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Con sendos terceros puestos en Chubut y Río Negro, la Casa Rosada no logra subirse a un escenario de festejo en la serie de comicios locales. El kirchnerismo tampoco puede celebrar.
Por 07/04/2019 21:25

Hay un clásico de las elecciones provinciales desdobladas: las fotos de funcionarios nacionales festejando los triunfos de los candidatos locales alineados a la Casa Rosada. No es el caso del proceso electoral 2019: hasta el momento, ningún representante de Mauricio Macri tuvo siquiera que reservar pasajes. Los terceros puestos que Cambiemos obtenían este domingo en las primarias de Chubut y las generales de Río Negro ratifican una tendencia que golpea a un presidente que, a pesar de todos los avatares que liman su figura, sostiene su decisión de buscar un segundo mandato.

Tampoco tiene motivos para celebrar el kirchnerismo, que jugó fuerte en las hasta ahora dos únicas elecciones generales y perdió con ganas en las dos: los candidatos de Cristina Fernández de Kirchner, Ramón Rioseco en Neuquén y Martín Soria en Río Negro, obtuvieron sendos segundos puestos pero con magras cosechas de votos que los dejaron muy lejos de los ganadores, en ambos casos, representantes de fuerzas provinciales. 

TODO NEGATIVO. Las malas noticias comenzaron a llegar desde el interior del país a Balcarce 50 el 17 de febrero, cuando el candidato del PRO, Carlos Mac Allister, cayó en las internas de Cambiemos frente al exponente radical, Daniel Kroneberger.

El 10 de marzo fue peor: el intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, obtuvo un cómodo tercer puesto en las generales de la provincia de Vaca Muerta frente al gobernador Omar Gutiérrez (MPN), que consiguió la reelección, y el referente K, Rioseco.

 

 

El domingo pasado, las primarias sanjuaninas no torcieron el camino de derrotas para la Casa Rosada: como se esperaba, el gobernador peronista Sergio Uñac arrasó y le sacó una luz de más de 20 puntos al crédito amarillo, Marcelo Orrego.

Este domingo, el sur volvió a quedarle lejos a Macri: la diputada radical Lorena Matzen y su compañero de bancada Gustavo Menna debieron conformarse con la medalla de bronce en Río Negro y Chubut, respectivamente.

 

 

Para el caso de Río Negro, el Gobierno podría ensayar el discurso del mal menor: como en Neuquén con la continuidad del gobernador Gutiérrez, el triunfo de Arabela Carreras, la muleto que designó Alberto Weretilneck cuando la Corte lo sacó de la cancha, garantiza la continuidad de una administración amigable para Balcarce 50. 

Al menos hasta junio, cuando Macri deberá formalizar su candidatura, el fixture de elecciones provinciales producirá un reguero de malas noticias para el Presidente.

Es cierto. Tanto, como el peso simbólico de otra derrota -tampoco este domingo hay funcionarios nacionales en fotos de festejos- para un presidente que ve derrumbarse su imagen positiva al calor de la inflación imparable y el aumento de la pobreza y el desempleo y debe lidiar con focos de rebelión interna -el Plan V de Vidal y los berrinches de los radicales que reclaman el número dos de la fórmula o competencia en las primarias presidenciales- que lo debilitan aún más.

¿Para qué le servirían a Macri cuatro años más de gobernadores friendly si en diciembre tuviera que abandonar la Casa Rosada?

Al menos hasta junio, cuando el Presidente deberá formalizar su candidatura, el fixture de elecciones provinciales prácticamente no demandará gastos de traslados a sus funcionarios salvo para las PASO mendocinas del 9 de ese mes, donde se espera un triunfo del radical Rodolfo Suárez, el delfín del gobernador Alfredo Cornejo.

No habrá festejos de Cambiemos el domingo que viene en las PASO de Entre Ríos, donde se descuenta un triunfo holgado del gobernador peronista Gustavo Bordet; tampoco el 28 de este mes en las primarias de Santa Fe, donde la pelea es entre socialistas y peronistas, y difícilmente ese mismo día el candidato macrista Claudio Poggi pueda meter una cuña en la ¿disputa? familiar de los hermanos Rodríguez Saa. Y tampoco la Casa Rosada espera que produzcan buenas noticias las generales de La Rioja y Córdoba el 12 de mayo, las generales de La Pampa el 19, las de Misiones y San Juan el 2 de junio ni las de Chubut, San Juan y Tucumán el 9 de ese mes.

