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Vidal jaquea el pacto de caballeros que cerró Macri con los CEOs

Armó una ley de góndolas que prioriza a pymes y le quita lugar a los grandes jugadores que bancaron el congelamiento de precios. Alimenticias, comercios y los híper, en pie de guerra con Tizado.
Por 24/04/2019 19:16

El envío a la Legislatura bonaerense del proyecto de ley de góndolas, que elaboró la gestión de María Eugenia Vidal, le metió ruido y conflicto al acuerdo de precios congelados que Mauricio Macri cerró con grandes productores de bienes de la canasta básica y supermercados. La normativa, clara y concisa al extremo, establece que ganarán lugar en góndola las pymes, en detrimento de la perdida de posiciones estratégicas que hoy tienen las primeras marcas o las que más venden. Justamente, los actores los que le pusieron el hombro al plan Precios Esenciales, variante que en medio de la crisis Nación utiliza para contener el desborde en los precios.

Según supo Letra P, la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), la cámara alimenticia Copal y la Cámara Argentina de Comercio (CAC) iniciarán consultas en tándem, con quejas respecto al impacto negativo que tendría la medida.

“Nosotros bancamos yendo a pérdida cuando la inflación se dispara y el dólar sube y ahora tenemos que vender lo que el Gobierno quiere que vendamos”, contó a este medio un supermercadista nacional, montado en cólera. El tema no es menor, porque le pone un coto a la exhibición de productos “remarcables” y de mayor venta, el ancla que las empresas pensaban usar para compensar lo que resignan en el semestre.

 

Tizado, el ministro de la Producción, el hombre que puso Vidal para hacer cumplir la ley. 

 

Es que el corazón de la normativa es, también, el corazón de la contraofensiva que preparan las empresas: la ley obliga a un mínimo de 10% en góndola para las pymes y un máximo del 30% para el resto. Además, exige que haya rotación de la mercadería en góndola. Ergo, se termina el negocio de posiciones preferenciales en los exhibidores o punteras de góndola para las empresas proveedoras que hacen descuento a los súper por compras en volumen importante.

Los grandes comercios explicaron a este medio que, en realidad, esa sospecha de negociados por posiciones especiales no es tal, sino que el lugar más visible responde a los volúmenes de venta del último ejercicio. Ejemplo: el 40% de las ventas de mayonesa son de la marca Hellman´s; así, esa empresa tiene casi el mismo porcentaje reservado en góndola y posicionado más visible.

Las grandes cadenas (Coto, Walmart, Carrefour, Disco y Jumbo) aseguran, además, que ellos ya venden infinidad de productos fabricados por pymes y que la mayoría son los de su marca propia, que están excluidos de la ley. Es decir, los productos marca Carrefour o Great Value (la marca de Walmart) no computan como productos pyme sino como grandes.

 

Vidal, en el anuncio de las medidas anti crisis. 

 

CON V DE VENGANZA. La decisión de Vidal sorprendió a los CEOs. Ya habían jugado al lobby con la Casa Rosada para atenuar la ley de góndolas de Elisa Carrió y descansaban en la calma de que en la Provincia no se cocinaba ningún proyecto similar. “Para mí, lo tenían guardado y fue una vendetta”, explicó otro pope de un híper. Aducen que es una represalia porque las grandes cadenas se bajaron del intento de Vidal de replicar el plan de Macri con Anses en territorio bonaerense, el que establecía descuentos del 10 y 15% para compras en jubilados, planes sociales y otros beneficiarios con cualquier tarjeta.

A favor de Vidal hay que marcar que la ley es tan pulcra que, de tener un tratamiento express, podría aplicarse al otro día de aprobada: tiene sanciones claras para incumplimiento (hasta 50 millones de pesos), deja en claro cómo deben rotar los productos y cuáles son las cuotas en góndola. Y pone dos autoridades de aplicación y cumplimiento. El ministro de la Producción, Javier Tizado, y un cuadro designado por los grandes supermercados.

Los más enojados con la ley aclaran, además, que sólo regula a los supermercados grandes, un canal formal que en la Argentina representa el 30% de la venta total. El resto queda afuera. Y hay casos que traerán cola. La ley excluye, por caso, a Farmacity, que no tiene locales en territorio bonaerense con esa marca pero sí con Simplicity, que ofrece productos de cosmética, limpieza e higiene personal. También obvia a las ventas online que hacen no sólo los supermercados, sino plataformas como Mercado Libre.

El tercer punto, y espinoso, es que no especifica un caso emblemático como el de Víctor Fera, el dueño del mayorista MaxiConsumo, que además es fabricante de muchas de las marcas que hace competir con los grandes.