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La economía en rojo, el fantasma del Plan V y el foco de rebelión radical debilitan al Presidente, que les hablará a los decepcionados pero sin alternativa para el modelo FMI. Los placebos.
Por 06/04/2019 10:25

Con la suerte de su plan económico atada a las decisiones del Fondo Monetario Internacional, el presidente Mauricio Macri cerró la primera semana de abril atravesado por las debilidades políticas que le impone la crisis. A la inestabilidad del dólar, que este viernes cerró cerca de los 45 pesos, y al arrastre del impacto del aumento de la pobreza y el desempleo, se sumaron los crujidos dentro y fuera del PRO sobre la viabilidad del operativo reelección que la Casa Rosada sostiene en medio de la incertidumbre. La UCR redobló su apuesta para instalar la posibilidad de un candidato a vice radical y el Gobierno alentó esa posibilidad a medias, mientras el propio líder de la alianza se vio obligado este jueves, ante una pregunta periodística, a derribar las versiones sobre su eventual reemplazo por la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

El entierro del Plan V y los escarceos con la UCR son interpretados en la Casa Rosada como parte del purgatorio que deberá atravesar Macri hasta reconstruir su “agenda positiva”. El estreno de esa búsqueda se concretó este jueves en Entre Ríos, con Macri al frente de una agenda que intenta combinar fotos de gestión con el respaldo a los candidatos de Cambiemos. En la ciudad de Gualeguaychú se mostró con el radical Atilio Benedetti y el macrista Gustavo Hein, candidatos a gobernador y vice del oficialismo, que se medirán en las PASO del segundo domingo de abril con el mandatario provincial, Gustavo Bordet, que buscará su reelección como aspirante de unidad del PJ.

 

 

Luego de respaldar a una de las pocas listas de unidad de Cambiemos, Macri estuvo obligado a ratificar el destino bonaerense de Vidal. El gesto fortaleció a la gobernadora provincial y evidenció la fragilidad discursiva del Presidente en medio de la crisis, ante la dificultad de avanzar con su candidatura permanente en medio de una gestión golpeada por una sucesión de indicadores ecónomicos negativos.

Con esa carga sobre sus espaldas, Macri volverá a la Mesopotamia en los próximos diez días, pero a Santa Fe, para reforzar la precandidatura del intendente capitalino, el radical José Corral. Es el segundo dirigente de la UCR que evitó internas con el PRO dentro de la versión local de Cambiemos, pero luego de una cuestionada intervención del Comité Nacional, conducido por el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, que anuló la “libertad de acción” que había resuelto la convención provincial para que un sector pudiera seguir aliado al Frente Progresista Cívico y Social, hegemonizado por el socialismo que administra la provincia. La agenda presidencial, que combinará gestión y campaña en Santa Fe, también tendrá inauguraciones de obras de mediana y pequeña escala y una ratificación del candidato de Cambiemos, que se medirá con el socialista Antonio Bonfatti en las PASO del 28 de abril.

 

 

Tal como anticipó este medio, el eje de la campaña en esa provincia no estará concentrada en sumar votantes, sino en reforzar el pedido que Peña le hizo a Corral hace una semana: no discutir con “quienes quieren volver atrás”, “abrazar al que nos quiere a muerte” y “trabajar con los decepcionados de acá a la elección”. Para eso la jefatura de Gabinete desarrolló contenidos específicos que están orientados a contener a los cuadros partidarios propios y a su núcleo duro para atender sus incertidumbres políticas y económicas en medio de la crisis. Un insumo para ese despliegue fue publicado el 20 de marzo con un balance sobre los tres años de Gobierno elaborado por la Fundación Pensar, perteneciente al PRO; la Fundación Alem, de la UCR, y la Coalición Cívica.

Además, elaboró un repaso de argumentos, que reedita el tono de las 81 buenas noticias del Gobierno que Cambiemos difundió por Whatsapp. Esta vez, el texto aplica la estrategia de ratificar el ajuste pero escuchar a los afectados, especialmente si son propios. “La inflación está costando hacerla bajar pero en miles de otras cosas la gente está mucho mejor que antes", sostiene el texto y recuerda que “hay gente que tiene cloacas y que antes no tenía, que tiene rutas y que antes no tenía, que tiene Internet y que antes no tenía. Toda esa gente vota y no solo según con cuánta guita tenga en el bolsillo".

 

 

Para sostener el perfil del Presidente como un candidato competitivo para disputar su reelección, el texto dice que "Macri tiene un capital que no tiene ningún otro político argentino", como "coherencia y decir la verdad", dos atributos que "se van capitalizando conforme se acercan las elecciones. Somos gobierno y es raro que un gobierno no reelija (sic), salvo que sea un verdadero desastre", pronostica el documento y asegura: "Estamos haciendo algo tremendo que es hacer campaña y tomar medidas jodidas al mismo tiempo". 

Para la lectura del Gobierno, que será un mantra para los integrantes de cada campaña provincial de Cambiemos, Macri tiene una intención de voto de 33 puntos y CFK "no supera los 25", mientras que "Lavagna por ahora no existe y hoy a Massa no lo vota nadie." Con esa breve caracterización, la jefatura de Gabinete llega al punto clave de la problemática actual del oficialismo: "Si sumamos siete puntos, ganamos en primera vuelta si nadie llega a 30", calculan.