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Suárez, un candidato espejo elegido por Cornejo para marcarle un límite a Macri

El gobernador tiene varios puntos en común con su delfín para pelear la provincia, desde su perfil personal a la ciudad de origen. Una apuesta a la gestión que complica los planes de la Rosada.
El gobernador tiene varios puntos en común con su delfín para pelear la provincia, desde su perfil personal a la ciudad de origen. Una apuesta a la gestión que complica los planes de la Rosada.
Por 07/02/2019 12:34

El gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, ordenó en cuatro días los dilemas electorales que cruzan a su gestión provincial desde comienzos del año pasado, cuando resignó por completo la posibilidad de pelear por un segundo mandato, ante la imposibilidad de reformar la Constitución provincial. Resignó a su mano derecha, el superministro Martín Kerchner, y eligió como precandidato al intendente de la capital, Rodolfo Suárez. Lo presentó como una prenda de unidad del radicalismo provincial para marcarle la cancha al contendiente para la gobernación que apoya la Casa Rosada: el intendente de Luján de Cuyo y dirigente del conservador Partido Demócrata, Omar De Marchi.

“Rodolfo puede validar y presentar ante la sociedad mendocina sus logros como intendente de la Capital”, dijo este martes por la noche Cornejo, cuando presentó a Suárez desde la histórica sede partidaria de la calle Alem. El “precandidato” fue lanzado para medirse dentro del frente Cambia Mendoza en las PASO provinciales del 9 de junio. A diferencia de los deseos originales de Mauricio Macri, los mendocinos finalmente elegirán gobernador el 29 de setiembre: un mes antes de las presidenciales de octubre. La decisión de Cornejo, anunciada este lunes, fue parte de una larga disputa con el Presidente, que comenzó a encontrar su desenlace hace dos semanas, mientras ponía en marcha la relojería interna para rodear al macrismo en su terruño y a la vez se resistía a los intentos del Gobierno para unificar los comicios.

 

Macri, Suárez y Cornejo en un acto proselitista de 2015. 

 

Para hacerlo jugó por “el Rody” Suárez, que conduce la UCR Mendoza y también cuenta con el apoyo del ex vicepresidente de CFK, Julio Cobos. Por fuera de la reaparición del ex gobernador, al que le adjudican un “buen desempeño” en las encuestas, Suárez encierra un valor simbólico de mucho peso dentro y fuera del partido centenario, debido al cargo que detenta. Su postulación buscó transmitir una apuesta orgánica de la UCR local para quedarse con el control de la provincia por otros cuatro años y esmerilar las ambiciones de un aspirante de la Casa Rosada, que no quería desdoblar las elecciones para compartir la boleta con Macri en octubre.

 

 

La “Municipalidad de la Ciudad de Mendoza” es controlada por el radicalismo local desde la recuperación de la democracia en 1983, cuando el primer gobernador provincial fue Domingo Felipe Llaver, que resultó elegido junto a la boleta que llevaba la postulación de Raúl Alfonsín como presidente.

Nacido en el departamento de San Carlos, al igual que Cornejo, Suárez cumplirá los 56 años en dos meses, el 20 de abril, cuando esté en plena contienda pública con De Marchi. Si bien transita el último año de su primer mandato, el actual intendente llegó al cargo un año y medio antes de los comicios del 3 de mayo de 2015, cuando ganó por el 60% de los votos. Ocupa ese sillón desde agosto de 2014: por entonces era presidente del Concejo Deliberante y quedó a cargo de la intendencia, tras el fallecimiento del entonces jefe comunal Víctor Fayad.

Cerca de Cornejo confiaron a Letra P que aguardan una contienda abierta con De Marchi el 9 de junio. “Será una interna abierta entre radicales y macristas, salvo que De Marchi se baje”, explicó un funcionario del gobierno mendocino. Para la fuente no existe un conflicto con Macri, sino la aplicación de “un acuerdo no escrito, hablado con el Presidente, con el jefe de Gabinete Marcos Peña, con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y hasta con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, donde quedamos en que el candidato era definido por el gobernador. Eso fue lo que hicimos”, completó la fuente, que por ahora tampoco evalúa la posibilidad de que De Marchi acompañe a Suárez como compañero de fórmula.

 

De Marchi junto al Presidente en la Casa Rosada, en marzo de 2016. (Foto Municipalidad de Luján)

 

El “precandidato” del radicalismo tiene un año menos que Cornejo y comparte los inicios de su militancia partidaria en la Universidad Nacional de Cuyo, dentro de la Franja Morada, aunque el actual gobernador se graduó como politólogo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que tiene sede al pie de la precordillera, mientras que “el Rody” arrancó la carrera de abogacía en Derecho de esa casa de estudios, pero se graduó en Córdoba.

Al igual que Cornejo, Suárez ha desarrollado toda su carrera política dentro de la UCR, e integra la línea interna mayoritaria del partido centenario, que avaló su integración a Cambiemos en 2015, en la Convención de Gualeguaychú (Entre Ríos). Fue a propuesta de otro mendocino, el sanrafaelino Ernesto Sanz, que por entonces presidía el partido y ahora reapareció en la interna radical para darle su apoyo a Suárez y “alentar” el desdoblamiento electoral mendocino, que Macri intentó revertir hasta hace dos semanas.

La versión local de Cambiemos, que tiene la marca "Frente Cambia Mendoza", está compuesta por la UCR, el Partido Demócrata del PRO, la Coalición Cívica–ARI y dos aliados de muy escasa presencia: el Partido Socialista y Libres del Sur. 

