corrió de la compulsa provincial. Perotti se corrió del armado de la lista y al camporista lo secundan Alejandra Obeid, el rossista Germán Martínez y la massista Vanesa Massetani.

Por Consenso pone la cara el concejal rosarino y líder del socialismo provincial Enrique Estévez. Lo acompañan la radical progresista Carolina Piedrabuena y el también edil de Rosario y socialista Horacio Ghirardi.