Más de 37 mil personas están habilitadas para votar en las elecciones que definirán a las próximas autoridades de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Docente, no docentes, estudiantes y graduados podrán votar para elegir a la nueva conducción del rectorado, los decanatos y la representación política de todas las unidades académicas repartidas en Río Negro y Neuquén.
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La disputa central enfrenta a dos modelos de universidad con perfiles políticos bien diferenciados. Por un lado, el oficialismo nucleado en Futuro UNCo, que busca sostener la continuidad de la gestión encabezada por la rectora Beatriz Gentile.
Del otro, la propuesta opositora de Impulsar la UNCo intenta mostrarse como una alternativa de gestión más vinculada a los gobiernos provinciales y al desarrollo productivo regional, en medio de la batalla por el financiamiento universitario que las casas de estudios superiores de todo el país sostienen con la gestión de Javier Milei.
Aunque ambas listas intentaron presentarse durante la campaña como expresiones “nuevas” dentro de la universidad y sin conexiones externas, detrás de la disputa aparecen armados políticos, dirigentes territoriales y alineamientos provinciales que atraviesan de lleno la elección universitaria que se extenderá hasta la tarde noche del miércoles.
Lopes e Higuera, el oficialismo universitario con base peronista
El candidato del oficialismo es Christian Lopes, actual secretario de Planeamiento y Desarrollo Institucional, doctor en Biología e investigador del CONICET. Lo acompaña Lorena Higuera, dirigente académica ligada a la Facultad de Humanidades y con trayectoria sindical dentro de la universidad.
El espacio representa la continuidad política de la actual gestión universitaria, donde la rectora es María Beatriz Gentile y el vicerrector Fernando Paul Osovnikar, quienes mantienen un discurso centrado en la defensa de la universidad pública, el financiamiento estatal y la expansión territorial de la UNCo en un contexto de fuerte tensión presupuestaria con el gobierno nacional.
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Christian Lopes y Lorena Higuera candidatos a rectores por la universidad del Comahue Río Negro y Neuquén.
Más allá del perfil técnico y académico de los candidatos, el oficialismo tiene una fuerte base política vinculada al peronismo neuquino. Gentile, de hecho, encabezó la lista de Fuerza Patria en las últimas elecciones legislativas nacionales por pedido de Cristina Fernández de Kirchner, en uno de los momentos más complejos para el PJ provincial.
Aquella candidatura terminó de consolidar el alineamiento de una parte importante del oficialismo universitario con el espacio opositor al gobierno de Javier Milei, especialmente en medio del conflicto por el ajuste presupuestario y el financiamiento universitario. Antes de lanzarse a la campaña legislativa, Gentile ya había adelantado que no buscaría un nuevo mandato al frente de la UNCo.
Sin embargo, su figura tuvo un protagonismo pendular en la campaña de Lopes e Higuera, que se apoyó principalmente en la estructura universitaria existente y en una narrativa de estabilidad institucional frente a un escenario económico incierto.
Espinosa y Basset, una oposición con vínculos provinciales
Naturalmente, la fórmula que integran Carlos Alejandro Espinosa, decano de la Facultad de Turismo, y Ana María Basset, su par de Ingeniería, apunta contra la gestión de Gentile. El armado opositor busca instalar una agenda más enfocada en modernización, articulación con el sector privado, innovación tecnológica y mayor vínculo con los gobiernos provinciales de Alberto Weretilneck en Río Negro y Rolando Figueroa en Neuquén.
Más allá de la participación oficial de la dirigencia ligada a los ejecutivos provinciales, en el armado opositor confluyen sectores ligados a La Neuquinidad, Juntos Somos Río Negro, el Movimiento Popular Neuquino, que atraviesa un proceso interno de reconfiguración y mantiene interlocutores en ambas listas, y Primero Neuquén, el espacio que responde al intendente de capital neuquina, Marino Gaido.
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Carlos Espinosa y Ana Basset candidatos a rectores del Comahue en Río Negro y Neuquén
En términos políticos, el espacio evita identificarse con partidos tradicionales, aunque dentro del mapa universitario regional distintos sectores lo asocian a perfiles más dialoguistas con las administraciones provinciales y con sectores vinculados al desarrollo energético, turístico y productivo de la Patagonia.
La campaña también apuntó a cuestionar el funcionamiento interno de la UNCo y a plantear la necesidad de una universidad “más conectada con la realidad regional” y menos encerrada en las disputas tradicionales del ámbito académico.
Uno de los actores políticos señalados por sus vínculos histórico con la universidad de la cual es docente es el del concejal neuquino Atilio Sguazzini, presidente del bloque del MPN en el deliberante en la ciudad más importante de la Patagonia. En el mundo universitario también pisa Santiago Núñez, otro histórico del MPN que formó parte de los armados provinciales entre 2008 y 2020 y actualmente es el secretario general de la gestión de Gentile.
Una campaña chata y una elección atravesada por la política regional
Además del rectorado, la elección renovará decanatos, representantes del Consejo Superior y autoridades de los consejos directivos de las 17 unidades académicas distribuidas entre Neuquén y Río Negro. La votación llega además con cambios institucionales importantes. Por primera vez se elegirán autoridades en las nuevas unidades creadas tras la reforma estatutaria de 2024, como la Facultad de Ciencias Marinas de San Antonio Oeste, el Centro Regional Universitario de Zapala y el Centro Regional Universitario de San Martín de los Andes.
El escenario también muestra disputas de alto voltaje político en facultades estratégicas como Derecho y Ciencias Sociales en General Roca, Ciencias de la Salud en Neuquén capital y Turismo, donde Espinosa deja el decanato para competir por el rectorado. Hay 11 facultades ya definieron autoridades por lista única, consolidando continuidades internas y acuerdos políticos previos a la elección general.
En términos generales, dentro de la UNCo reconocen que la campaña tuvo un tono bajo y escasa confrontación pública directa. En medio de la crisis presupuestaria universitaria, ambas listas buscaron despegarse de las estructuras partidarias tradicionales y presentarse como proyectos propios de la universidad.
Sin una presencia libertaria desarrollada entre los claustros que partician del debate, las fórmulsa para el rectorado cruzaron acusaciones durante toda la campaña por supuestos intereses políticos externos y por los vínculos de cada espacio con gobiernos, dirigentes provinciales y estructuras partidarias que exceden la vida interna de la UNCo.
La elección universitaria del Comahue no sólo definirá quién administrará una de las universidades públicas más importantes de la Patagonia. También funcionará como termómetro político e ideológico en una región donde la relación entre universidades, gobiernos provinciales y sectores productivos empieza a ocupar un lugar cada vez más estratégico.