Ni una de cinco: el Gobierno ahorra en pasajes a las provincias

Con sendos terceros puestos en Chubut y Río Negro, la Casa Rosada no logra subirse a un escenario de festejo en la serie de comicios locales. El kirchnerismo tampoco puede celebrar.

Hay un clásico de las elecciones provinciales desdobladas: las fotos de funcionarios nacionales festejando los triunfos de los candidatos locales alineados a la Casa Rosada. No es el caso del proceso electoral 2019: hasta el momento, ningún representante de Mauricio Macri tuvo siquiera que reservar pasajes. Los terceros puestos que Cambiemos obtenían este domingo en las primarias de Chubut y las generales de Río Negro ratifican una tendencia que golpea a un presidente que, a pesar de todos los avatares que liman su figura, sostiene su decisión de buscar un segundo mandato.

Tampoco tiene motivos para celebrar el kirchnerismo, que jugó fuerte en las hasta ahora dos únicas elecciones generales y perdió con ganas en las dos: los candidatos de Cristina Fernández de Kirchner, Ramón Rioseco en Neuquén y Martín Soria en Río Negro, obtuvieron sendos segundos puestos pero con magras cosechas de votos que los dejaron muy lejos de los ganadores, en ambos casos, representantes de fuerzas provinciales. 

TODO NEGATIVO. Las malas noticias comenzaron a llegar desde el interior del país a Balcarce 50 el 17 de febrero, cuando el candidato del PRO, Carlos Mac Allister, cayó en las internas de Cambiemos frente al exponente radical, Daniel Kroneberger.

El 10 de marzo fue peor: el intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, obtuvo un cómodo tercer puesto en las generales de la provincia de Vaca Muerta frente al gobernador Omar Gutiérrez (MPN), que consiguió la reelección, y el referente K, Rioseco.

 

 

El domingo pasado, las primarias sanjuaninas no torcieron el camino de derrotas para la Casa Rosada: como se esperaba, el gobernador peronista Sergio Uñac arrasó y le sacó una luz de más de 20 puntos al crédito amarillo, Marcelo Orrego.

Este domingo, el sur volvió a quedarle lejos a Macri: la diputada radical Lorena Matzen y su compañero de bancada Gustavo Menna debieron conformarse con la medalla de bronce en Río Negro y Chubut, respectivamente.

 

 

Para el caso de Río Negro, el Gobierno podría ensayar el discurso del mal menor: como en Neuquén con la continuidad del gobernador Gutiérrez, el triunfo de Arabela Carreras, la muleto que designó Alberto Weretilneck cuando la Corte lo sacó de la cancha, garantiza la continuidad de una administración amigable para Balcarce 50. 

Al menos hasta junio, cuando Macri deberá formalizar su candidatura, el fixture de elecciones provinciales producirá un reguero de malas noticias para el Presidente.

Es cierto. Tanto, como el peso simbólico de otra derrota -tampoco este domingo hay funcionarios nacionales en fotos de festejos- para un presidente que ve derrumbarse su imagen positiva al calor de la inflación imparable y el aumento de la pobreza y el desempleo y debe lidiar con focos de rebelión interna -el Plan V de Vidal y los berrinches de los radicales que reclaman el número dos de la fórmula o competencia en las primarias presidenciales- que lo debilitan aún más.

¿Para qué le servirían a Macri cuatro años más de gobernadores friendly si en diciembre tuviera que abandonar la Casa Rosada?

Al menos hasta junio, cuando el Presidente deberá formalizar su candidatura, el fixture de elecciones provinciales prácticamente no demandará gastos de traslados a sus funcionarios salvo para las PASO mendocinas del 9 de ese mes, donde se espera un triunfo del radical Rodolfo Suárez, el delfín del gobernador Alfredo Cornejo.

No habrá festejos de Cambiemos el domingo que viene en las PASO de Entre Ríos, donde se descuenta un triunfo holgado del gobernador peronista Gustavo Bordet; tampoco el 28 de este mes en las primarias de Santa Fe, donde la pelea es entre socialistas y peronistas, y difícilmente ese mismo día el candidato macrista Claudio Poggi pueda meter una cuña en la ¿disputa? familiar de los hermanos Rodríguez Saa. Y tampoco la Casa Rosada espera que produzcan buenas noticias las generales de La Rioja y Córdoba el 12 de mayo, las generales de La Pampa el 19, las de Misiones y San Juan el 2 de junio ni las de Chubut, San Juan y Tucumán el 9 de ese mes.