Suárez, un candidato espejo elegido por Cornejo para marcarle un límite a Macri

El gobernador tiene varios puntos en común con su delfín para pelear la provincia, desde su perfil personal a la ciudad de origen. Una apuesta a la gestión que complica los planes de la Rosada.

El gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, ordenó en cuatro días los dilemas electorales que cruzan a su gestión provincial desde comienzos del año pasado, cuando resignó por completo la posibilidad de pelear por un segundo mandato, ante la imposibilidad de reformar la Constitución provincial. Resignó a su mano derecha, el superministro Martín Kerchner, y eligió como precandidato al intendente de la capital, Rodolfo Suárez. Lo presentó como una prenda de unidad del radicalismo provincial para marcarle la cancha al contendiente para la gobernación que apoya la Casa Rosada: el intendente de Luján de Cuyo y dirigente del conservador Partido Demócrata, Omar De Marchi.

“Rodolfo puede validar y presentar ante la sociedad mendocina sus logros como intendente de la Capital”, dijo este martes por la noche Cornejo, cuando presentó a Suárez desde la histórica sede partidaria de la calle Alem. El “precandidato” fue lanzado para medirse dentro del frente Cambia Mendoza en las PASO provinciales del 9 de junio. A diferencia de los deseos originales de Mauricio Macri, los mendocinos finalmente elegirán gobernador el 29 de setiembre: un mes antes de las presidenciales de octubre. La decisión de Cornejo, anunciada este lunes, fue parte de una larga disputa con el Presidente, que comenzó a encontrar su desenlace hace dos semanas, mientras ponía en marcha la relojería interna para rodear al macrismo en su terruño y a la vez se resistía a los intentos del Gobierno para unificar los comicios.

 

Macri, Suárez y Cornejo en un acto proselitista de 2015. 

 

Para hacerlo jugó por “el Rody” Suárez, que conduce la UCR Mendoza y también cuenta con el apoyo del ex vicepresidente de CFK, Julio Cobos. Por fuera de la reaparición del ex gobernador, al que le adjudican un “buen desempeño” en las encuestas, Suárez encierra un valor simbólico de mucho peso dentro y fuera del partido centenario, debido al cargo que detenta. Su postulación buscó transmitir una apuesta orgánica de la UCR local para quedarse con el control de la provincia por otros cuatro años y esmerilar las ambiciones de un aspirante de la Casa Rosada, que no quería desdoblar las elecciones para compartir la boleta con Macri en octubre.

 

 

La “Municipalidad de la Ciudad de Mendoza” es controlada por el radicalismo local desde la recuperación de la democracia en 1983, cuando el primer gobernador provincial fue Domingo Felipe Llaver, que resultó elegido junto a la boleta que llevaba la postulación de Raúl Alfonsín como presidente.

Nacido en el departamento de San Carlos, al igual que Cornejo, Suárez cumplirá los 56 años en dos meses, el 20 de abril, cuando esté en plena contienda pública con De Marchi. Si bien transita el último año de su primer mandato, el actual intendente llegó al cargo un año y medio antes de los comicios del 3 de mayo de 2015, cuando ganó por el 60% de los votos. Ocupa ese sillón desde agosto de 2014: por entonces era presidente del Concejo Deliberante y quedó a cargo de la intendencia, tras el fallecimiento del entonces jefe comunal Víctor Fayad.

Cerca de Cornejo confiaron a Letra P que aguardan una contienda abierta con De Marchi el 9 de junio. “Será una interna abierta entre radicales y macristas, salvo que De Marchi se baje”, explicó un funcionario del gobierno mendocino. Para la fuente no existe un conflicto con Macri, sino la aplicación de “un acuerdo no escrito, hablado con el Presidente, con el jefe de Gabinete Marcos Peña, con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y hasta con la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, donde quedamos en que el candidato era definido por el gobernador. Eso fue lo que hicimos”, completó la fuente, que por ahora tampoco evalúa la posibilidad de que De Marchi acompañe a Suárez como compañero de fórmula.

 

De Marchi junto al Presidente en la Casa Rosada, en marzo de 2016. (Foto Municipalidad de Luján)

 

El “precandidato” del radicalismo tiene un año menos que Cornejo y comparte los inicios de su militancia partidaria en la Universidad Nacional de Cuyo, dentro de la Franja Morada, aunque el actual gobernador se graduó como politólogo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que tiene sede al pie de la precordillera, mientras que “el Rody” arrancó la carrera de abogacía en Derecho de esa casa de estudios, pero se graduó en Córdoba.

Al igual que Cornejo, Suárez ha desarrollado toda su carrera política dentro de la UCR, e integra la línea interna mayoritaria del partido centenario, que avaló su integración a Cambiemos en 2015, en la Convención de Gualeguaychú (Entre Ríos). Fue a propuesta de otro mendocino, el sanrafaelino Ernesto Sanz, que por entonces presidía el partido y ahora reapareció en la interna radical para darle su apoyo a Suárez y “alentar” el desdoblamiento electoral mendocino, que Macri intentó revertir hasta hace dos semanas.

La versión local de Cambiemos, que tiene la marca "Frente Cambia Mendoza", está compuesta por la UCR, el Partido Demócrata del PRO, la Coalición Cívica–ARI y dos aliados de muy escasa presencia: el Partido Socialista y Libres del Sur.